Una joven que desconoce su verdadero poder. Un reino que sólo tiene una oportunidad para volver a la vida. Y una lucha sin cuartel en defensa de la última fuente de magia. La segunda parte de una saga que no te podés perder.
Sofía corre por su vida custodiada por un grupo de enanos, uno de ellos portando una espada. Los Perros Negros, los orcos y los ajats han sido convocados para darle caza. Un circo ambulante liderado por un extravagante presentador y un viejo en un carromato flanqueado por un grupo de animales exóticos. ¿Dónde debería esconderse la heredera? La Navidad está cerca y Ragarath no permitirá que la heredera salga indemne. No esta vez. Mientras tanto, en otro tiempo y en otro lugar, un grupo de dragones ha venido al mundo en circunstancias excepcionales y su sola presencia puede trastocar el equilibrio de toda la magia del mundo.
Vive en La Plata con sus tres hijos: Nahuel Sofía y Brenda ; y su compañera Estela Karczmarczyk. En 1997 co-fundó el estudio Duendes del Sur, con Walter Carzon y Pablo Zamboni. Escribió historietas para la revista Looney Tunes (USA).
Es autor de más de veinte libros entre los que se encuentra la saga de “Seres Mitológicos Argentinos” (Albatros) y varios libros de la colección “del mundo” de Ediciones B de los cuales se destacan “Seres fantásticos del mundo”, “Dragones del mundo” (con Diego Barletta) “Duendes del mundo” (con Pablo Zamboni) y “Princesas del mundo” (con Jimena Arroyo).
Como ilustrador hizo más de 3.000 páginas de historietas para Disney, Hanna Barbera y Warner Bros. Fue seleccionado para representar a la Argentina en la Bienal de ilustración de Bratislava en 2005 y 2007, y en la primera quedó entre los cinco finalistas para el premio Poroti, entregado por los chicos de Polonia al mejor ilustrador.
Formó parte del grupo literario “Nación Cracovia” dirigido por la escritora Graciela Repún y en la actualidad dicta clases de dibujo y escritura, además de organizar el grupo literario “La Cofradía de la Luna Llena” con Lorena Scigliano. Realizó cuentos para las antologías de “Primer beso” (Editorial Siete Vacas), “Un mes después y otros cuentos aterradores” (Editorial Amauta) y cuentos para manuales como Estrada, revistas como Billiken y canales de televisión como Paka Paka.
Sofía escapa de un peligro que ya no puede negar ni menospreciar. Es tiempo de que abrace su condición de heredera del Último Reino y se concentre en sobrevivir y proteger a quienes más quiere. El Hada Oscura no le dará tregua y la perseguirá hasta los confines del país. Sin embargo, el camino de Sofía se verá interrumpido por encuentros inesperados, una aventura de autodescubrimiento en un circo ambulante y la realidad de que hay muchas más cosas ocurriendo a su alrededor de las que a ella le gustaría admitir.
La acción inicia de esta forma, in medias res, y sólo a través de racontos intercalados se da cuenta de lo que ocurrió entre el final del primer libro y la acción que se está desarrollando en la trama central de la novela. Esto sienta la estructura de lo que será el resto del libro.
En paralelo con la historia de Sofía se despliegan otras líneas narrativas que no temen saltar en tiempo y espacio. La historia se ramifica y desenvuelve en otros personajes, ampliando el escenario que en el primer libro se limitaba a Buenos Aires. Leo Batic ya sentó las bases que necesitaba y ya rompió el molde de la Buenos Aires común. Ahora se expande hacia otras ciudades, otros paisajes y nuevas historias. Y es acá donde, en mi opinión, la novela encuentra su fortaleza y subsana los elementos débiles de la historia (como la relación entre Sofía y Alan que, sin embargo, está tan rodeada por un halo de misterio que es difícil juzgarla con fundamento).
El universo fantástico que irrumpe en la normalidad de la vida argentina se presenta como algo mucho más complejo y grande. La historia tiene como epicentro a Sofía, y el primer libro ya se preocupó por mostrar eso. Ahora, Heredera de Dragones se encarga de expandir la perspectiva y mostrar que alrededor de Sofía hay un remolino de otros personajes e historias más complejos y profundos, que dependen de la heredera y cuyos destinos penden de un delicado hilo. Hadas, enanos, tribus mapuches, brujas y dragones toman el protagonismo en esta novela esbozando el escenario en el cual se moverá Sofía.
Las historias se van entrelazando como hilos, lentas y en silencio, metiéndose una debajo de otra a medida que avanza la historia, revelando verdades que sólo se atisban en otra historia, respondiendo preguntas que aún están latentes desde el primer libro. La novela se construye desde un comienzo como una delicada telaraña que sólo al final, cuando apenas quedan unas páginas para terminar el libro, adquiere su forma completa. Sólo sobre el final los hilos se tensan, revelando la estructura de la historia, las causas y consecuencias de cada secuencia narrativa, las búsquedas y revelaciones de cada personaje, cada ida y venida, cada lucha y cada decisión que llevaron a Sofía a ese lugar, al lugar donde termina este tomo.
