Benito Lacunza, metido ya en los treinta, flaco y ojeroso debido a una existencia más bien crapulosa, ayuda por las noches en la barra del bar Utopía, en el madrileño barrio de Almenara. Y algunas veces, si el jefe se lo permite, ameniza a los clientes tocando la trompeta. Mientras sueña con que alguien reconozca un día su talento jazzístico, recibe la noticia de que su padre —un antiguo requeté y hombre severo de quien no guarda buen recuerdo, dueño de unas tierras y una casa solariega en Estella— está agonizando. Azuzado por la Pauli —su pareja, y la mujer por la que come caliente y duerme bajo techo—, marcha al pueblo natal de la familia para reclamar su parte de la herencia. Pero en Estella le aguardan problemas imprevistos: su hermano Lalo, un joven conocido por su generosidad, está a punto de casarse con una mujer de intenciones más que dudosas. Benito decide tomar cartas en el asunto, aunque ignora que un extraño encadenamiento de circunstancias está a punto de cambiar su vida para siempre.
Fernando Aramburu Irigoyen nació el 4 de enero de 1959 en San Sebastián, Guipúzcoa, España. Es licenciado en filología hispánica por la Universidad de Zaragoza y desde 1985 reside en Alemania. Fue miembro del Grupo CLOC de Arte y Desarte. Considerado ya como uno de los narradores más destacados de su generación, es autor de tres libros de relatos: No ser no duele (1997), Los peces de la amargura (2006) y El vigilante del fiordo (2011), y de cinco novelas: Fuegos con limón (1996), Los ojos vacíos (2000), El trompetista del Utopía (2003), Bami sin sombra (2005) y Viaje con Clara por Alemania (2010), títulos que han sido distinguidos con el Premio Ramón Gómez de la Serna 1997, el Premio Euskadi 2001, el XI Premio Mario Vargas Llosa NH, el Dulce Chacón y el Premio Real Academia Española en 2008. Ha escrito también libros para niños, como Vida de un piojo llamado Matías (2004). Con Años lentos mereció el VII Premio Tusquets Editores de Novela.
El mejor Aramburu es el Aramburu cómico, afirmación que mantendré siempre, en una mano “Fuegos con limón” y en la otra “Viajes con Clara por Alemania”. En esta novela, un protagonista increíblemente crápula vuelve a su Estella natal para asistir a la muerte de su padre y no dejar escapar la herencia.
Esta es una relectura, y en mis recuerdos tenía mucha más fuerza la parte cómica que la trágica; ahora diría que la cosa está bastante equilibrada, aunque el arranque noctámbulo y borrachín deja ya marcada toda la novela. Muy bien escrita, ágil y divertida, sin dictar lecciones morales: una lectura muy recomendable, no entiendo por qué no es más conocida.
El personaje Benito Lacunza va de un sujeto antipático, de treinta años, flaco y ojeroso, de vida crapulosa, con un trabajo en la barra del bar Utopía, donde también toca Jazz. De un momento a otro le informan que su padre está muy enfermo en su pueblo natal y debe ir para resolver todos los asuntos al futuro entierro. No obstante, en ese pueblo tendrá roces con sus antiguas amistades, además de truncarle la vida a su tía y hermano por lo que dicha situación mortuoria representa para él. En lo que a mí respecta, me parece una lectura aburrida: Benito no genera empatía ni conexión con el lector, tampoco se aprecia esa devoción hacia el Jazz (así como Aramburu lo cuenta) y las situaciones no tienen momentos de intensidad; también, valga decir, que la manera como está escrita dificulta la asimilación para las personas que no son españoles (la novela está plagada de regionalismos, exageraciones y expresiones ajenas al habla común; quieran o no, esto delimita el número de lectores y la conexión con la obra). Siendo sincero, es un texto que me arrepiento haber comprado, pero (como siempre digo) a otra persona le puede interesar y gustar.
