Aun y cuando las partes de facebook me gustaron y las disfrute, odié las partes de la wikipedia con su intento de parecer un tipolisto, un chistosito que parafrasea a los grandes de la filosofía, sin embargo me resultó más odioso ese final en que tantas cosas hacen resultan distintas al verlas desde otro punto. Me gustó ese final.
He escuchado a Paco Taibo recomendar desde hace varios años la obra de Fabrizio Mejía Madrid con una efervescencia y una convicción inusitadas. Tras la enésima vez de oír esa recomendación me puse a buscar una pieza, y tomé la primera que me salió al paso. Sin haber leído más que esta novela, creo haber encontrado lo que Taibo ve en Mejía Madrid: su desparpajo lingüístico, su erudición y ese humor que no causa sonrisas, pero que sí incitan la admiración. Todo en la Wikipedia de Vida digital es ingenioso, no con la genialidad de José Arcadio Buendía (que es apoteósica), pero sí con la viveza y la lucidez de un cerebro sobredotado, incapaz de apagar el flujo arborescente de pensamientos de los que no se puede vaciar, que es lo que causa su insomnio. A los cuarentones nos llegó la vida digital, sin anestesia, lenta y rápidamente, estando despiertos y conscientes. Nos abrió la ventana al mundo pero también le abrió la ventana de nuestra privacidad al mundo entero. Nos llenó de asombro hasta que descubrimos que nos quita el sueño y, con ello, se suma a la larga lista de cosas que nos enferman, nos afectan, nos trauman... nos llevan a la muerte.
Es el primer libro que leo de Fabrizio Mejía Madrid, y me gusto mucho. Es tema. Cuanto tiempo se nos va de las manos por estar en la redes sociales. Cada día salen con un nuevo juego, app o petición que hay que firmar, mundos que hay que salvar, guerras que hay que seguir. Prendiendo la computadora, inmediatemente somos bombardeados con los perfiles de personas que parecen haber encontrado algo diferente, se ven mas felices, por que? que han comprado, que han vivido, a donde se han ido de viaje, por que sentimos la necesidad de saber que pasa allá afuera de nuestra realidad. Tal vez lo que nos quiere decir Mejía Madrid es que perderse es muy fácil, pensar que las respuestas a las preguntas existenciales de "nuestra" vida se encuentran en Wikipedia, tal vez es necesario buscarlas ahí primero, tal vez tengas suerte o comprendes que la vida es mas complicada que eso, y que "tus" respuestas están en otra parte. ( Y es un libro lleno de humor sabroso. )
La verdad es que es de lo peorsito que he leído de Mejía Madrid, vemos la decadencia de una persona absorta por internet y la ilusión de interacción humana que dan las redes sociales o las páginas colectivas. Si bien recrea con maestría el imaginario de un tipo mediocre cualquiera, lo cierto es que esto aporta nada o casi nada a el punto a desarrollar. Leer como alguien más pierde el tiempo en internet y las "chaquetas mentales" es casi tan productivo como hacerlo uno mismo. No es una lectura que recomendaría, pero si eres lector fiel de Mejía Madrid, seguro que te reirás mucho con algunas partes de la novela.
Intrigado por conocer cómo el autor trataría una "vida digital"; el libro termina sin realmente terminar nada, un tercio del libro muestra la atractiva escritura de F.M.M., sin embargo el resto del libro es una larga redacción de "humorismo intelectual", que debió ser cómico al escribirlo, más no al leerlo.
Dividido a partes iguales entre una historia de acoso por internet que iría mejor en un Tumblr adolescente y una pretenciosa (por no decir mamona) revisión de la historia de la humanidad, la filosofía y la ciencia.