Ricostruzione basata sulle cronache dei giornali dell’epoca sull’omicidio di Isolina Canuti, avvenuto nei primi anni del ‘900, e del processo che ne seguì e che scagionò l’assassino, accusò la vittima e condannò il giornalista socialista che pretese di difendere il diritto alla giustizia di una ragazza popolana contro l’esercito Sabaudo.
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Dacia Maraini is an Italian writer. She is the daughter of Sicilian Princess Topazia Alliata di Salaparuta, an artist and art dealer, and of Fosco Maraini, a Florentine ethnologist and mountaineer of mixed Ticinese, English and Polish background who wrote in particular on Tibet and Japan. Maraini's work focuses on women’s issues, and she has written numerous plays and novels.
Alberto Moravia was her partner from 1962 until 1983.
Verona, enero del 1900. Mientras las mujeres lavan la ropa en el agua helada del río Adigio encuentran un saco que ha traído la corriente. Y no es algo bueno, parecen los restos de un cuerpo. Las investigaciones deducen que pertenecen a una joven llamada Isolina Canuti. Rápidamente se sospecha del teniente Trivulzio, quien mantenía una relación sentimental con ella. Pero Isolina no es nadie. Una chica pobre cualquiera de 19 años, ¿a quién puede importarle lo que le pase? Y además, ¿cómo podría un respetado oficial del ejército cometer algo así? Rápidamente se inicia un juicio mediático pero no, no es por Isolina. Ni por saber quién es el culpable ni por hacer justicia ante un crimen tan horrible. Es una lucha entre los que intentan desprestigiar al ejército y los que lo defienden a capa y espada. A la víctima apenas la mencionan y solo para difamarla, si le ha pasado algo así quizás es que se lo ha buscado.
Dacia Maraini investiga este suceso casi 100 años después y nos trae una detallada crónica del caso a través de extractos de los periódicos de la época, reproducciones del juicio y sus propias indagaciones. Y no lo tiene nada fácil, parece que nadie quiere hablar del tema, nadie sabe nada ni lo recuerda, los archivos han desaparecido, Isolina ha quedado en el olvido. Pero con su texto, la autora intenta hacer justicia con Isolina. Esa que le negaron. No es una lectura fácil. Se mezclan la rabia, la impotencia, la indignación y la pena. Duele, es desgarradora, pero contarla es una forma de dar voz a quien se la han arrebatado y de hacer, aunque sea tarde, un poco de justicia. Y porque además la historia de Isolina no es algo del pasado, desgraciadamente es una historia muy actual.
Excelente puesta de escena y trabajo de investigación de Maraini. De nuevo da voz a la historia de una mujer silenciada pero en un libro donde cobra protagonista la prensa de 1900. Muy interesante. Actualmente editado por Altamarea ediciones
Este libro es todo lo que esperé que fuera "A sangre fría".Y si, yo sé que Capote inauguró el género y que sin su libro esta clase de libros no existirían ahora...pero simplemente este libro me parece mucho mejor,no trata de transformarlo en un cuento narrando como #sucedieron las cosas".No, este libro son hechos y testimonios y es tan bueno.
El libro es sobre un asesinato ocurrido en 1900, Una chica,Isolina,es sometida a un aborto contra su voluntad debido a que el padre del bebé no lo quiere.El aborto sale mal y terminan asesinándola por lo que descuartizan en cuerpo y lo tiran al rió.
Este libro no es extremadamente gráfico en la violencia del hecho,pero no lo necesita porque no hay forma en la que no suene desgarrador la forma en la que asesinan a esa chica.
Se habla sobre la injusticia, sobre una chica olvidada porque al parecer conservar el honor de un militar es mucho más importante que la vida de una mujer.Este libro puede tratar sobre la muerte una joven hace más de 100 años,pero se puede comparar con injusticias que todavia se cometen en la actualidad.