No acabo de entender qué quería contarnos el autor con esta historia. Por lo absurdo y sin sentido de algunos pasajes, me recuerda al Rufo Batalla de Eduardo Mendoza... pero al de la segunda parte. Sinceramente, no la recomiendo.
La verdad es que este libro me abirrió. Me gustan otros libros de Aramburu, pero este no llegó a gustarme. Mucho palabroteo, mucho fatalismo y personajes que parecen perdidos. Micha pena, mucha angustia. A nivel de la técnica de escritor muy bien hecho.
Como todo libro de Fernando Aramburu tiene su moraleja y este la tiene, me gusto el libro, he disfrutado leyendolo pero me gusto mucho mas Los vencejos y Patria, ni punto de comparacion!!!!
Potrebbe piacere, a chi piace una scrittura con impronta di comico che rende la stupidità quasi credibile con un protagonista sgangherato e pusillanime. Abbandonato
Me gustó mucho aunque hasta que no murió el padre me costó un poco, estuve a punto de dejarlo. Luego se me hizo hasta corto, quería más aventuras de Puerqui y Benny, es la relación que más me enganchó.
Benito Lacunza, metido ya en los treinta, flaco y ojeroso debido a una existencia más bien crapulosa, ayuda por las noches en la barra del bar Utopía, en el madrileño barrio de Almenara. Y algunas veces, si el jefe se lo permite, ameniza a los clientes tocando la trompeta. Mientras sueña con que alguien reconozca un día su talento jazzístico, recibe la noticia de que su padre —un antiguo requeté y hombre severo de quien no guarda buen recuerdo, dueño de unas tierras y una casa solariega en Estella— está agonizando. Azuzado por la Pauli —su pareja, y la mujer por la que come caliente y duerme bajo techo—, marcha al pueblo natal de la familia para reclamar su parte de la herencia. Pero en Estella le aguardan problemas imprevistos: su hermano Lalo, un joven conocido por su generosidad, está a punto de casarse con una mujer de intenciones más que dudosas. Benito decide tomar cartas en el asunto, aunque ignora que un extraño encadenamiento de circunstancias está a punto de cambiar su vida para siempre.
Un “pieza” ya entrado en años que malvive de camarero y trompetista ocasional en tugurios madrileños, vuelve a su pueblo natal a despedirse de su padre agonizante. La futura herencia y una serie de sucesos que involucran al buenazo de su hermano menor cambiarán su vida para siempre.
Un argumento prometedor que se desinfla desde la primera página. Bien escrita y mal contada, bien estructurada, por momentos entretenida pero totalmente insustancial. No cuenta nada, sus personajes suenan caprichosos y forzados, para encajar en una historia que no te deja nada, de nada.
Ο Μπενίτο είναι ένας άστατος τριαντάρης, που ονειρεύεται μια μεγάλη καριέρα στη μουσική, αλλά στην πράξη με τα δυσκολίας βρίσκει δουλειά σε μπαράκια της Μαδρίτης. Όταν αναγκάζεται να επιστρέψει στο χωριό του, εξαιτίας του ετοιμοθάνατου πατέρα του, αντιμετωπίζει δύσκολες ένταξης στην πραγματικότητα της επαρχίας.
Ο συγγραφέας Φερναντο Αραμπούρου εστιάζει στην αντίθεση του ανεύθυνου χαρακτήρα του Μπενίτο με τον τυπικό αδερφό του, την ψυχολογία της επαρχίας και της επιστροφής σε αυτήν αλλά κυρίως στον θάνατο και τον τρόπο που ο καθένας τον αντιμετωπίζει
Οι χαρακτήρες του βιβλίου είναι έντονοι αλλά και καταδικασμένοι, φορτωμένοι με τα γνωστά προβλήματα της σύγχρονης κοινωνίας ενώ ο θάνατος γυροφέρνει από κοντά. Το αποτέλεσμα είναι και το κλίμα του βιβλίου να είναι βαρύ κάτι που τουλάχιστον προσωπικά το βρήκα ολίγον τι αναίτια ψυχοφθόρο.