Un libro muy flojillo. Tras los dos primeros libros, que estuvieron bastante bien, el de la última hermana y el que encierra el misterio de la identidad secreta de las hermanas Royle me ha parecido bastante aburrido y lineal.
La historia comienza cuando Elisabeth, la pequeña de las hermanas Royle tiene un sueño profético de quién va a ser su futuro marido (sí, tiene "poderes" paranormales) y, como sabe que siempre se hacen realidad, no tarda en querer encontrar a quien ya considera su pareja. Y le encuentra...pero no es quién ella cree. En el sueño él es un apuesto príncipe, pero nada que ver. Hasta ahí puedo leer por no hacer más spoiler.
Decir que ambos personajes me han gustado, pero no he visto una relación romántica en ningún momento. Sigo esperando ver dónde la autora lo ha explicado, porque si bien desde que se conocen hay chispas y pasión (ella está segura que es su marido y por eso la gusta y él, bueno, ella es hermosa, anota un tanto por eso), no he visto amor.
Sobre el misterio que encierran las cartas y las pistas que nos plantean en el primer libro...la historia se cierra demasiado bruscamente y aún no me ha quedado claro si todo era una farsa o si es verdad que eran hijas de quien sospechaban pero no se lo han querido decir para no perjudicarlas. A parte de que todos los protagonistas secundarios tenían un motivo u otro de repente para estar con las hermanas, si todo era un plan, les felicito, porque vamos, les ha salido redondo.
Pero no todo es malo, en conjunto la serie es buena. Entretiene, se lee fácil y rápidamente y tiene bastantes toques de humor. Que las hay mejores, sí. Pero para un fin de semana o para lecturas más ligeras y divertidas siempre puedes echar mano de ella.
PD: Me ha gustado que la autora explicara si se tomó alguna licencia y cuánto de lo contado era ficticio y cuánto verídico.