La historia sigue siendo sólida y buena. Pero con esta continuación tuve mis problemas.
Primero que nada, son dos libros, no uno. De hecho el libro está físicamente partido en dos, con unas bonitas ilustraciones y cada parte con su título “Heredero del Mago” y “Heredera de Dragones”. De haberme dado cuenta, hubiera tomado un respiro a mitad del libro y la lectura hubiera sido diferente.
La primer parte del libro es genial, te engancha, tiene unas buenas historias, tanto en el presente como en el pasado, los personajes que se incorporan son totalmente queribles y las búsquedas, las batallas, el circo, todo tiene su lugar. Como lector querés saber que pasa en el presente, pero también te intriga el pasado y en esta primer parte te hace pasar las páginas muy rápido. Si bien una de las historias es predecible (por lo menos a mi me lo pareció) esperaba con ansias el momento que la protagonista se diera cuenta de lo que yo presentía y me gustó el desenlace.
Sin embargo, la segunda parte se me hizo sumamente pesada. Primero y principal, y por motivos personales, no me gusta leer sobre torturas, ni sobre la época oscura de mi país. Cuando uno lee sobre épocas oscuras en otros lados, las siente lejanas, incluso por momentos puede “creer” inocentemente que el autor se ha tomado ciertas licencias. Pero cuando habla de cosas que vos sabés que te tocaron muy de cerca, duele, y yo prefiero no leer sobre esas cosas. Pero en este punto, hasta puedo dejar mis prejuicios de lado, porque la propia protagonista de esta pequeña sub-trama lo dice en su momento: “¿Cuántos la habrían olvidado? ¿Cuántos desearían que se perdiera en las sombras y escuchar historias de guerreras enfrentando orcos, de brujas usando sus poderes contra seres monstruosos, de dragones y de hadas, en vez de saber sobre ella?” Y no puede tener más razón. Así y todo, puede que esta parte de la historia sea importante para el todo, aún no le he visto el sentido. Más allá de esto, el resto de la historia también se me hizo lenta y poco atractiva. Los saltos temporales son aún más, o sea hay más cantidad de líneas temporales para seguir, un presente, un pasado en un año, un pasado en otro año y una historia de la semana anterior al presente, llega un momento que se hace un poco tedioso ir y volver tanto y tan pronto. Los nuevos personajes están un poco desdibujados, algo que ya había pasado al final del primer libro, así como también algunos de los principales. Se agregan mucha cantidad de hadas y por momentos ya no puedes distinguir quién es quién.
En conjunto, como dije al principio, la historia es sólida y quiero saber cómo termina, pero necesito que la próxima entrega tenga más acción, más definición en algunos personajes y, por ser el final de la trilogía, necesito que se cierren todas las cosas que han quedado abiertas.
Es un libro “del medio”, con sus altos y sus bajos. El último libro dirá si lo que vimos en este era necesario o sí algunas partes podrían haberse evitado.