4 Estrellas. No es nada fácil escribir una crítica sobre un libro tan largo y denso, ése es mi problema a la hora de leer estos libros, no saber cómo afrontar la crítica, el qué debería decir, o qué no debería decir, porque es difícil concretar en pocas palabras todo lo que me gustaría contar, así que pese a todo, intentaré ir directa al grano.
Éste libro me llegó de una manera fortuita hace unos pocos años. Por aquél entonces yo era una ferviente lectora de la serie “Forastera” de Diana Gabaldon, y una amiga me recomendó la serie de la familia Bonner, porque ambas autoras eran amigas, y Sara Donati era una especia de discípula de Gabaldon. También me dijo mi amiga que ésta serie le había gustado bastante más que “Forastera”, así que en algún momento debía intentarlo. La ocasión llegó al poco tiempo cuando vi el primer ejemplar en una librería de segunda mano, y me decidí por comprarlo; el problema fue que el libro se quedó guardando polvo en mi estantería durante años y no me decidía a leerlo. Ahora, varios años después y gracias a un reto literario, me he animado a darle por fin la oportunidad.
No sabría decir si me arrepiento o no de no haberlo leído hasta ahora, creo que en el fondo la historia ha sido todo lo que esperaba, y no me ha decepcionado. Si he tardado tanto en leerlo ha sido por pereza, siempre lo digo, me cuesta mucho decidirme a leer libros largos, y tengo muchos en mi trayectoria, pero intento cogerlos con cuentagotas, porque nunca sabes de cuánto tiempo dispondrás para dedicarlos.
Tras esta introducción, entraré de lleno al libro ¿Qué encontramos? ¿Realmente algo tan bueno o mejor que “Forastera”? En el fondo creo que es ridículo compararlos, veo que ambas series tienen sus virtudes y sus flaquezas, y a parte de ser un culebrón con mucho salseo, no se parecen en mucho más. Dentro de “En tierras lejanas” no encontramos viajes en el tiempo, ni a ésa Escocia orgullosa y rebelde; si no que tenemos una ambientación totalmente distinta. La historia se desarrolla en los recientes Estados Unidos, a finales del siglo XVIII, concretamente en 1792.
La protagonista, Elizabeth, es una dama inglesa que se crió junto con su hermano menor, Julian, en casa de su tía paterna en Londres. A punto de entrar en la treintena, Elizabeth es una dama voluntariosa e independiente, es inteligente, y no quiere que nadie rija su destino, y por supuesto está decidida a no casarse y seguir conservando su soltería, si algo quiere, es no pertenecer a un hombre. Pero el destino de Elizabeth está a punto de cambiar, cuando finalmente ella y su hermano se embarcan para ir a Norteamérica, concretamente al pueblo de Paradise, en Nueva York, donde su padre es el juez, y poseedor de una gran hacienda y territorios, entre ellos, la montaña del Lobo Escondido.
La gran ambición de Elizabeth al llegar al Paradise, no es solo conservar su soltería, la libertad que puede darle para ello vivir en América, lejos de la estricta sociedad británica; si no abrir una escuela, su propia escuela, un lugar donde poder enseñar a todos los niños del pueblo, indistintamente de su género o color de piel, pero todo esto parecía muy idílico cuando llegó a Paradise. Nada más llegar a su nuevo hogar, Elizabeth descubre las grandes deudas de su padre, y su empeño por conservar las tierras que tanto tiempo le costó reunir, éste no quiere deshacerse de ellas, y Elizabeth es su única esperanza, pues está dispuesto a desposarla con el rico doctor Richard Todd, dándola como dote la montaña del Lobo Escondido.
Ahora es cuando entra en acción el protagonista, Nathaniel Bonner. ¿Alguno de vosotros ha visto alguna vez la película “El último mohicano”? Si no es así, os recomiendo encarecidamente verla si queréis leer éste libro ¿Por qué? Porque Nathaniel Bonner es hijo de Ojo de Halcón y Cora, los protagonistas de la película, sí, de la película, no del libro del mismo título. Nathaniel Bonner, pese a ser blanco, al igual que sus padres, se crió como un mohawk, y como un mohawk vive aún con su padre, su abuelo, y parte de su familia india. Es uno más de la comunidad, con su misma cultura e idioma, es cazador, y guerrero, y realmente apreciado por los habitantes de Paradise.
