Como dice Steiner, "traducimos a través del tiempo", y, Rimbaud enfrenta a la traductora a esa difícil tarea y a nosotros a una igual de difícil: interpretar sus versos desde diferentes perspectivas y contextos, que se prestan a lecturas muy diferentes.
Aquí Rimbaund desafía al lector con su hermetismo y carga emocional.
La obra destila una profunda protesta contra el medio que agota al autor, combinando cansancio, resignación y denuncia. Es interesante considerar cómo su vida influyó en estos poemas: la juventud rebelde, los conflictos internos y su alejamiento final de la poesía.
Algunos lo llaman "el primer poeta punk", y no sin razón. Su constante denuncia y desafío al statu quo son reflejos de una sensibilidad adelantada a su tiempo, aunque siempre envuelta en una elegancia poética singular. Al principio, el texto puede parecer confuso, pero a medida que avanza, emerge una claridad y profundidad emocional que recompensan.
Leer esta obra es una experiencia única, que invito a todos a descubrir, permitiéndose releer, interpretar y jugar con los versos en compañía de otras lecturas y perspectivas.
"Una temporada en el infierno" empieza un poco confuso pero tiene una estructura más clara, además de original y personalmente me gustó más que "iluminaciones", que tiene un sentido más ensoñador (por no decir surrealista) pero evoca unas imágenes muy poderosas.
Más reseñas en @elcoyotelector