Tonoharu, de Lars Martinson narra la historia de un joven norteamericano que consigue un trabajo como asistente de enseñanza de inglés en un pequeño pueblo japonés. Tonoharu es una historia de aislamiento, frustración y misterio, con la cantidad justa de humor negro para evitar ser deprimente. Dan Wells, el personaje principal, es un recién graduado de la universidad, que consigue trabajo en una escuela secundaria en la ciudad de Tonoharu. Los profesores y el personal de la escuela son en su mayoría distantes. Su contrato le obliga a permanecer en el campus durante todo el día, incluso cuando no tiene nada que hacer, el aburrimiento resultante junto con el idioma y la barrera cultural es a veces casi insoportable. Poco a poco, a lo largo de la obra, irán apareciendo diversos personajes que ayudarán a Dan a mitigar esa sensación de tristeza y añoranza. Es así como conoce a Constance, al señor Sato, a la señorita Mori, a Steven, entre otros muchos más.
Las historias simples no son simples de contar. Y Tonoharu es una historia extremadamente simple muy bien contada. Cuenta la historia de un joven estadounidense que llega a trabajar de profesor de inglés auxiliar en una escuelita en el perdido pueblo de Tonoharu en Japón. Como todo profesor auxiliar, tiene mucho tiempo libre y muy pocas cosas que hacer en un país en que no conoce a nadie y no entiende nada. La historia flota en una melancolía agradable, muy impropia de un americano, una melancolía humana de las personas que viven como arriba de un tren del que no se pueden bajar y del que no tienen idea adónde va. Tonoharu es una novela gráfica notable, desarrollada de manera maestra por un escritor que, según dice en la misma solapa, pasó 3 años trabajando como profesor auxiliar.
Edición un poco extraña porque falta el tomo 3 y te deja completamente a medias. El tomo 3 no esta traducido ni editado en castellano. Hasta el momento el protagonista me hace sentir una gran incomodidad por todo lo que esconde y lo parado que es.
Si estáis acostumbrados a lecturas de este tipo no aporta nada nuevo, pero es entretenido. Siempre está esa curiosidad de ver cómo vive alguien la experiencia en un país extranjero. Experiencia que siempre está condicionada por la forma de ser de cada uno. En este caso, es un protagonista que se calla muchas cosas y lo guarda todo dentro, así que bien, muy bien, no lo pasa... Y alguna de las personas con las que se relaciona viene a ser parecida, mezcla que no suele dar buen resultado. Pero también hay otros personajes que hacen la cosa un poco más distraída. El dibujo, sencillo pero suficiente para lo que quiere contar.
Pensaba que iba a gustar porque leer la perspectiva de un extranjero en una cultura totalmente diferente a la tuya es uno de mis intereses mas viejos de la vida. Ahora si, era medio predecible, porque hello gringos making fun somebody who ain't like them acting so freak. Daniel y John tienes los mismos prejuicios de cualquier norteamericano llamando exotico a todo, escuchando la gran cantidad de racismo japones.
Busca ser triste, miserable pero creo que es para ser un material desperdiciado, tampoco es la gran novela grafica que me abra los ojos pero se vienen otros comics con el mismo formato. Aun asi fue como ponerse a leerse un post Tumblr en ingles creyendose la gran cosa pero solo estas siendo una mierda de persona aesthetic.
Lo encontré por casualidad en la biblioteca y, NO F*CKING MMES, ¡¡es uno de los libros más pinxs hermosos que he leído jamás!! Desde su estilo de dibujo, el detalle de los escenarios y objetos, las expresiones de las personas, todo es una obra de arte en cada cuadro. La historia es increíble. Amo Lost in translation, pero este libro hace que esa historia se sienta como una película de disney XD. Es de lo mejor y más triste y más hermoso y maravilloso que nadie jamás pueda leer. Mi cumpleaños es el 23 de agosto, btw. Por si ocupan.
El tono que he cogido de la biblioteca solo trae las dos primeras partes por lo que me he quedado sin saber cómo termina…tendré que buscar la última parte. En general transmite los sentimientos de cualquier expatriado pero entiendo que además con las particularidades/dificultades añadidas de vivir en Japón.
Lo que más me ha gustado ha sido la portada. Ni las ilustraciones, ni la historia, ni los personajes, nada me ha gustado ni interesado...una historia deprimente de una persona deprimente que se merece esa vida lamentable. De esas veces que cargar con un libro por el metro te pesa el doble