Pero Nathaniel Bonner oculta algo más pese a su buena fachada. Nathaniel tuvo una vida pasada, una vieja enemistad con el doctor Richard Todd, y también muchos secretos, referentes al lugar donde vive con su familia, en el Lago de las Nubes, dentro del Lobo Escondido, propiedad del padre de Elizabeth. Con la llegada de Elizabeth las cosas se complicarían si su padre se sale con la suya y la desposa con Richard Todd, pues éste no dudaría en expulsar a su familia de la montaña, y sus secretos se verían descubiertos.
Como en todo buen culebrón, desde el principio sabemos que habrá salseo, sobre todo cuando al inicio del libro se conocen los protagonistas. Sí, se ven y saltan chispas, Nathaniel sabe que la quiere para él, incluso mucho antes de saber que la dote de Elizabeth será Lobo Escondido. Y para Elizabeth será más difícil darse cuenta de lo que siente por Nathaniel. Durante años se ha resignado a ser una solterona y quiere seguir siéndolo, pero su padre la pondrá en una situación difícil, no desea casarse y menos con Richard Todd, no quiere que él posea la montaña, y a la vez, no puede permitir que expulsen a los mohawk, que han sido tan amables y cercanos con ella, de sus casas. Así que Elizabeth arriesgará todo en lo que creyó durante su juventud, para dar el siguiente paso.
Aquí es cuando no puedo contar mucho más, porque si no desvelaría todo el libro, y si eres fan de los culebrones y no te importa leer libros largos, creo que deberías echarle un ojo al mismo. Con poco más de 700 páginas, “En tierras lejanas” se divide en tres partes: una primera, muy introductoria, que para mí ha sido quizás la más pesada, y la que más me ha costado, una segunda, donde la trama avanza a marchas forzadas y se anima mucho más, y una tercera donde acabarán desvelándose los secretos que hay bajo Lobo Escondido.
A rasgos generales el libro me ha parecido muy bueno, está muy bien escrito, muy bien investigado, sé que no es fácil escribir una novela histórica, al igual que tampoco debe ser fácil investigar sobre el estilo de vida, la cultura y el idioma mohawk, tan presente en éste libro, y que me ha parecido una auténtica delicia. La única pega que podría ponerle, y es lo que me ha impedido darle las 5 estrellas, es que no me ha parecido tan emocionante como esperaba. Sí, lo he disfrutado, sí, me ha gustado, pero me ha faltado algo, pese a lo bien escrito que está, no es “Forastera”. Me ha parecido que le faltaba la emoción y el encanto que tiene ésta serie, y aunque Nathaniel es un amor, no es Jamie Fraser, me ha parecido que Sara Donati ha querido hacer a Nathaniel tan perfecto, que no he podido creérmelo del todo.
Aún así, el libro tendrá un poco de todo, y entretiene un montón. Personajes muy buenos y variopintos, he adorado a Curiosity, el ama de llaves del padre de Elizabeth; he odiado con todas mis ganas a Julian, el hermano de Elizabeth, a Richard Todd, a Jack Kirby y a Jack Lingo. Pero también me han enternecido de una manera especial la comunidad del Lago de las Nubes, la pequeña Hannah, Ojo de Halcón, Chingachgook, Atardecer, Huye de los Osos y los demás. Pero sobre todo lo que más he disfrutado ha sido la evolución de Elizabeth, de ser ésa dama estricta que llegó de Inglaterra, a ser una más de ellos, sin duda Elizabeth ha sido el personaje que más ha evolucionado, y pese a todo lo dulce y amoroso que es Nathaniel con ella, a él le he visto igual, desde el principio al fin.
Sí, me ha convencido y me ha gustado un montón éste libro, pero ahora mismo no sé decir si seguiré con la serie o no, probablemente espere unos años para continuar con los siguientes, pero la verdad, me fastidia mucho que sólo publicaran los tres primeros, pues gracias a Goodreads he averiguado que son seis, así que ya veré; quizás en un futuro algo lejano me anime con los demás.