¡Qué librazo! Tenía este título en mi pila de pendientes gracias al club de lectura, sabiendo solo que se trataba de una ucronía. Pero la verdad es que no tenía idea de qué me iba a encontrar… y eso fue lo mejor que me pudo pasar. Entré al libro pensando que era un thriller o algo de misterio clásico, pero en cuanto pasé del primer capítulo al segundo, ya estaba completamente enganchado. No pude soltarlo.
El autor, que no lo conocía, tiene un estilo que atrapa, ágil y con una narrativa muy bien construida. El ritmo es perfecto: no decae, no se estanca en temas triviales, siempre te lleva hacia adelante con una mezcla de intriga, emoción y un trasfondo histórico alternativo que, honestamente, me voló la cabeza. La forma en que plantea su mundo, los pequeños detalles que va soltando sin sobreexplicar nada, me hizo disfrutarlo aún más. Y eso sin contar los giros, que están muy bien pensados y sorprenden sin ser forzados.
Otra cosa que me encantó fue cómo el autor logra combinar una historia de aventuras y tensión con una reflexión más profunda sobre las decisiones que tomamos, el poder y lo que nos define como personas. Todo está tan bien hilado que cuando lo terminé me quedé con esa sensación rara y agradable al mismo tiempo, que dejan los buenos libros: querer comentarlo con todo el mundo, pero sin poder contar nada para no arruinarle la experiencia a nadie.
Definitivamente, esta es una de esas lecturas que llegan sin hacer mucho ruido, pero que te sacuden fuerte. Si te gustan las buenas historias, bien escritas, con emoción, giros inesperados y un universo alternativo que se siente real... lo recomiendo totalmente.