Por su número, el pueblo chicano constituye la segunda minoría étnica de los Estados Unidos. Su territorio, Aztlán, se extiende por cinco estados de Norteamérica: California, Tejas, Arizona, Nuevo México y Colorado. Aunque su papel en la colonización del suroeste de la Unión fue muy importante, sólo en los últimos años ha comenzado a ser estudiado. David Maciel y Patricia Bueno reúnen aquí algunas de las aportaciones más recientes al conocimiento del proceso histórico chicano, al través de ensayos de Juan Gómez Quiñones, Josefina Vázquez, Agustín Cué Cánovas, Américo Paredes, Carlos Cortés, Mike Webster, David Weber y Moisés González Navarro.
No es tan buena antología como la de El México perdido de la misma colección Sepsetentas.
El primer capitulo Estructura histórica, se va mas por lo sociológico que por lo histórico, el texto La guerra inevitable se siente innecesario ya que el libro trataría sobre lo que pasó despues de la guerra del 47, por lo que casi una cuarta parte del libro se siente fuera de lugar. El texto El despojo de tierras es interesante aunque algo difuso en su escritura. Un buen texto fue el de Los rurales de Texas, la idea de traducir el termino Texas Rangers a Rurales de Texas me pareció excelente.