Spirale d'artillerie nous plonge dans le récit halluciné d'un vieux médecin qui essaie de comprendre comment il est devenu à la fois complice et victime d'un régime totalitaire à l'agonie. Nous ne connaîtrons jamais le nom de cet homme sans visage, sans qualités, mais nous allons suivre sa descente aux enfers de l'ectricine (la mystérieuse drogue dont il est devenu entièrement dépendant). Il nous invite à l'accompagner sur un chemin dangereux où le temps, l'espace et les identités se perdent dans les méandres d'une histoire arborescente et qui n'est pas sans rappeler Johnny s'en va-t'en guerre ou L'échelle de Jacob. Si les noms, les lieux et les personnages sont ici fictifs, ils évoquent pourtant des événements et des faits bien réels : les dictatures communistes, la chute de l'Union soviétique, la manipulation des peuples et de l'Histoire, les expériences « médicales » menées sur des cobayes humains, les lavages de cerveau, et même, la disparition du sous-marin nucléaire Koursk... Ignacio Padilla revisite ainsi notre passé récent et signe une brillante parabole sur l'ambiguïté de notre condition. Car tout comme dans son roman précédent, Amphitryon, il nous montre avec ce récit noir, expressionniste, que l'écriture est toujours l'instrument le plus efficace pour dépeindre en profondeur un monde en décomposition et pour explorer la frontière ténue qui sépare parfois, dans l'esprit d'un homme, l'innocence de la culpabilité, la vérité du mensonge, la raison de la folie.
Un gobierno opresor, un médico atrapado en el sistema. Salas de torturas, carceletas, muertes. Sí Kafka hubiese sido méxicano, " el proceso" se hubiese llamado "espiral de artillería"
Thriller con un acto final muy bueno. De lo mejor que he leído de Padilla. Su único defecto es que, como algunas otras obras suyas, encuentro una enorme facilidad para divagar en mis pensamientos cuando lo empiezo a leer. Uno tiene que sentarse y pasar por la misma página dos veces para seguir la historia. Pero bueno, será cosa mía.
Lo leí hace años, me gustó, pero no recuerdo que me haya impactado mucho. Es una novela negra que en lugar de criticar el poder en regímenes capitalistas, lo hace en uno totalitario. No es malo, pero creo que de Padilla me gustó más El daño no es de ayer.
Esta novela narra la historia de un pobre hombre, un médico que sirve como delator a la policía de un país comunista y que vive tras la que fuera conocida como "la cortina de hierro". Atado de pies y manos, trata de salvarse, pero lo que hace es enredarse más y más. ...
La única manera de pasar desapercibido dentro de un régimen totalitario es siendo invisible y el protagonista de esta historia -de quien no se sabe el nombre, sólo su profesión, la de médico- lo sabe muy bien, tanto, que se ha hecho "sospechosamente" invisible, lo que llama la atención del jefe de policía "secreta" de su localidad, quien decide interrogarlo. En los regímenes autoritarios nadie está libre por lo menos de la culpa de la intriga, todo el mundo lo sabe, por lo cual el médico, en lugar de decir la verdad y mostrar al policía que su vida es absolutamente aburrida, gris y que no conspira ni para obtener un poco más de lo que está señalado en su tarjeta de racionamiento, decide inventar una historia.
Una historia de la que no saldrá cuerdo y que costará la sangre de personas inocentes.