Más que reseña es una opinión de lo que leí, junto a algunas reflexiones al respecto. Escribo más que nada para plasmar y recordar lo que pensé.
Un excelente libro para conocer un poco más cómo se vivió la peor época de Chile, aportando con una descripción periodística sobre la vida de un miembro silencioso desde dentro de la DINA (conocida encargada de torturar y desaparecer a los "detenidos" que secuestraban por su ideología política.)
Nos adentramos a una narración que nos muestra los comienzos de la vida de "el mocito", conociendo de su pasado, su forma de pensar e interpretar su "participación" en los centros de tortura, y cómo se desenvuelve en ellos, creando una vida que, pensaba, llegaría a ser compensada por el ascenso gradual.
Es difícil describir lo que el mocito me hizo sentir a lo largo del relato. Me hizo pensar en una persona que vivió y sigue viviendo para cumplir sus intereses y metas personales, y no resultar tan afectado en el proceso, lo que no es del todo terrible si no fuera por el contexto en el que se vio envuelto para llegar a sus metas. Sé que hay motivos de fuerza mayor que llevan a una persona a participar en esas cosas. El capítulo respecto de los integrantes del PC que "se pasaban" al otro bando siendo igual o peores me hizo pensar en eso. Hay muchas circunstancias que están fuera del entendimiento y de la crítica imparcial, porque si no lo vives es imposible saber. Pero eso no obsta a que de todos modos sus actos despierten en mi una opinión.
La vida del mocito, el funcionamiento del cuartel Simón Bolívar, y los hechos palpables en las detenciones, condenas, confesiones y noticias varias, están tan bien entrelazados que hacen que la lectura sea fluida y amena, a pesar de lo terrible que resulta leer lo que hicieron. Es extraño conocer la humanidad de los montruos en los tratos que describía Jorgelino, aunque no es de sorprender el trato que recibió al final de todo, ni las traiciones, muestras de poder y comportamientos inadecuados (además de las torturas, claro) de algunos de los partícipes.
La estructura del libro está tan bien hecha, que sentía que estaba viendo al mocito vivir su vida como una persona que ve una película: esperando que las cosas no ocurrieran como ya sabía que pasaban. Los relatos son crudos: la ligereza con que mataban, cómo se burlaban, lo entrenados que estaban para cortar y tirar. Es de no creer, y es que no me cabe en la cabeza como habían tantas personas capaces de hacer eso allá afuera, esperando la ocasión. No me imagino cómo dormían tranquilos, y eran capaces de ser felices cuando sabían lo que hacían. Supongo que son de las cosas fueran del entendimiento.
Me dio una sensación de vacío llegar al final del libro. Hay tanto que no se sabe, tanto oculto por los intereses, las consecuencias, o quizá qué más. No me sorprendió que el mocito decidiera no ahondar en su paso por la CNI, pero admito que me dejó un gusto amargo. No puedo culparlo, pero tampoco me culpo por dejarlo a mi imaginación, que no fue muy bondadosa. Solo me resulta difícil estar tan inmerso en ello, con cada vez más atribuciones, y con distintas muestras (sean fingidas o no) de apoyar "la causa", y solo haber sido un testigo casual, un mocito. Hay mucho de interés personal en lo que se cuenta y deja de contar, y no por eso creo que el relato es menos verídico, al contrario, pero sí pienso que hay más, y ese "más" resulta tormentoso.
Podría seguir escribiendo, pero creo que me dejo bastante clara mi opinión. Sobre los hechos descritos no hay más que condena a los mismos y a sus perpetradores. Sobre el mocito, hay entendimiento, mas no comprensión. Sobre el libro, primera vez que leo al autor, y me encantó su narración de los hechos. Confesión: en verdad la primera vez que lo leí fue con el libro a la sombra de los cuervos, y también gustó mucho la narración, pero por motivos personales no pude terminarlo (lo tuve que devolver a la biblioteca y luego llegó el estallido social), y en pandemia decidí comprarme los tres (la danza, el despertar y a la sombra) y leerlos en orden. La mejor decisión.