La obra cumbre de la trayectoria poética de Vicente Aleixandre. Una absoluta delicia, pasada por alto, desgraciadamente, en el ámbito crítico. Es esencial, entre sus versos, las concomitancias entre filosofía y poesía, las coordenadas compartidas y los obstáculos insalvables. El conocimiento es, a la vez, el fruto de la búsqueda y de la no-búsqueda constante, y alcanzarlo es la obsesión de la voz poética, que toma diversas posturas, materializándose en "personae" distintas, con tal de desenvolver las ya citadas ideas a modo de género dialéctico. En sus páginas se entremezclan la tradición genética y temática, con el peculiar estilo del autor, mucho más crudo, eso sí, que en sus obras más conocidas. Apenas un centenar de páginas encierran toda la materia, toda la experiencia de una vida de pensamiento, de extrema lucidez.
Con un café, y un par de horas...