H. D. Thoreau mostró al mundo la importancia fundamental de la naturaleza en su relación con el ser humano cuando decidió irse a vivir en mitad del bosque y publicar su experiencia. Después de aquella obra cumbre, Walden, el autor volcaba en este librito sus reflexiones en torno al arte de caminar. Salir y explorar los lugares más remotos, pisar caminos y bosques no solo libera nuestra mente, sino que también nos asoma a una vida más sencilla y auténtica, más cercana al primigenio estado salvaje.
H. D. Thoreau showed the world the fundamental importance of nature and its relationship with humans when he decided to go live in the middle of the forest and write about his experience. After reading that masterpiece, the author of this book was inspired to write down his reflections on the art of walking. Spending time wandering in nature not only frees our mind, but also gives us a glimpse of a simpler and more authentic life.
Henry David Thoreau (born David Henry Thoreau) was an American author, naturalist, transcendentalist, tax resister, development critic, philosopher, and abolitionist who is best known for Walden, a reflection upon simple living in natural surroundings, and his essay, Civil Disobedience, an argument for individual resistance to civil government in moral opposition to an unjust state.
Thoreau's books, articles, essays, journals, and poetry total over 20 volumes. Among his lasting contributions were his writings on natural history and philosophy, where he anticipated the methods and findings of ecology and environmental history, two sources of modern day environmentalism.
In 1817, Henry David Thoreau was born in Massachusetts. He graduated from Harvard University in 1837, taught briefly, then turned to writing and lecturing. Becoming a Transcendentalist and good friend of Emerson, Thoreau lived the life of simplicity he advocated in his writings. His two-year experience in a hut in Walden, on land owned by Emerson, resulted in the classic, Walden: Life in the Woods (1854). During his sojourn there, Thoreau refused to pay a poll tax in protest of slavery and the Mexican war, for which he was jailed overnight. His activist convictions were expressed in the groundbreaking On the Duty of Civil Disobedience (1849). In a diary he noted his disapproval of attempts to convert the Algonquins "from their own superstitions to new ones." In a journal he noted dryly that it is appropriate for a church to be the ugliest building in a village, "because it is the one in which human nature stoops to the lowest and is the most disgraced." (Cited by James A. Haught in 2000 Years of Disbelief.) When Parker Pillsbury sought to talk about religion with Thoreau as he was dying from tuberculosis, Thoreau replied: "One world at a time."
Thoreau's philosophy of nonviolent resistance influenced the political thoughts and actions of such later figures as Leo Tolstoy, Mohandas K. Gandhi, and Martin Luther King, Jr. D. 1862.
"¿Dónde está la literatura que le da expresión a la Naturaleza?". Ensayo que se adelanta a muchos cuestionamientos actuales del género y el tema en creciente popularidad de la liternatura, ecopoesía y demás. Me parece que, como buen ensayo, hace del pensamiento una actividad corporal visible en el discurso, pues caminar y ensayar se empatan en el sendero y el papel. Sin un rumbo definitorio, sin una búsqueda por concluir y agotar, Thoreau describe temas diversos como el extractivismo, la (in)utilidad de la sabiduría, la difícil comunión entre cultura y naturaleza, el tiempo productivo y de ocio, todo ello enmarcado en lo denso que puede llegar a ser el acto de caminar.
Caminar es un texto o un ensayo bellísimo donde Thoreau reflexiona acerca el alma humana y su relación con la naturaleza; como, en nuestro interior encontraríamos mucho gozo y entusiasmo en una existencia sencilla, casi animal, volviendo a esa raíz salvaje de caminar y explorar, que nos conecta con los bosques y la naturaleza. Reflexiona acerca de como la civilización nos confunde, oprime y nos asfixia, y que la salud de un hombre exige mucha naturaleza.
En esta conexión con los bosques y lo natural entenderíamos que lo más elevado que podemos alcanzar no es el conocimiento, sino la afinidad con la inteligencia, así como aprender que una vida plena no conoce leyes sino que tomarse la libertad de vivir, es lo superior. Vivir en el Presente, inclusive sin desperdiciar momentos en ir al pasado a recordar algún evento.
