Jump to ratings and reviews
Rate this book

Islas flotantes

Rate this book
No es ésta una novela «fácil»: algunos lectores podrían sentirse agredidos por tanto sexo y tan explícito; y otros, por la manera tan cruda de mostrar enfermedades y hospitales. Pero Islas flotantes satisfará a muchos otros lectores por esas mismas cuestiones: por cómo muestra el sexo y por cómo muestra la enfermedad. Sin tapujos, sin eufemismos. Y con una prosa tan apabullante como extraordinaria. ¿Qué hace la narradora visitando a su padre en un hospital de Ginebra? ¿Por qué ella misma es ingresada a continuación en ese mismo hospital? Este libro está lleno de preguntas, de sueños, pesadillas y fantasías. Lo grotesco se mezcla con lo poético en cada fragmento, en cada secuencia: una sucesión de «islas narrativas» (según las llamara la propia autora, que eligió como título el de un famoso postre) llenas tanto de humor negro como de un erotismo crudo. El placer y el dolor como cara y cruz de la moneda de la vida.
Islas flotantes es una novela sobre el cáncer, descrito en su más desnuda presencia, con sus tubos, sus hospitales y enfermeras, su olor a lejía y orines, su muerte sucia.

115 pages, Paperback

First published September 1, 2012

140 people want to read

About the author

Joyce Mansour

35 books96 followers
Joyce Mansour was born Joyce Patricia Adès in Bowden, England to Jewish-Egyptian parents. After a month in Cheshire her parents returned with her to Cairo where she lived until she was twenty. Moving to Paris in 1953 she became one of the best known Surrealist poets, authoring sixteen books of poetry, as well as a number of important prose and theater pieces.

Ratings & Reviews

What do you think?
Rate this book

Friends & Following

Create a free account to discover what your friends think of this book!

Community Reviews

5 stars
8 (19%)
4 stars
15 (35%)
3 stars
11 (26%)
2 stars
5 (11%)
1 star
3 (7%)
Displaying 1 - 12 of 12 reviews
Profile Image for Israel Montoya Baquero.
280 reviews3 followers
May 31, 2017
Devastado queda uno despues de leer esta "novela" de Mansour. En un delirio completamente surrealista (no en vano la escritora fue proxima al circulo de Breton), Mansour nos abofetea, pagina tras pagina, con su descarnada aproximacion al sexo, la senectud y la muerte...
Libro no apto para mentes sensibles
Profile Image for Jesús Santana.
140 reviews33 followers
June 30, 2013
Conocía a la enigmática Joyce Patricia Adès (1928 – 1986) mejor conocida como Joyce Mansour por su trabajo como poeta surrealista con el libro “Gritos, desgarraduras y rapaces” (Igitur Ediciones) y por sus vínculos al grupo de André Breton y Alain Bosquet; sabía muy por encima que Mansour tenía una corta bibliografía que incluye ensayos, obras de teatro y un par novelas cortas, encontrar todo esto es de una dificultad tremenda (al menos en español y mas para nosotros en Venezuela), es por eso que me ha sorprendido mucho encontrar en el catalogo de Editorial Periférica la traducción al español de “Îles flottantes” una novela a la que siempre deseaba tenerla en mi biblioteca y en la que el lector será víctima de una permanente agresión literaria desde que se abre el libro hasta cerrarlo; donde la autora nos sumerge con su prosa para nada flotante en un universo que se mezcla el deseo sexual, las fantasías fálicas, el amor de familia y una terrible enfermedad llamada cáncer.

Básicamente toda la obra de Mansour se encuentra enmarcada entre dos temas; uno, el paso del tiempo en el hombre y como lo va disminuyendo día a día, de cómo envejecer se convierte en una pesadilla y más aún cuando las enfermedades nos desgastan delante de nuestros seres queridos y dos, un erotismo donde las descripciones sexuales son casi milimétricas en cada detalle. Con estos dos ambientes tan bien trabajados Mansour logra hacerse un lugar dentro de todo ese movimiento literario de Breton y el surrealismo, su prosa poética es de un nivel complejo y fulminante “Islas Flotantes” se construye con frases que son hilvanadas y que pueden separarse fácilmente para dar forma a poemas si uno desea arriesgarse a leerlo de esa manera, esto hace que se convierta en un libro complejo y con una gran cantidad de escondites literarios que a veces es necesario volver a leer algunas frases para refrescar las imágenes tan fuertes que se hacen a medida que lo leemos y lo vivimos.

