Quince escritores (narradores, poetas, ensayistas) menores de cuarenta años hurgan entre las huellas que han marcado su memoria y ejercen su oficio: escribir, construir, acosar, narrar, recrear, acaso inventar para ofrecernos este mosaico que se llama Trazos en el espejo. Rápidos esbozos narrativos de momentos clave, pasiones, dramas, pobrezas, aventuras librescas, escenas de lo cotidiano y lo singular. Entre la enfermedad y el dolor, entre la alegría y el gozo, estas estampas hablan de sus personajes, pero son también la trastienda de la creación literaria en el México del siglo XXI. Es éste un libro apasionante, diverso, único que revela una generación nueva, distinta, dispuesta de modo original a enfrentar el mundo. Un vivísimo retrato de la literatura mexicana en su amplia geografía y la extraordinaria fuerza de sus individualidades.
Es difícil lograr diferencias en antologías y compendios frente a tantos y tantos volúmenes que pretenden reunir autores y tendencias regionales. Se apuesta por amalgamar autores y estilos en búsqueda del "chicle y pega", y no siempre se logra un resultado global favorable. Pero si he leído una colección de varios autores que ha logrado sentirse como unidad y que responde a estándares de calidad uniforme entre todos ellos, éste sería el ejemplo más convincente.
Sería injusto hablar de los escritores y escritoras que integran a Trazos en el espejo porque la misma naturaleza del compendio les permite ser y dibujarse a completo placer, sin ataduras formales ni construcciones de personaje. El libro se siente como un confesionario, como una juguetería donde pruebas cada uno de los juguetes sin restricción ni impedimentos. Los autores se ofrecen sin pudores ni tapujos, explican los detalles suficientes para que los sientas como amigos cercanos, y son genuinos, todos ellos, en cada una de sus aportaciones.
Autorretratos como éstos inspiran a que uno mismo reflexione sobre su pasado y las experiencias que terminaron por construir lo que uno realmente es, con sus aficiones, miedos y complicaciones naturales que son, crudas u honorables, definidoras de la identidad.