"El deber activo, sólo sirve cuando no nos ata, así como el conocimiento es útil y bueno cuando sirve para liberarnos". H.D.Thoreau
Lectura indispensable para los flâneurs y las flâneuses que adoran pasear sin ninguna motivación práctica. Siempre había asociado al caminar por la ciudad, aunque esta acción eminentemente burguesa no tiene por que circunscribirse solo a la ciudad y sus calles. También puede suceder en el campo y sus caminos (o su falta de ellos), donde es difícil pasar dos veces por el mismo sitio. Quizá haya una idealización de la naturaleza y del mito del buen salvaje por parte del autor.
Me ha recordado a "El paseo" de Robert Walser, tanto por su seriedad como por su clasismo. Clasismo porque justifica y emparenta al paseo con la única libertad posible en el presente civilizado en el que vive, y dice no comprender cómo hay gente que trabaja todo el día y luego no tiene ganas de caminar. Él no debe saber cómo funciona un cuerpo obrero. Seriedad porque intenta vestir al acto de caminar con una nobleza propia de reyes, y, en verdad, es un verdadero privilegio tener el tiempo y las fuerzas para caminar 3 o 4 horas al día (como dice que él necesita).
Me interesa mucho lo espiritual de su caminar, cómo adentrarse en el bosque es alejarse de sus preocupaciones, aunque "a veces, sucede que no consigo sacudirme con facilidad el pueblo en el que vivo". El paseo en la naturaleza (otro privilegio hoy día por su lejanía) aparece como un modo de reconectar con los sentidos, sepultados bajo infinidad de estímulos.
Luego se pierde un poco en la defensa de lo estadounidense como lo más grande, lo más brillante y lo más profundo. Más tarde vuelve al mito arcádico de lo salvaje desde, cómo no, una posición económica de privilegio. Otro rico idealizando un pobre. Aunque hay que dormir fuera también cuando llueve.
Cierra retomando una de sus primeras observaciones, donde defiende el uso de la palabra "sauntering". Para el autor no proviene de "sans terre" ('sin tierra'), sino de "Sainte Terre" ('Tierra Santa'). Era como se denominaba en la Edad Media a los que vagaban por el campo y pedían limosna para llegar a Tierra Santa. Fuera verdad o no tal empresa, la cosa era el tener un horizonte, el que fuera.
Un libro muy arrogante, soberbio y pretencioso para mí gusto. Quizá yo no era el público objetivo o los ensayos no son lo mío. Algunas frases me gustaron mucho y me hicieron bastante sentido pero pude haberlas leído perfectamente sueltas y haberme saltado todo el contexto. Me gustó como relacionó lo salvaje, la naturaleza y al ser humano, pero la parte de la política y la sociedad la encontré muy abrumadora. Se entiende que el lenguaje es diferente dónde fue escrito hace mucho tiempo, pero es demasiado pretencioso para mí gusto.
Bajo este título nos encontramos con un ensayo acerca del valor de la naturaleza y de vivir en conexión con ella. Dicha temática es tratada a través de los caminos, esos que recorremos a lo largo de nuestra vida y el valor que tiene el hacerlo de una forma sencilla y próxima a la naturaleza.
Además de analizarse la relación del ser humano con la naturaleza, el autor también aboga por un entorno cultivado solo en un porcentaje reducido, de forma que se mantenga en su estado más primigenio.
El texto es algo complejo y el autor utiliza un vocabulario que en muchas ocasiones puede resultar desconocido para el lector, no obstante, su prosa es una delicia y merece la pena totalmente leerlo. Por si lo anterior no fuese suficiente, el texto está acompañado de ilustraciones a página completa en las que, en todos los casos, se reflejan sobre un fondo verde hierba animales en y elementos naturales en blanco y negro, y sobre los primeros aparecen las siluetas de personas. De estas ilustraciones extraigo el predominio de la naturaleza sobre el hombre y, por lo tanto, el espacio que merecen.
La narración no se divide en capítulos, aunque sí que aparecen en algunas ocasiones espacios entre párrafos. Esto no es un hecho que dificulte la lectura, pues es un texto muy breve y que se lee sin apenas darte cuenta.
Por todo lo anterior, estamos ante un texto que defiende y protege el valor de la naturaleza.
Henry David Thoreau, autor del archiconocido "Walden", también escribió este librito de apenas 80 páginas titulado "Caminar", en el que expresa toda su pasión por este hábito que a simple vista parece tan simple, pero a los que apreciamos la tranquilidad y paz de un buen paseo, le entendemos perfectamente.
