Es hora de... ¡buena idea/mala idea!
Buena idea:
Leer a Kago con la mente abierta, los ojos dilatados, el estómago vacío, la nariz tapada, los dedos decididos, los oídos limpios, los desengaños vividos, la bragueta subida, el alma sedada, la moral abstraída, el baño desocupado, la puerta cerrada con doble llave y cierta desconexión forzosa de la realidad. Antes de entrarle a este autor hay que saber que uno se puede encontrar tanto con una historieta-ensayo existencialista, con páginas que pueden llegar a tener 2048 viñetas (hay una que supuestamente tiene 4096, pero no creo que en verdad sean tantas) y casi deconstruyen el secreto mismo de la vida, como con una historieta-crimen que habla de un estreñimiento mortal, con dibujos explícitos de las entrañas humanas y sus contenidos.
Mala idea:
Leerlo sin tener en cuenta cualquieras de las consideraciones anteriores. O siendo policía o remisero.