Me dejó con mucha pena el libro y un sentimiento de impotencia tremendo, por el recuerdo de una chica a la que toda una ciudad pareció no importarle su muerte.
La storia che Dacia Maraini riporta alla luce è quella di Isoina Canuti, una diciannovenne uccisa nel gennaio del 1900 mentre era incinta di tre mesi dall’amante che considerava scomoda la gravidanza; prima di venire soffocata ad Isoina è stato provocato un aborto frugandole tra le gambe con una forchetta. Il suo corpo viene fatto a pezzi e gettato nel fiume. L’amica che è stata testimone dei fatti muore in circostanze misteriose. Il suo assassino (o i suoi assassini, giacché Trivulzio agisce sotto la doppia protezione accordatagli dal suo essere uomo e dal suo essere militare) viene assolto dopo breve tempo ed il processo diventa un pretesto attraverso cui la città difende se stessa e l’immagine di sé che vuol dare screditando Isoina.
Nella prefazione, Rossana Rossandra scrive una cosa che mi ha colpito: quando gli uomini leggono storie di altri uomini riescono a discostarsene perché il loro predominio sul mondo ha concesso loro il privilegio dell'invidualità, mentre per le donne il destino di una appare subito il possibile destino di tutte. Si fa fatica a dire "Questo fatto è capitato ad Isolina nel 1900 in Veneto", piuttosto si pensa "Questo fatto è capitato ad una donna" e subito risuonano gli echi di mille episodi simili nel tempo e negli spazi (Sarah Everard negli UK qualche mese fa uccisa da un poliziotto mentre tornava a casa), subito si pensa "potrebbe accadere a me".
Apprezzo molto il fatto che DM abbia deciso di raccontare di Isoina, per restituirle valore e dignità; quando però le pagine virano verso il reportage invece che limitarsi alla descrizione dei fatti e alla composizione delle testimonianze, mi è capitato di sentire tra le parole il cattivo gusto, come uno stridore di gessi alla lavagna. Per forzatura poetica, DM fa un parallelismo tra il “ventre” gravido di Isoina ed il cancro allo stomaco che mezzo secolo dopo aveva portato via il suo assassino (dice: “si è tenuto la malattia che lo disfaceva proprio lì nel ventre, luogo simbolico della procreazione e del nutrimento” ma lo stomaco non è l’utero, cosa avrebbe dovuto procreare l’intestino tenue di Trivulzio, stronzi a parte?); suggerisce che la poca cura negli archivi dei tribunali e più in generale della burocrazia italiana sia tutto un trucco per nascondere la storia di Isoina (lei scrive negli anni 80 ed i fatti avvengono nei primi anni del 1900, nel mezzo ci sono due guerre) e, riferendosi alle ossa della ragazza e alla difficoltà di disfarsi del suo cadavere, fa una reductio ad Hitlerum mettendo in mezzo gli ebrei morti nei forni crematori. Per il padre di Isoina propone una similitudine molto bella: "Appare abitato da un solo violento sentimento: l’amore per la figlia Isolina di fronte a cui i pettegolezzi, le malignità dei vicini, degli amici sono come il bisticcio sui rami di tanti uccelli rapaci. Tenta di scacciarli con gesti inconsulti delle braccia". Mi è anche piaciuta una riflessione sull'apatia con cui il volgo subisce alcune ingiustizie, che è palese trascuranza di sé, incapacità di amarsi.
Excelente libro. Una historia real que la autora logra sistematizar y sintetizar de muy buena forma. Desgraciadamente muchas de las desigualdades que se reflejan se pueden observar en el presente. El trato periodístico de época sobre el caso da cuenta de cómo los medios marcan postura. Muy recomendable!
non è un romanzo, è un'inchiesta su un fatto dell'inizio del '900. commovente e scandaloso senza dubbio, ma ci si chiede che bisogno ci fosse di andare così lontano per concludere che, se lei non è nessuno e lui è un tenente degli alpini, lei i guai se li è andati a cercare.
