Un libro relativamente tranquilo y pausado, pero que se lee muy bien. La historia de una joven campesina sueca que, partiendo de la extrema pobreza, e intentando huir de ella, termina por casualidad siendo la próspera propietaria de uno de los mayores prostíbulos de Mozambique, en la capital Lourenço Marques, actual Maputo.
Hanna partirá de Suecia empleada como cocinera de un barco rumbo a Australia. Por el camino se casará con uno de los oficiales de a bordo, sólo para enviudar un mes después como consecuencia de unas fiebres. Rota por el dolor, abandonará el barco en su escala en Mozambique y, también enferma, será acogida en lo que ella cree un hotel, pero que resulta ser el prostíbulo O Paraíso.
Con el tiempo, su protector, el dueño del establecimiento, se convertirá también en su marido… sólo para morir también poco más adelante dejándola como rica heredera.
Hanna se verá así, sin esperarlo, convertida en una de las personalidades más relevantes de Lourenço Marques. Una ciudad del Africa Negra en la que los blancos son los amos y someten a la población local a un régimen no ya sólo de esclavitud, sino de profundo desprecio, en la sólida convicción de que se trata de seres infrahumanos cuyas vidas resultan totalmente indiferentes.
Hanna se verá atrapada entre la clase blanca, a la que pertenece, y la relación con los negros (especialmente, las negras) que son sus empleadas en el prostíbulo. Y, si bien al principio se deja llevar por las costumbres locales en el trato a los negros, poco a poco se va rebelando contra una situación que empieza a descubrir como totalmente inhumana e inaceptable.
El libro se convierte así, en su segunda mitad, en un pequeño alegato contra el racismo, desde el personaje de una mujer que poco a poco va haciéndose más fuerte, dejando de ser la niña indefensa que dejó Suecia para convertirse en una mujer con cierto poder que intenta utilizarlo para cambiar las cosas, aunque tan sólo sea a muy pequeña escala. Algo que, como no puede ser de otra forma, la enfrentará a la comunidad blanca.
En resumen, una novela que, sin ser demasiado original ni poder decir que tenga un valor excepcional en ningún momento, lo cierto es que se lee muy bien, de forma ágil, y resulta amena y deja buen sabor de boca. Quizás sea demasiado calificarla con 4 estrellas, pero desde luego la considero algo por encima de la media que suponen las 3 estrellas. Una lectura muy agradable.