Julia Cruz, íntima amiga de la juez Mariana de Marco, recibe una invitación para asistir a un crucero de lujo por el Nilo, uno de esos viajes que tienen como principal objetivo que personas influyentes se relacionen entre ellas. Mariana trata de rehacerse tras la profunda conmoción sufrida después de una aventura que ha herido su dignidad y maltratado su corazón, y Julia decide que un crucero es justo lo que necesita su amiga.
El grupo de invitados al viaje parece orbitar en torno a una figura central, una mujer de unos sesenta años llamada Carmen Montesquinza, cuya elegancia natural y firmeza de carácter le otorgan una distinción que enseguida llamará la atención de la perspicaz Mariana, que comenzará a observar con expectación los movimientos alrededor de la dama.
Sin embargo, después de una velada memorable en la que una joven del grupo protagoniza un escandaloso y provocador número de baile, Carmen desaparece, sin motivo aparente, y, a pesar de la insistencia de Julia, Mariana de Marco se sentirá incapaz de desmarcarse del asunto y emprenderá una investigación en solitario que sacará a la luz una oscura trama familiar y financiera.
José María Guelbenzu Fernández (1944-2025), que firmaba también J.M. Guelbenzu, fue un escritor y crítico literario español.
Cursó estudios de bachillerato en el Colegio Areneros de la Compañía de Jesús en Madrid y, posteriormente, ingresó en la Universidad. Realizó estudios de Derecho y Dirección de Empresas en Icade y en la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid.
En 1964 se incorporó a la recién fundada revista "Cuadernos para el Diálogo" como confeccionador y colaborador; más tarde, se hizo cargo de la jefatura de producción de la sección de libros hasta 1969. Fue también uno de los co-directores del Cine-Club Imagen de Madrid y colaboró en periódicos nacionales de la época ("Informaciones", "Madrid" y el semanario "Signo") y en diversas revistas literarias.
En 1970 se incorpora a la editorial Taurus y en 1977 asume la dirección editorial de la misma. En 1982 se hace cargo, simultáneamente con la anterior, de la dirección literaria de la editorial Alfaguara. Desempeña ambos cargos hasta 1988, en que abandona las dos editoriales para dedicarse exclusivamente al ejercicio de la literatura,
Es colaborador regular de las secciones de Opinión y Cultura y ejerce la crítica semanalmente en el suplemento de libros Babelia, todas ellas del diario "El Pais", periódico en el que escribe desde su fundación. Colabora también regularmente en "Revista de Libros". Ha sido jurado de diversos premios literarios entre los que figuran los Nacionales de Literatura, el premio Nadal de novela y el premio Café Gijón de novela. Fue presidente y profesor de la Escuela de Letras de Madrid durante los primeros cinco años de existencia de la entidad. Ha pronunciado numerosas conferencias, dirigido seminarios e impartido clases de literatura en diversas Universidades e Instituciones nacionales y extranjeras.
Ha obtenido el Premio de la Crítica de narrativa en 1981, el Premio Internacional de Novela Plaza & Janés en 1991, el Premio Fundación Sánchez Ruipérez de Periodismo en 2007 y el Premio Torrente Ballester de Narrativa en 2010.
Se me ha hecho un poco lento. La manera de narrar lo que paso realmente al final de la obra no me ha gustado mucho, pero igual le doy otra oportunidad a la juez Mariana de Marco...
La trama gialla è esile e risulta appesantita dalle descrizioni degli ambienti turistici attraversati dai protagonisti. Il racconto gira su se stesso senza mordente e le descrizioni sono abbastanza stereotipate. Senza la medesima malizia, le protagoniste si fanno più docce che la Fenech ai tempi d’oro.
El argumento es muy simple y nada original. Se hace pesado , lento y llega aburrir por analizar psicológicamente a todos los personajes. No me ha resultado nada interesante.Prescindible.1,5
Premetto che questo non è il primo romanzo della serie del giudice Mariana de Marco che leggo ma devo dire che sicuramente è quello che mi ha deluso di più. La storia si svolge se una nave da crociera di lusso che attraversa l'Egitto (suona familiare vero?) e il ritmo della narrazione sembra rispecchiare lo scorrere lento del grande fiume. E visto che si tratta di un giallo non è un punto a suo favore. Oltretutto la soluzione finale è abbastanza prevedibile. Tre stelle in ricordo dei romanzi precedenti che avevo gradito.