Qué importantes estos ejercicios de memoria y recuperación de la historia, no sólo de las mujeres, sino de toda la clase trabajadora. No es sólo que el feminicidio quedase impune, es que las voces de todo aquel que perteneciera a la clase trabajadora era automáticamente desacreditada, nulas para el proceso judicial. Un (otro) testimonio más de cómo las estructuras judiciales se han construido siempre para salvar a los de arriba y castigar a los de abajo, independientemente del país y el momento histórico.
Si pensamos en Verona seguramente nos vendrá a la mente una de las parejas más famosas de la literatura: Romeo y Julieta, pero en 1900 la ciudad vivó un suceso que pasó totalmente desapercibido hasta que 80 años después Dacia Maraini decidió hacerle justicia y darle visibilidad. Se trata del asesinato de Isolina Canuti, una joven de 19 años que estando embarazada de un teniente del ejército fue brutalmente asesinada y descuartizada. Sus restos fueron lanzados al río Adige, el paso de los días hizo que fueran saliendo a flote y unas lavanderas encontraron el primer saco con parte de su cuerpo en el interior. A raíz del suceso se estableció un proceso judicial y mediático en el que su asesino y cómplices salieron indemnes gracias al camaradería y a la solidez de una institución como es el ejército.
El caso de Isolina quedaba en el olvido hasta que un joven diputado, Todeschini, decidió llevar a juicio al teniente Trivulzio (amante de Isolina). Pero no nos engañemos, el principal motivo no fue el de luchar por la justicia y memoria de Isolina sino por una estrategia política no la finalidad de debilitar al ejército.
Dacia decidió viajar a Verona 80 años después en busca de pistas que ayudaran a esclarecer el caso. Se metió de lleno en sus calles, entre su gente y se encontró con el misterio y con la nada. Nadie hablaba sobre el tema, no había archivos que registraran la defunción de la joven, se encontró con situaciones muy turbias en relación a los testigos y testimonios, y con un ejército que presionaba a los medios de comunicación de la época para lavar la cara de la institución. En pocas páginas la autora reconstruye el proceso judicial y todos los entresijos que lo acompañan.
El juicio mediático también tuvo su importancia en la época. El teniente Trivulzio tenía fama de educado, persona tranquila y buena gente. No ocurría lo mismo con Isolina que la tachaban de promiscua, desinhibida, fresca e irresponsable. Todo esto eran motivos suficientes para justificar su muerte y los medios se encargaban de difundirlo. Es triste ver que 120 años después los medios siguen utilizando los mismos pretextos para justificar asesinatos y violaciones de mujeres. ¿Cuántas veces hemos visto/oído un “ es que no sé cómo puede ir sola por la calle”, “ ella estaba provocándole” “ lleva ropa ajustada, escote o la falda muy corta”? ¿Cuántas veces una mujer ha quedado reducida a ser “la mujer de”?
En Isolina, La mujer descuartizada Dacia reconstruye muy cuidadosamente su historia y el proceso judicial tan turbio que tuvo lugar. Da voz y justicia a todas las Isolinas brutalmente asesinadas por el abuso de poder.
32/2020. Isolina no tiene rostro. Nunca podremos conocer su aspecto más allá de algunas descripciones, algunas cariñosas, otras despectivas. Lo que sí llegará a nosotros gracias a Dacia Maraini es su historia, una historia que bien hubiera podido terminar olvidada.
Isolina es una joven de 19 años de Verona, ciudad repleta de militares, que en 1900 quedó embarazada de uno de ellos, el teniente Trivulzio. Unas semanas después de conocer su estado desaparece y a los días su cuerpo aparece descuartizado y repartido en diferentes zonas del río Adigio.