No solo es el simple acto de andar, de caminar. Es todos los beneficios, físicos y mentales, que aporta. Yo, por ejemplo, no me puedo permitir ni un gimnasio ni un psicólogo y entonces qué hago? Camino todo lo que puedo. Me despeja la mente, me fortalece el cuerpo, y concentro toda mi atención en el entorno. En cierto modo para mí es como meditar. Tanto mejor si es un entorno natural, como nos dice Thoreau en esta obra. Conectar con la naturaleza, que al fin y al cabo es de donde venimos, con el canto de los pájaros, con el sonido del viento entre los árboles, con el rumor del río...
Estamos intoxicados de tantos estímulos externos en las ciudades: las prisas, los claxones, el tráfico, la contaminación... que no hay mejor desintoxicación que caminar. Caminar es todo un arte como nos cuenta Thoreau. Pero caminar siendo consciente de la actividad, no en modo piloto automático. A mí me han salvado de la locura los libros, pero también mis paseos. Nunca dejaré de caminar💚
Nunca había leído un texto de Thoreau, y menuda manera más especial de estrenarme.
"Caminar" es un breve texto (muy breve, no llega a 80 páginas incluyendo las ilustraciones), pero no por eso es sencillo.
A lo largo de las páginas de este libro el autor nos habla de la naturaleza y de su influencia en la vida de los hombres, pero también de cómo la desconexión que tenemos con ella afecta a la sociedad. Aunque nos habla además de otros temas, como la relación de la naturaleza con otros campos, como la literatura o la historia, es el duo hombre-naturaleza el protagonista indiscutible de esta obra.
Como punto negativo, destacar que entre la gran admiración de Thoreau por la naturaleza se deja ver cierto desprecio por las personas. Cuando dice que no sabe como hay personas que pueden pasar todo el día trabajando, ya que él no sería feliz sin sus cuatro o cinco horas diarias de paseo por el bosque es inevitable pensar que la gente no lo hace por gusto, sino por necesidad.
Aún así es un libro breve, bello y apasionado, cuya lectura recomiendo encarecidamente, aunque solo sea para disfrutar de las preciosas imágenes que acompañan al ensayo.
"Busco el bosque más lóbrego, el pantano de más densa vegetación, más inacabable y más deprimente para el ciudadano. Entro en él como en un lugar sagrado, un sanctasanctórum. Allí se encuentran el poderío, el tuétano de la naturaleza. El bosque silvestre cubre el mantillo virgen y el mismo suelo resulta beneficioso para hombres y para árboles. La salud de un hombre exige tantas hectáreas de prado para su preservación como carretadas de estiércol requiere una granja. En él se encuentra la poderosa sustancia con la que se alimenta. Lo que salva a una ciudad no es solo los hombres rectos que en ella habitan, sino también los bosques y las ciénagas que la rodean. Un municipio con un bosque primitivo que ondea en la superficie mientras debajo de ella se pudre otro bosque primitivo es adecuado no ya para criar maíz y patatas, sino poetas y filósofos para las edades venideras."
Me gustó mucho este texto aunque tuve como un poquito más de expectativas. Pero sinceramente mensajes Hermoso y quisiera releerlo en el futuro. Básicamente caminar es lo que nos da la vida y básicamente caminar, es el motor de impulso que necesitamos para admirar la belleza que nos rodea y no quedarnos solamente presos en nuestro hogares o en el trabajo del día a día. Caminar nos permite expandir nuestros conocimientos pero también nos permite expandir nuestro ser interior.
Apenas he conocido a una o dos personas en el transcurso de mi vida que entendiesen el arte de caminar, es decir, de pasear. Me refiero a personas dotadas de la capacidad, digamos, de hacer sauntering, palabra de hermosa etimología que debemos a las gentes que, sin tener nada que hacer, vagaban por el campo en la Edad Media y pedían limosna con el pretexto de llegar à la Sainte Terre, «a Tierra Santa». Hasta que los críos empezaron a exclamar al verlos:«¡Por ahí va un Sainte-Terrer!», un saunterer, un «terrasantero». Algunos, en cambio, querrán hacer derivar el término de sans terre, «sin tierra» o «sin hogar», lo que, bien visto, significa que no tienen un domicilio concreto, sino que se sienten como en casa allí donde de van, pues este es el secreto de un paseo provechoso.
simplemente me gusto mucho, es el primer libro que me eh leido completo en años, y agradezco haber empezado con este. si les llama la atencion leanlo, les encantara