Mal escrito y repetitivo, abundan faltas ortográficas. Quizá contenga algunas cosas minus-quam-verídicas, pero en definitiva es muy interesante ver su punto de vista sobre la manera general en que se maneja el país. Eso, porque su punto de vista sobre los sucesos de 1993 deja muchísimo que desear, sobre todo porque en ningún momento escribe realmente sobre sus propias fechorías, sino únicamente de lo que atribuye a los demás... Lástima, porque pudo haber sido mucho más interesante como testimonio histórico si se hubiera propuesto escribir con seriedad.