En “Islas Flotantes” Mansour se hunde en el doloroso y delicado mundo de describir detalle a detalle la muerte de su padre agonizando por el cáncer; irónicamente la habitación en la que su progenitor poco a poco va desmejorando lleva el número 666, Mansour ha sabido llevar muy bien desde el comienzo hasta el final en esta violenta novela corta al lector con una prosa de una melodía que es tocada con absoluta tristeza, así como momentos donde de una manera escatológica nos puede describir unas escupideras llenas de sangre y excremento, unos pasillos de un hospital desangrándose de pacientes que salen casi arrastrándose de cada una de sus habitaciones en las que se encuentran ordenados de una manera muy política por decirlo de alguna manera, donde la descripción de el pene erecto de su padre la encontramos presente en mas de una oportunidad en la historia, donde sobrevivir en ese hospital en el que cada enfermo se encuentra literalmente a su suerte hace que el relato sea aun mucho mas decadente y doloroso. Todo esto enmarcado finamente bajo los nombres y citas de Hölderlin, Lord Byron y hasta un Carl Jung.

Cada página no se puede negar que llega a perturbar, lograr mezclar las palabras sangre, agonía, sexo, muerte y esperma lo pueden hacer muchos, pero hacerlo bien es lo mas difícil y Mansour sabe muy bien hasta donde puede empujar sin destruir su poesía que toma vida en estas islas flotantes, para que el lirismo puro de cada línea lleve un tono de sube y baja, cada línea a pesar de lo escatológico que se puede mostrar es música literaria al leerlas.

“Islas Flotantes” es una obra desconocida, de esas que uno guarda con especial cariño ya que se convierte en un fetiche de biblioteca. Mansour es un látigo literario, da muestra con este libro que se abre una puerta a una historia que termina atrapándolo a uno para no soltarlo hasta el asfixiante final, “Islas Flotantes” es un carrete de hilo que se enreda y uno debe comenzar a desenlazar. Lo recomiendo solo para quienes desean una lectura agonizante y asfixiante con una hermosa prosa a pesar de su violencia. Me ha recordado el libro “Zonas Húmedas” de Charlotte Roche (Editorial Anagrama), hay una gran diferencia de época entre ambas pero la violencia física, sentimental y escatológica se hacen reflejo una a la otra, no me extraña que Roche haya bebido de Mansour para escribir “Zonas Húmedas”.

http://bitacoradelscriptorium.blogspo...
Profile Image for julucha.
418 reviews10 followers
May 15, 2025
[1973] La experiencia sensorial extrema de la enfermedad y de como el cuerpo es capaz de moldear e influir en la mente (casi siempre es tomada por única la contraria) hasta llevarla al delirio y el disparate. Y masacrando con bisturí esa terrible institución que llamamos hospital y que tan interiorizado tenemos como un bien pero que aquí nos presenta su cara de tugurio de lo roto lo podrido y lo dantesco. Y ademas resulta que todo lo que sintió Mansour aquí fue premonitorio de su propio final. Para leer y no creer.
Profile Image for Paula.
2 reviews
January 6, 2026
Me gustó pero creo que realmente no es mi cosa. Tiene una ligera obsesión con lo senil en este libro. It is what it is. Igualmente es cortito y rápido de leer, los capítulos muy cortos, no sabía cómo gestionar el espacio entre uno y otro.
Profile Image for Raül De Tena.
213 reviews137 followers
January 4, 2013
Al colación de “Islas Flotantes” (publicada en nuestro país por Periférica) suele utilizarse el adjetivo “fácil”. Para aseverar, claro, que la novela de Joyce Mansour no es precisamente “fácil”. Antes de arrancar cualquier crítica, entonces, toca preguntarse: ¿cómo calculamos precisamente la facilidad de una lectura? Soy consciente de que así empezaría su crítica cualquier joven periodista prepotente e inexperto, incapaz de sopesar la obviedad de la pregunta… Pero es lo que ahí. Así que vamos por partes. Antes de nada, los referentes: Mansour es una poetisa (porque, básicamente, es conocida por su obra en verso) fuertemente ligada al surrealismo parisino de André Breton y su cohorte. Nació en Londres en 1928 y se crió en El Cairo, lo que la convierte en una egipcia con pasaporte británico y con un buen colchón económico proporcionado por su familia de judíos sefarditas dedicados al comercio textil. Es en El Cairo donde Joyce vive un amor fou intenso que le marcará profundamente debido a la limitada temporalidad del romance: tras un año de casados, su marido muerte debido a una agresiva enfermedad. Eso no impide que, al poco tiempo, la artista contraiga segundas nupcias con Sami Mansour, de quien tomará el apellido y junto al cual peregrinará hacia París, ciudad donde se convertirá en uno de los engranajes más efectivos del surrealismo.