Partiendo de este suceso real, Maraini adopta diferentes estilos (novela, diario, actas judiciales, artículo periodístico) para que conozcamos los hechos y, sobre todo, que conozcamos a Isolina y el contexto en el que vivió. En una ciudad habituada a la presencia de militares de todas las categorías, las muchachas de familia humilde eran para ellos meros pasatiempos, diversiones de usar y tirar con las que ocupar su tiempo libre sin esperar rendir cuentas.
Isolina en cierto modo era un espíritu libre. Trató de ser dueña de su cuerpo y de su futuro y el precio que pagó por ello fue su vida. Maraini se propone hacerle justicia, la que no logró ni después de morir, la que ni su familia obtuvo tras intentar pelear en la medida de sus posibilidades, la que la situación política de la época condicionó y empañó.
Porque la historia de Isolina sigue siendo actual, seguimos sabiendo que existen más Isolina y no deben caer en el olvido. Gracias a Maraini por traer su historia hasta nuestras manos y gracias también a Paula Bonet por darle a Isolina el rostro que quisieron ocultar.
El 16 de Enero de 1900, se encontraron en el río Adigio, los restos descuartizados de Isolina Canuti, veronesa de 19 años, embarazada.
Este libro de Dacia Marani es una recuperación de este caso, del juicio que vino después, y del borrado absoluto de la memoria colectiva que lo siguió.
Esta memoria es el motor de la investigación y el motivo principal para leerla. Para que el recuerdo víctimas de la violencia machista (que tiene muchas formas no sólo el maltrato dentro de la pareja) como Isolina, quede restaurado y vivo en nuestra consciencia y en las ciudades que habitamos.
Maraini nos cuenta la historia de Isolina en un estilo puramente periodístico, rápido, simple y trepidante, aunque, si no estas familiarizado con este tipo de temática "truecrime" algunas descripciones pueden ser duras (e incluso triggereantes) de leer, y las transcripciones del juicio pueden ser algo tediosas, aunque la intervención constante de Maraini pone en perspectiva toda la carga violenta de todo el proceso judicial.
Ya que vemos como la investigación y el juicio del caso de Isolina estuvo plagado de misoginia, capacitismo, y clasismo. Hasta tal punto que no se juzgó al supuesto asesino de Isolina, sino que el único juicio para saber la verdad sobre su muerte fue por injurias al director de un periódico que no paraba de acusar a este supuesto (y muy seguro) asesino.
Por lo tanto, ya en su propio tiempo, la memoria de Isolina sólo fue la excusa para una lucha política (socialismo vs ejercito), pero, sobre todo, para una lucha de ego masculino.
Maraini con este libro, le da voz y el lugar que su tiempo y el patriarcado le quitaron, al menos, ser la protagonista de su propia muerte.
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Dacia Maraini ripercorre, in questo che possiamo definire come una sorta di libro-inchiesta, i fatti che hanno portato alla barbara uccisione della giovanissima Isolina Canuti nel 1900. Isolina aveva diciannove anni, era solo una ragazzina orfana di madre e affascinata dagli uomini in divisa. Rimasta incinta, viene sottoposta a un aborto clandestino finito male. Morta per gioco, o per errore, viene fatta a pezzi e gettata nell'Adige. Dacia Maraini ricostruisce i fatti, compreso il processo che deve giudicare il giornalista, che più di tutti si scagliò, attraverso i suoi articoli, contro il tenente Trivulzio, il presunto colpevole dell'omicidio, e la sentenza del tribunale di Verona. Quello che emerge è la manipolazione dei fatti, l'immagine distorta della vittima, la società patriarcale in cui l'uomo può tutto e, per finire, la volontà di cancellare totalmente la donna per affermare l'innocenza a tutti i costi dell'uomo. E per far questo non si esita a ricorrere a tesi fantasiose da un lato, ma altrettanto infamanti per Isolina dall'altro. La lettura è molto interessante, soprattutto per ciò che riguarda la ricostruzione del contesto sociale in cui Isolina ha vissuto, ma per come è strutturato, l'ho trovato parecchio ripetitivo.
