Novela corta incluida en la antología del mismo nombre y publicada posteriormente como libro con entidad propia, situada en un hospital psiquiátrico. Su protagonista, Julio Gómez, un ambicioso psiquiatra, acepta el caso de un enfermo mental, Andrés Vergara, internado en un peculiar manicomio como trampolín en su carrera. Una vez allí descubrirá que no todo es lo que parece.
Publicada anteriormente en edición impresa.
Ahora en edición digital bajo licencia Creative Commons. Disfrútala en tu ereder sin coste alguno.
Santiago Eximeno escribe sobre la futilidad de la existencia, sobre la irrelevancia, sobre la lucha de clases, sobre lo social y lo emotivo, todo pasado por el tamiz de lo grotesco, de lo terrible, de lo fantástico. Su obra rezuma sentido de la maravilla y demencia a partes iguales. Ha publicado novelas, libros de relatos, libros de ficción mínima y numerosos relatos y microrrelatos en diferentes antologías y revistas. Ha diseñado juegos de mesa, juegos de rol y ficciones interactivas. Y como siempre le recuerda su madre, su segundo apellido es Hernampérez.
Como siempre, una experiencia satisfactoria leer a este escritor. Pensaba que había visto venir por donde iban los tiros, pero me ha sorprendido. https://dreamsofelvex.blogspot.com/20...
Pues si estoy aquí es porque me fascinó Umbría y es curioso contemplar, a nivel editorial, otro momento para el género del terror literario en España con figuras como la de Eximeno o Jasso.
La novela corta que da título a la pequeña antología se siente muy amateur. Escrita en «lenguaje de escritores». A mí, a día de hoy, en el género, en España, leer «rostro demudado» me saca de lo que estoy leyendo. Solo se habla así en los libros, es más, diría que en las TRADUCCIONES de libros. La voz se siente impostada y buena parte de lo que «está sucediendo» se siente tan previsible que cuando llegan algunas de las revelaciones es «No, si ya».
Me ha parecido todo muy «ortodoxo», como digo, desarrollándose en el «mundo de los relatos de terror y fantasía» y no en el mundo real. Hay una capa producida por un lenguaje poco natural que es hacer ver siempre el relato como a través de una cortina que impide acercarse de verdad a él.
Para mí, esto es un mal muy extendido en el mundo de la literatura de fantástico-terror-ciencia-ficción española: relatos que son correctos pero podrían perfectamente figurar en una antología de los 80 estadounidense/británica. Impersonales, un poco fríos, distantes.
También me sucede con Jasso, que paradójicamente, cando habla de «tú a tú», sin el artificio literario de por medio, es cuando más me impacta.
En cualquier caso, Eximeno es un gran narrador, que te sabe llevar de un sitio a otro. Aparte de que es majísimo y también me encanta cuando escribe «de tú a tú».
Me han funcionado mejor los relatos cortos, especialmente el de La séptima galería. Todos tratan el mismo tema, el reemplazo.
El de Islas de agua dulce es sorprendentemente profundo a nivel emocional, lástima que no parezca lo bastante bien atado al giro del relato, que va por unos derroteros interesantes. Pero se siente deshilvanado en ese sentido.
Le daría más nota si no ocupara tanto espacio la noveleta que da título a la antología. En mi opinión, necesitaba un pulido. En cualquier caso, ir de la mano con Eximeno nunca resulta pesado.
No hay novela de Santi que me deje indiferente. Es, con diferencia, uno de los autores nacionales (España) que no hay que dejar pasar a la mínima que tengamos oportunidad de leer cualquiera de sus textos. Tal vez no apto para todos los paladares, pero si te gusta el terror, la fantasía realista (slipstream), sin duda es un autor del que debes leer todo lo que caiga en tus manos.
Esta novela corta, está a punto de salir en una edición digital muy cuidada, de manos de Ediciones del Cruciforme y PremaEbooks. Totalmente gratuíta. Permanece atento a la web del autor o al grupo que ha creado el editor digital PremaEbooks para saber cuando hacerte con ella.
El libro me gustó mucho, es una novela corta bien llevada. En todo momento juega con el desconocimiento, la duda, la extrañeza; hasta la más mínima pizca de realidad nos pone del tomate. La temática es el suspenso y el terror psicológico, aunque luego deriva a, algo así, como ciencia ficción/fantasía, buscando una respuesta abierta a cada lector. Nos lleva a deducir el mundo en el que estamos inmersos. Tiene quiebres en la trama donde hay que estar atentos y puede que nos lleve a retroceder a la página anterior para no perder el hilo. Así que no leer por leer y ¡a prestar atención en los ojos!