A partir de esta perspectiva biográfica, es fácil (sí, fácil) entender “Islas Flotantes“, una de las escasas novelas de Joyce Mansour: este manuscrito narra apasionadamente la visita de la protagonista (¿la misma escritora?) a un hospital para ver a su padre enfermo. Súbitamente, sin embargo, esa misma narradora pasa a ser internada en el centro hospitalario sin mediar ningún tipo de explicación… Tampoco es necesario dar explicaciones, ya que la intención última de Mansour se enreda placenteramente en la antítesis del argumento de estructura griega: aquí hay digresión pura y dura, caos e imágenes hipnóticas que se van concatenando con el poderío de las pinceladas nerviosas sobre un lienzo de expresionismo abstracto. La escritora no construye una trama a partir de diferentes piezas que se van ensamblando con naturalidad, sino que va perfilando un puzzle emocional y sensitivo en el que las piezas se encajan unas con otras de formas inconcebibles y dolorosas. Al final, lo que queda es un retrato de tonos oscuros en el que confluye la sensualidad sucia de Egon Schiele y la psicología podrida de Lucien Freud: así de preponderante es la capacidad para la imagen de Mansour (una capacidad totalmente memorable, por cierto, en la orgía entre pacientes y enfermeros). “Islas Flotantes” parece concebido como un poema en prosa, como un chorro de líquido seminal que no cesa en toda la novela y que va encadenando orgasmos sordos pero intensos.

En la pluma de Joyce se advierte, como no podía ser de otra forma, la influencia que va desde Rimbaud y Baudelaire (y sus respectivos acercamientos a una concepción de la belleza con múltiples grietas) hasta sus propios compañeros surrealistas, desde Breton a Artaud. Pero, a su vez, Mansour consigue en “Islas Flotantes” atrapar el miedo a la enfermedad que, desde la aparición del SIDA y la ascensión del cáncer como gran mal moderno, ha embargado a una sociedad rayana a lo apocaliptico en su pánico ante las pandemias. Más que una novela, esto es una fotografía en la que queda congelada e inmortalizada una mueca grotesca ante la que es imposible no sentirse atraído, seducido. Así que, ¿cómo calculamos la facilidad de una lectura? Si necesitas un argumento como Pulgarcito un camino de migas de pan para poder salir de tu propio libro, Joyce Mansour no es para tí. Pero si, por el contrario, tienes la mente lo suficientemente abierta como para disfrutar la caída libre a través de un paisaje de sugerentes colores y sensuales formas, este es tu libro: no vas a necesitar vaselina para que “Islas Flotantes” te entre.
Profile Image for César Lasso.
355 reviews113 followers
Want to read
April 4, 2013
Ufff... Not looking forward to read this, but I can borrow the novella and that is why I show it. It seems Joyce Mansour, the poet, showed two obsessions when writing - sex is one and the other the extreme pain of feeling the body degradation, day after day, and the destructive cruelty of cancer. And those two ingredients are mixed here in a strange cocktail of prose that looks like surreal verse.
Not long ago, I found a short collection of her poems in Spanish translation and I thought they sounded different, original and personal. Very sexual, but very far from pornography. Landscapeless perhaps, or perhaps, on the contrary, full of landscape, but a landscape you can't exactly see because it is in another dimension, but you can feel it is there.
Or maybe I am talking nonsense and simply showing that I did not understand anything at all.
but should I understand something? It did not feel like the poet was trying to convey understanding. She just conveyed feeling; extreme feeling in a kind of tortured dream-world - the dream-world hidden in the heart of your soul.
Why, a few of her verses stole and trapped my attention for a few minutes, and then I knew - I could easily forget thousands of hours, but there are some short minutes I will never forget again.
Profile Image for Zeneida.
2 reviews
May 13, 2014
Mansour enferma se consume,
la consumen.
Mansour enferma vomita,
se vomita.
Mansour enferma se re-produce.
Mansour mujer mutante.

Su texto-hospital-matriz decadente me digiere y me desborda.
Displaying 1 - 12 of 12 reviews

Can't find what you're looking for?

Get help and learn more about the design.