Isolina Canuti es una joven de 19 años embarazada, asesinada y cuyo cuerpo aparece descuartizado en el río Adigio. Cuando se sospecha del teniente Trivulzio se inicia el proceso judicial y mediático. La educación del teniente y el honor del ejército al que pertenece frente a la "pobreza, promiscuidad e irresponsabilidad" de Isolina hacen que sea ella la cuestionada y los culpables excusados.
Unos 80 años después Dacia Maraini investiga este caso del que nadie se acuerda, ni de lo ocurrido ni de Isolina. No hay archivos, no se quiere recordar, todo está olvidado, parece que Isolina no existió.
La injusticia y el desamparo no son algo nuevo, cuanta Isolinas sigue habiendo y cuantas veces se juzga a la víctima. Que dolor de lectura, no porque haya detalles escabrosos sino por la injusticia social y por el olvido.
No pude soltar el libro ni un minuto. Es escandaloso y terriblemente cierto, y con una vigencia que pone la piel de gallina. ¿Qué somos las mujeres para la sociedad? ¿Que hemos sido? ¿Quién nos ampara? En un sistema patriarcal diseñado específicamente por y en favor de ellos, nosotras somos prostitutas, cuando tienen la necesidad de placer, madres, cuando necesitan procrear, trabajadoras, cuando faltan manos en las fábricas, y cuerpos sin vida, cuando nos volvemos demasiado peligrosas. Nuestra vida, nuestra muerte, y todo lo que queda en medio está dolorosamente atado a su tiranía. Ojalá Isolina pueda finalmente descansar en la paz del feminismo que hemos sabido construir. Por ella y por todas las descuartizadas.
Me provoca abrazarte, decirte que sí, que el mundo es injusto y que la impotencia me invade cuando pienso no solo en ti, sino en todas las Isolinas a lo largo de la historia (y actuales). Te quedas en mi cabeza, te tengo un cariño inexplicable y te prometo que seguimos luchando para que no exista ni una mujer más con un caso como el tuyo.
La crónica de un suceso tremendo en la Verona de principios de XX que tuvo todo tipo de implicaciones salvo la de tener en cuenta a la víctima. Me ha encantado Maraini. Lo de la edición pues... "La mujer descuartizada" es un añadido al título original porque patatas.
Al estilo de Truman capote V Rodolfo walsh la autora narra un crimen verídico en Verona a comienzos del siglo xx. Habla del aborto, el lugar de la mujer sus derechos en la sociedad, el poder, la justicia y el olvido cómodo y conveniente.
"Borrar de la vida una vida humana no es fácil. Siempre queda algo, irreductible, indestructible, que se niega a ser aniquilado. Bien lo sabían los nazis, que no lograban eliminar del todo los cadáveres de los judíos. Cada día experimentaban un nuevo método: había quien opinaba que el fuego era el mejor sistema, pero resultaba lento y hacia falta mucho dinero para los hornos crematorios; otros creían en los ácidos corrosivos; otros aún proponían el enterramiento, y había también quien abogaba por la cal viva.
Pero los huesos permanecen, incluso reducidos a trocitos, como testimonio de un cuerpo que una vez estuvo vivo, contra toda voluntad de aniquilación, y continúan dando señal de sí en silencio pero con decisión, como diciendo: se han necesitado años y años para hacer de mí una persona adulta, años de trabajo, de amor, de sueños, de nutrición, y no puedes, sencillamente, no puedes eliminarme."
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"Un misterio a resolver: las arquitecturas más perfectas son hijas de tiranos y de asesinos: pirámides, templos, obeliscos, iglesias, fuertes, torreones, castillos, palacios, monumentos. La belleza se desposa con la arrogancia y el despotismo. Sería curioso conocer a las hijas arquitectónicas de la humildad y del juego. Pero el futuro no nos ofrece respuestas."