La fundación del cristianismo es hasta ahora la operación encubierta más importante de la historia. Un espía de los romanos fue su San Pablo de Tarso, el judío que fingió convertirse al cristianismo y que nunca dejó de servir al Imperio romano.
Saulo, un judío que sirve a Roma, recibe del propio césar la encomienda más arriesgada de su debe infiltrarse en una de las sectas que conspiran en Palestina contra el imperio, en la más peligrosa porque sus fieles aseguran que su líder ha vencido a la muerte y su mensaje de rebeldía se extiende por toda la región,amenazando con hacer estallar otra sangrienta revuelta de liberación.
¿Cómo logrará cambiar de piel, dejar de ser el que ha sido siempre, para convencer a sus enemigos de que ahora desea convertirse en uno de ellos? Su decisión afectará no solo el rumbo de su arriesgada misión, sino a la historia entera en los siglos por venir.
Una exhaustiva investigación a un tiempo ciertamente oscuro y sus armas de novelista han permitido a Pedro Ángel Palou mostrar otra versión de los orígenes del cristianismo en una narración provocadora que conmoverá creencias y derribará mitos, a la vez que plantea una inquietante reflexión sobre la identidad personal y la trascendencia de los actos humanos.
Autor de novelas, ensayos literarios y crónicas históricas. Pertenece a la llamada Generación del Crack, junto con Ignacio Padilla y Jorge Volpi.
De formación literaria —estudió Lingüística y Literatura Hispánica en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla—, ha sido funcionario público, académico, profesor universitario, investigador, editor, promotor cultural, chef, árbitro de fútbol. En 1991 obtuvo una maestría en Ciencias del Lenguaje en su alma máter y en 1997 se doctoró en en Ciencias Sociales por El Colegio de Michoacán.
Maravilloso de principio a fin. Da gusto terminar libros así; ¡cómo me encanta leer libros de los primeros siglos de nuestra época! Además, la premisa es genial. Saulo de Tarso, el mentado "san Pablo" es un espía de roma trabajando encubierto en el sanedrin de Jerusalén. Saulo recibe la encomienda de infiltrarse en la secta de esenios seguidores de Jesús, para poder juzgarlos y acabar con el inminente levantamiento de los judíos contra Roma. Lo gracioso del asunto es que el posible trabajo de espionaje terminó en una de las religiones más importantes de la historia.
Novela histórica, con investigación y también mucha imaginación. Presenta un lado diferente de interpretar la vida del apóstol Pablo, retrata su personalidad apasionada y entregada, pero al mismo tiempo pone en el contexto la operación controversial del papel de las primeras comunidades cristianas. Imagina las intenciones de esa Iglesia naciente, tanto de los que profesaban la fe como de aquellos que buscaban destruir al incipiente grupo que proponía una manera de vivir la fe, no por la ley sino por el amor.
Cuatro estrellas por lo mucho que aprendí, el gran personaje que fue Saulo o Pablo en la historia, nuestra historia. No esperaba una gran NOVELA por lo que no me decepciona en lo más mínimo, en otra pluma quizá hubiera contenido quizá más ficción o fantasía, lo cual no hubiera sido lo que esperaba.
Me ha gustado bastante pero creo es un poco pesado de leer. Me pregunto si alguien creyente de la religión podría leerlo y debatirlo para saber hasta donde llega la realidad y la realidad... ¿impuesta? Al Pedro Ángel Palou ser historiador y hasta referenciar en APA (LOL) el no considerar el punto de vista es bastante complejo. Ir trazando el camino de Saulo de Tarso el perseguidor a convertirse al Apostol Pablo el evangelizador es bastante interesante. Es una lectura algo pesada y descriptiva pero con contenido bastante intrigante.
Una muy buena obra de Pedro Ángel Palou, bien documentada y que en lo personal, me llegó a sorprender a ratos. De ágil lectura y donde uno puede aprender algunos datos interesantes, “El impostor” es un buen libro para aquellos que quieran aprender un poco sobre el origen del cristianismo, pero con un toque de fantasía que proporciona la pluma de Palou.
Ficción bien documentada, sin embargo se le escapan algunos detalles anacrónicos por ejemplo llamar joven a una mujer de 27 años, impensable en esa época. El principio me pareció un poco confuso y en el desarrollo de la doctrina del camino... Creo que nos quedo a deber.