Nunca sabemos cuál va a ser nuestro último juego, nuestro último amanecer, nuestra última mirada, nuestra última frase.
Un colibrí cae herido sin sospechar que ese sería su último vuelo.
Una mujer lo encuentra, en el sentido cabal del término.
Lo ve, en el sentido más profundo de la palabra.
Y comienza el milagro.
La mujer cuidó de él, delicada, diaria, esmerada, incansablemente. Fue a combatir allí donde cualquiera hubiera abandonado, veló sus días y sus noches, amó, protegió, alimentó, acompañó un destino inexorable. En el trayecto aceptó que no era dios, que vivir y volar eran sinónimos, que el final no estaba en sus manos, que la vida diminuta que acompasaba sus pasos iba a irse. Y comprendió el valor incalculable de una pluma".
Es muy probable que como en mi caso este libro nos lleve a comprender el valor de la vida, el amor y los pequeños detalles, muchas experiencias recolectadas, muchas emociones fluyendo, pero definitivamente mucho amor otorgado.
Se siente como algo que no esta escrito para que lo leamos, se siente muy personal y como un desahogo de quien lo escribió Visualmente hermoso, es muy bonito
un libro que literalmente me llegó aleatoriamente y que abrí sin pensar en algo muy wow, pero me sorprendió y me re gusto !!!! todas las enseñanzas que deja tan solo un "simple historia" y siento que después de leerlo te dan ganas de disfrutar más vivir la verdad que fue una horita de reflexionar temas que me re llegan ❤️🩹