Es gracias a esta estructura que Heredera de Dragones se ubica en un lugar diferente respecto de otras novelas juveniles y rompe con el imperativo de una perspectiva única, amenizando la lectura. Y es, también, gracias a esto que Leo Batic puede incursionar en temas muy alejados a la realidad de Sofía que dan cuenta de la seriedad y gravedad de la batalla que enfrenta al Hada Oscura contra el resto de la magia.
La historia del Último Reino se expande y diversifica, adquiriendo aquella característica que los mismos personajes reconocen en la batalla última: épica. Ya no es el relato de una niña buscando su lugar en el mundo, ni tampoco la aventura de mezclar magia con una Buenos Aires común. Heredera de Dragones instala la dimensión real del conflicto y combina elementos reales, autóctonos e históricos con mundos y personajes mágicos que se mezclan e intervienen en tiempos y espacios reales. Leo Batic construye una cosmogonía fantástica adyacente a los hechos históricos de Argentina y su cultura en una apuesta osada que ahora sólo deja una pregunta: ¿Cómo continuará una historia que ya se arriesgó a tanto?
La trilogía de Leo Batic toma vuelo de dragón y en esta segunda parte da un gran salto de calidad por sobre lo que ya era una auspiciosa primera entrega. La trama se hace más compleja y adquiere otra profundidad, desarrollada en varias lineas temporales que generan una red argumental muy cohesiva, tan sustanciosa como coherente. Es muy interesante cómo el autor no necesita un despliegue de cientos de páginas para transmitir la información más densa o provocar el sentimiento que pretende del lector. A veces bastan apenas unos párrafos. Desde el horror de la tortura durante la dictadura, hasta una batalla épica al pie de la cordillera. Hay lugar para el asombro y para los giros inesperados. Hay escenas que conmueven y otras que dan escalofríos. Hay profusión de seres mágicos y etéreos por doquier, y la imaginación del autor los intercala muy naturalmente en nuestra realidad. Tal vez una única, pequeñísima, nota disonante (y que irónicamente no es culpa del escritor): se hace muy patente la división entre la primera y la segunda parte del libro. Y es que lo que estaba pensado como una pentalogía, se vio reducido a trilogía; y la sensación que nos queda es, si bien ello no va en detrimento del placer de la lectura, de haber leído "dos libros en uno".
Heredera de dragones es la segunda entrega de la saga de El Último Reino. En esta segunda entrega no va a dejar de haber acción, magia y mucha, mucha fantasía.
Creo que adoro la manera de escribir de Leo, me encanta el hecho de que vaya de la actualidad al 1976, de vuelta a la actualidad, para atrás otra vez, una semana antes, actualidad, etc... Mi hermana me vio mientras lo leía y creía que estaba loco.
Sofia por momentos me parece un poco más estúpida que en el libro anterior, pero por otra parte he visto que creció mucho. Cada vez es más poderosa y va conociendo más sus poderes. Ha habido un par de muertes que me chocaron bastante, simplemente no quería que pasen, y por otra parte, el nuevo personaje de Francis ¡me encantaaa!, realmente su personaje me ha sorprendido bastante.
Una cosa que destaco es como el libro trata sobre una época dolorosa para nuestro país (el régimen militar del 76) pero lo trata desde la fantasía (sin perder el respeto, aclaro), y tal vez para el que no conozca la historia de Argentina no lo logre entender del todo, pero sin embargo va a poder seguir entendiendo la historia.
Los personajes mágicos tienen más presencia en este libro, algo que adoro. Como el nombre lo indica ¡podremos conocer a los dragones! y como gran fan de ellos que soy, quiero decir que han sido muy logrados, y hasta resultan ser divertidos.
Creo que este libro se lo recomiendo a todo aquel que le guste el fantasy argentino, y repito, tenemos que darle más oportunidades a los autores argentinos que hasta ahora, no me decepcionaron.
El circo bien, pero después empezamos a dar saltos espaciotemporales muy poco explicados. De repente en el tiempo de Sofía pasó un año, y hay una guerra que no entiendo muy bien, y están en el hospital pero también en el edificio del padre??????? y están intentando llegar a algún lado para pelear con Los Malos™ pero al final ni los ven, un dragón rompe la pared y ya está??????? es legal casarse a los 15 años????????
