Al igual que el cuarto libro, este también es un 3.5 estrellas, pero lo redondeé a cuatro, porque la primera parte me pareció espectacular.
Nidhoggr logró tomar el control del mundo. Los humanos se convirtieron en Assoggettati, a la espera de que los Draconianos dejen el refugio de la villa del profesor para poder atacarlos.
Solamente Sofia, Lidja, Fabio, Karl, Chloe y Ewan son inmunes a ese poderoso encantamiento. Están solos en el mundo que pertenece al villano. Y el fruto de Thuban, su última esperanza, ha sido destruido.
Sin embargo, Sofia toma la iniciativa, y organiza a los seis en una última misión. Sofia y Fabio viajarán a Matera, Lidja y Ewan a Palermo, y Chloe y Karl a Napoli, con el objetivo de recuperar las partes rotas del fruto, y tratar de recomponerlo y dar inicio a la batalla final de una vez por todas.
Tuve sentimientos encontrados con este libro. Tiene un excelente comienzo, y casi hasta el final mantiene el nivel de acción y suspenso por los aires. Literalmente no podía soltarlo, cosa que hace mucho no me pasaba con ninguna novela.
Pero, hacia el final, el ritmo desapareció casi por completo. Después volvió a aparecer, pero fue como leer otro libro diferente. Eso fue lo que más me decepcionó. Desde que Sofia está con Lung en Draconia, la novela pasó a ser otra. Me descolocó un poco.
Más allá de eso, sobre todo con el comienzo, disfruté muchísimo la lectura.
La atmósfera apocalíptica me pareció increíble. Podía ver cada paisaje, imaginarme cada lugar, ver a los enemigos acercándose y rondándolos. Fue como estar dentro del libro, y por eso me costaba físicamente soltarlo. Lo leí en un día.
También me encantaron los personajes. Disfruté mucho de tener todos sus puntos de vista, sobre todo el de Chloe porque casi no la conocíamos. El desarrollo que tuvieron fue muy bueno. Cada uno seguía actuando acorde a su edad. Y me gustó que a veces estuvieran cansados y asustados, algo que no parece pasar en otros libros.
Sofia me resultó una líder espectacular, porque lograba infundirles a todos esperanza. Fabio logró lidiar con su conflicto interno y participar del grupo. Lidja infundía fortaleza y, sobre todo, estaba presente en cada momento de la misión. Ewan demostró ser mucho más que una cara bonita. Karl fue la salvación del grupo en más de una ocasión por su inteligencia y valentía, fue uno de los personajes que más disfruté leer. Y Chloe, a pesar de estar asustada, logró vencer todos los desafíos que se le presentaron, y también probó ser más de lo que parecía.
La dinámica de familia encontrada es mi debilidad, y en este libro me encantó. Me reí con las discusiones entre Fabio y Karl. Me reí con los coqueteos que incomodaban al resto del grupo. Me gustó que Sofia no se sintiera suficiente pero que todos creyeran en ella para dirigirlos. Y que de a poco comenzaran a ser una verdadera familia.
Me gustó que tuvieran que tomar protagonismo porque el profesor, Gillian y Nida no podían hacer mucho para ayudarlos. Literalmente se sintió que el peso de salvar el mundo estaba sobre sus manos.
Las parejas fueron muy tiernas también. Fabio y Sofia, por supuesto, siempre fueron mi debilidad. Logré reconciliarme con Fabio en este libro, y perdonarlo, aunque me costó. Me gustó cómo la apoyó, sobre todo en lo relativo a su madre.
Lidja y Ewan no me habían terminado de convencer, pero al verlos en acción, y cómo se impulsaban mutuamente a dar lo mejor de sí mismos, también terminaron ganándose mi corazón.
Y Karl y Chloe, si bien no son una pareja firme todavía, funcionaron muy bien. Me gustó que vieran al otro en sus momentos más vulnerables, y que pudieran impulsarse a seguir. Me gustó su final. Me pareció tierno.
Nida fue un elemento muy interesante. Yo sabía que por algún motivo me caía bien cuando empecé a releer el primer libro, y terminé de comprobar por qué en este. Fue una forma excelente de hacerla participar en la batalla, elegir bando, y darle más desarrollo. Me encantó en particular que conservara su forma humana, y que admitiera que ser humano no es tan malo.
También hubo giros en la trama que me sorprendieron, y, sobre todo, momentos en que solamente podía pensar en cómo se iban a resolver las cosas, que me daban muchas ganas de seguir leyendo.
Ahora, dicho todo eso, me gustaría analizar lo que no me gustó.
En primer lugar, cuando todos pierden su poder excepto Sofia, se dejaron llevar demasiado por la desesperanza. Dejaron de confiar en ella, y en lo que podían hacer. Si bien eso se corrigió posteriormente, me rompió el corazón en el momento, y me hizo sentir sola acompañando a Sofia.
En segundo lugar, tampoco me gustó que no hayan podido ir todos a Draconia. Entiendo por qué solamente fue ella, pero me parece que después de todo lo que pasó, deberían haber ido los seis. Por lo menos para compensar el dolor que sufrieron.
Entiendo por qué el tiempo de los dragones se acabó y que la ciudad no podía volver sobre la tierra, pero el hecho de que ni siquiera pudieran verla fue algo que no me terminó de gustar del final, que fue bastante agridulce.
En tercer lugar, la muerte de todos los dragones fue difícil de leer. Y me hubiera gustado que los Draconianos conservaran en algo su poder. Aunque fuera una muestra mínima, algo que los hiciera sentirse acompañados otra vez.
En cuarto lugar, la muerte de Beatrice, la madre de Sofia, también fue un poco innecesaria. Lo sentí así más que nada porque creo que las dos se merecían esa segunda oportunidad que nunca llegó. Ahora bien, no me disgustó tanto lo que pasó ahí, al contrario, lo entiendo bastante bien.
Pero lo que sí no me gustó fue el final en sí, sobre todo porque el profesor Schlafen olvidó todo lo que pasó. Me pareció que por lo menos él debía recordarlo, porque su olvido cambia la dinámica de su relación con Sofia, y me dolió. Además de triste me pareció innecesario. Me decepcionó bastante.
Entiendo cuál fue la intención con ese final, pero no la comparto. Si hubiera terminado diferente, le hubiera puesto 5 estrellas sin dudarlo, a pesar del cambio de ritmo.
Igual me encantó releer la saga y reencontrarme con los personajes y volver a leer en italiano después de tres años. Fue divertido, conmovedor, y me ayudó a reconciliarme con el italiano, y despertó mis ganas de seguir explorando el fantasy en este idioma.
Recomiendo mucho la saga. Es entretenida, fácil de leer, tiene una premisa interesante y simple, y está llena de sorpresas y personajes entrañables. Me gustaría volver a leerla en el futuro.