Mientras el jefe de gobierno dirige un discurso en un parque de la Ciudad de México, alguien descubre el cadáver de una estudiante de secundaria. Le han torcido el cuello y, sobre su unifome, han escrito la palabra puta. Por el momento en que ocurre, la noticia adquiere un cariz nacional y las autoridades prometen dar con el responsabel... así sea fabricándolo.
A partir de ese hecho, y a través de una trama llena de giros sorprendentes, Justicia invita al lector a echar una mirada íntima al sistema de justicia penal en México que es, a fin de cuentas, el auténtico protagonista de esta novela. Ministros de la Suprema Corte, jueces, abogados litigantes, agentes del Ministerio Público, corporaciones policiacas, centros de reclusión: todo funciona de manera burocrática, absurda, angustiante...
Justicia recrea sucesos cuya semenjanza con nuestra realidad es inevitable, pero también cuenta una histoira de ideales y esperanzas en la lucha contra un mundo que, a todas luces, les resulta hotil.
Un libro que por la sinopsis se me hizo que podía estar entretenido, y también lo compré para salir un poco de lo habitual que suelo leer. Debo decir que no me desagradó y de hecho es muy entretenido todo el tiempo, de hecho justo por eso me tomó solo un mes leerlo. Hace muy bien en mostrarnos cómo funciona realmente el sistema judicial de México, y lo podrido que está, tanto así que los mismos abogados dentro del libro admiten que no tienen ni idea sobre las leyes arcaicas y obsoletas y muchas veces ni siquiera las entienden, y que su trabajo no es hacer justicia, sino encontrar lagunas en las leyes. Sólo eso. Es entretenido y tiene un buen giro de trama casi al final, entonces si la sinopsis te llamó la atención, sí te lo recomendaría, de lo contrario, es un libro que puedes omitir.
Es un libro fácil de leer, ameno y con una história que nos refleja la situación que estamos viviendo en nuestros días, pareciera que es un resumen de las últimas noticas importantes o que han causado impacto en el país en los últimos años, entretegido con una historia que nos pone a reflexiconar a cerca de la ética y la corrupción al mismo tiempo. Nos muestra un panorama general de como se imparte la justicia en México y también los vicios y corrupción en la que está inmerso el sistema de impartición de justicia.
Fantástico. Es una lectura muy recomendada para cualquier estudiante de leyes, especialmente de México. Considerando la experiencia que el autor tiene como parte del gremio jurídico, es interesante leer de primera mano cómo se conducen políticamente los altos perfiles, tanto para atender sus asuntos personales como para los asuntos públicos. En medio de ello la novela descubre cómo sus actuaciones repercuten en la vida de personas en busca de justicia, vislumbrando que en innumerables veces el acceso a esta termina subordinada a los intereses de aquellos.
La redacción es amena y sumerge desde la primera hoja. Los personajes, diferentes entre sí, pero con historias que en algún momento convergen por un asunto en común. Resulta agradable conocer la psique de cada uno de ellos y, sin duda, se vuelve un recurso que enriquece la lectura.
La justicia en México siempre ha sido un tema de discusión. Ya que depende a tu nivel socioeconómico, tu entorno social y lo que puedes ofrecer será la justicia que tendrás... o eso es lo que se cree.
En esta historia, Laveaga, nos lleva aun caso más donde la corrupción, la presión y las impresiones juegan un papel muy importante en las decisiones de nuestro sistema penal. Sin importar quien o quienes pudieran quedar afectados.
Como estudiante de derecho, considero que es un libro que te ayudará a entender mucho de lo que nos cuentan las personas que ya viven del derecho pero nosotros, en nuestra utopía teórica, no somos capaces de percibir.
Es una novela fácil de leer. Muy interesante. Aborda temas que poco conocemos sobre la justicia en México. (La gente que no estudiamos derecho). Buen uso del lenguaje. Ágil. Los protagonistas con fáciles de distinguir. Al final, la novela deja un sentimiento de dolor y impotencia. Me gusta mucho cómo escribe Gerardo Laveaga, sin embargo, siento que a esta novela le faltó algo para que tuviera 5 estrellas.
una historia increíble, fácil de leer, con un toque realista sobre la vida en méxico. este novela que trata suspenso y crimen, también te deja con un sentimiento de impotencia e introspección
Bien la sinopsis del libro dice que es la ‘justicia’ o el sistema de justicia en México el verdadero protagonista de la historia porque ¡vaya que lo es! Lo que comienza como un crimen y que toca a distintas personas en la CDMX de distintas formas y según su vida, el autor nos enseña lo frustrante o valiente que puede ser buscar justicia en este país.
Como "buena" estudiante de derecho decidí leer esta novela. Al principio tenía cierto escepticismo pero conforme comencé a leerla me atrapó por completo. Es una historia bastante fácil de leer, son historias entrelazadas de una manera un tanto "impactante", ya que el lector jamás se imaginaría la manera en que se entrelazan. Los personajes y las situaciones que aparecen es el pan de todos los días; políticos corruptos, víctimas de delitos y personas que luchan por un mejor México. Te hace reflexionar un poco, en especial el personaje de Emilia. Es un triste retrato del sistema jurídico mexicano.
No esperaba mucho de este libro, sin embargo tampoco esperaba que fuera tan malo. La prosa es muy pobre y el autor recurre a ciertas artimañas para tratar de hacerlo interesante. Un tema tan actual como lo es el sistema de justicia en México podría haber sido tratado con más credibilidad. Me da la impresión que el autor se arrepintió de ser abogado.
La prosa de Gerardo Laveaga es una de las mejores que existen actualmente. Y si se le añade que es abogado y un lector empedernido aún mejor. Es un nombre con mucho conocimiento, y lo demuestra en este libro. Hacía falta una novela que se enfocara en las deficiencias de nuestros sistema legal. Se los recomiendo mucho.