El tercero ya lo tengo así que lo voy a leer, pero no ya ya. Más vale cuando me olvide del desastre que fue este libro.
no voy a mentir me avergüenza una bocha lo mucho que lloré sobretodo con los dragones y con malva. la primera parte del libro y la segunda se sienten como 2 libros distintos pero no me quejo. HAY BOCHA DE COSAS QUE SIGO SIN ENTENDER, YO SOY ESTE: 🧍🏻❓️
La historia sigue siendo sólida y buena. Pero con esta continuación tuve mis problemas. Primero que nada, son dos libros, no uno. De hecho el libro está físicamente partido en dos, con unas bonitas ilustraciones y cada parte con su título “Heredero del Mago” y “Heredera de Dragones”. De haberme dado cuenta, hubiera tomado un respiro a mitad del libro y la lectura hubiera sido diferente. La primer parte del libro es genial, te engancha, tiene unas buenas historias, tanto en el presente como en el pasado, los personajes que se incorporan son totalmente queribles y las búsquedas, las batallas, el circo, todo tiene su lugar. Como lector querés saber que pasa en el presente, pero también te intriga el pasado y en esta primer parte te hace pasar las páginas muy rápido. Si bien una de las historias es predecible (por lo menos a mi me lo pareció) esperaba con ansias el momento que la protagonista se diera cuenta de lo que yo presentía y me gustó el desenlace. Sin embargo, la segunda parte se me hizo sumamente pesada. Primero y principal, y por motivos personales, no me gusta leer sobre torturas, ni sobre la época oscura de mi país. Cuando uno lee sobre épocas oscuras en otros lados, las siente lejanas, incluso por momentos puede “creer” inocentemente que el autor se ha tomado ciertas licencias. Pero cuando habla de cosas que vos sabés que te tocaron muy de cerca, duele, y yo prefiero no leer sobre esas cosas. Pero en este punto, hasta puedo dejar mis prejuicios de lado, porque la propia protagonista de esta pequeña sub-trama lo dice en su momento: “¿Cuántos la habrían olvidado? ¿Cuántos desearían que se perdiera en las sombras y escuchar historias de guerreras enfrentando orcos, de brujas usando sus poderes contra seres monstruosos, de dragones y de hadas, en vez de saber sobre ella?” Y no puede tener más razón. Así y todo, puede que esta parte de la historia sea importante para el todo, aún no le he visto el sentido. Más allá de esto, el resto de la historia también se me hizo lenta y poco atractiva. Los saltos temporales son aún más, o sea hay más cantidad de líneas temporales para seguir, un presente, un pasado en un año, un pasado en otro año y una historia de la semana anterior al presente, llega un momento que se hace un poco tedioso ir y volver tanto y tan pronto. Los nuevos personajes están un poco desdibujados, algo que ya había pasado al final del primer libro, así como también algunos de los principales. Se agregan mucha cantidad de hadas y por momentos ya no puedes distinguir quién es quién. En conjunto, como dije al principio, la historia es sólida y quiero saber cómo termina, pero necesito que la próxima entrega tenga más acción, más definición en algunos personajes y, por ser el final de la trilogía, necesito que se cierren todas las cosas que han quedado abiertas. Es un libro “del medio”, con sus altos y sus bajos. El último libro dirá si lo que vimos en este era necesario o sí algunas partes podrían haberse evitado.
En este libro encontrarás más acción, aventura y fantasía.
Comparado con el primero, este libro me sorprendió y me gustó mucho más que 'Heredero de las Hadas'. Leo Batic ha desarrollado una historia en la cuál podemos conocer el pasado de las tías de Sofía, principalmente de Malva y Delfina. Cómo la relación de estos personajes se va desenvolviendo y se mezcla con la historia Argentina. También se vislumbra el desarrollo de la protagonista principal, Sofía, principalmente en la primera parte. Empieza a conocerse ella misma y a comprender y explorar sus dones.
Por fin conocemos a los dragones, seres enigmáticos y misteriosos como se hacían conocer en el primer libro. Aquí podemos encariñarnos y disfrutar y reír junto a ellos.
En este libro, las relaciones entre los personajes es más compleja y profunda. Me gustó que retomara la historia de otros personajes y así poder conocerlas más profundamente y encariñarnos con ellos.
Mucho más emocionante que el primer libro, más acción, aventura, magia; acompañados de nuevos personajes tan bien desarrollados como impresionantes. Toda la historia está perfectamente conectada, genera intriga, suspenso y por sobre todo, es imposible preveer exactamente qué sucederá. Me gustó muchísimo, definitivamente leeré Herederos de la magia.
Creo que no hay otra forma de describir este libro más que "qué quilombo". Vale aclarar que lo leí sin saber que era el 2do de la trilogía (tampoco cambió mucho la experiencia). Y creo que es precisamente la obra que me hizo odiar para siempre todo lo que sea acronológico.
Aunque con 11 años estaba maravillada, tengo que reconocer que no es un mundo mágico muy bien armado.