Entre 1914 y 1917, carrancistas, villistas y zapatistas se disputaban la Ciudad de México. En medio de disparos, hambre, violencia, despojo, alcoholismo y libertinaje, la niñez mexicana vivió en carne propia el caos de una ciudad fragmentada y desgarrada por la lucha entre distintos proyectos de nación.
¿Qué impacto tuvo esta violencia en la infancia y la juventud de la época revolucionaria? Herederos de un país ensangrentado por la Revolución, los paralelismos con la juventud de un México contemporáneo, atrapado en una guerra interminable por el narcotráfico, resultan inquietantes.
Esto es Ciudad de José María Benítez