He terminado este largo viaje de Hugo Pratt, pasando por distintos momentos de Corto, ya sea en Asia, Oceanía, América, África, Europa y Asia. Definitivamente debía pasar por cada continente, contando una que otra historia de este marinero, desde una bélica hasta una fantástica. Mû justamente trata de alejarse de los inicios, donde se planteaban conflictos basado en hechos reales, aquí es todo lo contrario, contamos con historias oníricas donde no sabemos que es realidad y no.
Mû es una isla pérdida en Centroamérica la cual para llegar es necesario el permiso de entrar, por lo que no será fácil su ubicación, pero como ya sabemos, nada es imposible para este aventurero. Así que aprovecha de embarcarse en una epopeya, plagado de simbolismos de culturas ancestrales, donde lo que más predomina es la Maya. Viñetas donde no sabemos sin es real, distorsión de la realidad o alguna búsqueda extraña, porque al final Corto se queda en una isla sin sabe realmente a dónde ir.
Nuestro protagonista no da más, ha pasado con tantas situaciones que muchas veces ya le es más cómodo vivir en un mundo soñado que real. De ser así, ¿por qué tanto sacrificio? Para quedar grabado en la eternidad, y así generaciones de generaciones digan quién fue Corto Malteses. Me quedo con un lindo sabor, de una gran saga de quién dio más de una alegría en mi adolescencia. Hasta luego Corto, porque nos volveremos a ver, pero con otro responsable en la pluma que te haga navegar por los años mares del planeta Tierra.