Envuelta en un ambiente onírico mezclado con humedad fluvial, entre grumos de un oscuro pasado de brujería y veneración a abominables entes ultraterrenos, Arkham muestra sus centenarias entrañas en un viaje temporal donde se van sucediendo destinos inexorables e inevitables encuentros, libros prohibidos y peligrosas invocaciones, conciencias insanas y crímenes aberrantes... En la calle solitaria de sus pasos resuenan, han llegado al umbral y la puerta se entreabre, pasen y tiemblen.
Todos los relatos me han gustado bastante en general, son originales, bastante diferentes unos de otros, ambientados en el mundo de Lovecraft y su terror cósmico pero sin intentar escribir relatos en el estilo de hace un siglo, un hecho que hace de su lectura una experiencia diferente. También es curioso e interesante la voluntad de relacionar ciertos relatos entre sí, aunque cada uno sean por si mismos autoconclusivos. Le da a todo el libro un segundo nivel de lectura más general, más de estar leyendo una novela que una antología como una suma de historias independientes. A la vez, que las historias estén ordenadas cronológicamente y lleguen hasta la actualidad ha sido un elemento singular muy atractivo. Los relatos que más me han gustado han sido: - El que mira, Santiago Sánchez Pérez - Extenuación, de Irene Comendador - Los días extraños, de Javier Fernández Bilbao - El secreto de Agnus Wheeler, de Miguel Ángel Naharro
Recomiendo sin lugar a dudas este libro, por la calidad de las historias y por la originalidad de la concepción de la antología. Si tienes la suerte de encontrarlo, comprarlo.