Los científicos engañan desde siempre, y no sólo los mediocres; entre la nómina de falsificadores nos encontramos con los nombres de prestigiosos premios Nobel y con los creadores de la ciencia moderna. [...] Desde que la ciencia pasó de voca- ción a profesión, se engaña por dinero: para poder financiar investigaciones, proyectos, instituciones, o por el mero afán de lucro, gracias al cobro de patentes. El fraude científico ha pasado a ser un hecho habitual, y para combatirlo se han creado comisiones investigadoras especializadas. ----------------------- Del libro ----------------------- El engaño siempre ha sido un arte. Desde hace algún tiempo se ha convertido también en una ciencia.(...). Se trata de una disciplina de vanguardia que no constituye una materia de enseñanza pero que ya forma parte de la cultura de los científicos profesionales (...) La engañología es la ciencia que enseña a los científicos cómo engañar a otros científicos. Estos, a su vez, convencen a los periodistas, quienes finalmente se encargan de seducir a las masas. (...). El objetivo real lo constituyen los científicos que forman parte de los organismos estatales que financian la investigación y que son los que tienen el poder de decidir qué estudios y qué investigadores deben obtener la ayuda económica y a cuánto debe ascender.
La engañología, pues, enseña a quien no lo es a disfrazarse de científico exitoso y señala el camino que le permitirá surgir de entre la masa de más de tres millones de investigadores que hoy colman los laboratorios. Esta ciencia incluye dos secciones: una burocrática y otra más técnica. La burocrática es la parte más fácil, aunque no por ello menos importante (...). Incluye una sección que explica a los falsificadores más ambiciosos de qué manera pueden implicar a los organismos administrativos y políticos hasta lograr transformar en asuntos de Estado las disputas entre científicos.
Sin embargo, el verdadero núcleo de la engañología es la parte técnica (...). En la base de una sólida aunque falsa reputación científica se encuentran siempre y ante todo los trucos bibliográficos, que van desde la publicación del mismo artículo (si bien con otro título) en la mayor cantidad posible de revistas, pasando por la divulgación de datos inventados (técnica que permite publicar muchísimo en poco tiempo y con poco esfuerzo), hasta el plagio descarado; existen también el robo de ideas, de material de experimentación, de los apuntes de colegas, y la sustracción de tablas, cuadros y fotografías. Es esencial la violación de los protocolos de laboratorios y de los registros, que no son de gran ayuda si no están acompañados por ese toque de prestidigitador que permite orientar el experimento hacia donde se desea, o de la posibilidad de recurrir, e caso de necesidad, al fraude en sí mismo como el falseamiento de una prueba, o la manipulación (mejor por la noche) de animales y material de experimentación. Existe también una técnica para descubrir cosas y efectos que no existen y otra que enseña la forma de reivindicar la primacía de un descubrimiento que otros llevaron a cabo. Finalmente, es fundamental el conocimiento profundo de los trucos estadísticos, que otorgan la posibilidad de hacer que los cálculos siempre se correspondan, y de sostener con rigor matemático toda idea surgida de la fantasía que el falsificador debe poseer como requisito esencial.
La difusión de estas «capacidades» es lo que produjo el increíble aumento que se dio recientemente de las teorías y descubrimientos científicos falsos, y que convirtió en un hecho dramático para la ciencia la distinción entre lo verdadero y lo falso (...).
(...) las estafas actuales constituyen un fenómeno reciente, asociado al sistema de financiación de la investigación adoptado en los Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial y que luego se difundió en todos los países occidentales. Le engañología nace virtualmente cuando la ciencia de vocación se transforma en profesión y, concretamente, con la Big Science, la ciencia de los grandes proyectos, que nació amparada por el dinero después de 1945. En esa época de ideó el sistema de financiación de la investigación científica que ha creado el clima de competitividad responsable no sólo de las falsificaciones sino también de la amplia red de complicidades entre los científicos, universidades y organismo de financiación que se esconde detrás de todo fraude (...). Hoy en día, cuando la población científica ha aumentado, las financiaciones han disminuido y la creatividad media del científico ha decaído, el mismo sistema empuja al investigador a delinquir simplemente para sobrevivir. Hoy, a fin de cuentas, se engaña por dinero; antes se hacía por una idea (...)».
Ensayo sobre los fraudes científicos más notables de los últmos años (tiene ya un tiempo el libro, se publicó en 1993). Mi problema con este libro no es que lo que cuenta sea incorrecto, que no lo es. Es el mensaje que no enuncia, pero tampoco corrige: toda la ciencia está mal montada y os estoy dando las pruebas. Leyendo al autor parece sinceramente que odia a la ciencia y a los científicos, así en bloque, y que este libro es una venganza, no una crítica constructiva al edificio común del conocimiento científico. En ese aspecto el libro me parece muy mal enfocado, independientemente de que los casos individuales estén adecuadamente glosados. No me gustó.
Libro che consiglio vivamente a tutti, appassionati di scienza, addetti ai lavori, curiosi ecc. Il motivo è che emerge ciò che davvero è il "metodo scientifico": un accordo dialettico tra pari (spesso accecati dalla propria gloria o da quella presupposta della scienza), il cui grande mistero è che... funziona!
Le pagine di Di Trocchio non possono lasciare indifferenti. Quasi ogni grande teoria scientifica non è stata creata seguendo il "metodo", che forse neanche esiste. Gli esperimenti di Galileo non funzionano, quelli di Mendel sono letteralmente "falsati" da un bias di conferma; la truffa dell'uomo di Piltdown fu resa possibile dalla "volontà" degli scienziati di credere in una certa teoria. Non certo il modo con cui la scienza ci viene raccontata a scuola!
Queste, almeno, sono truffe non economiche ma "per la gloria" (o l'infamia). La nascita della Big Science in America ha aggiunto la componente economica, soprattutto in campo biomedico. Diverse storie (documentatissime) narrare da Di Trocchio sono agghiaccianti: manipolazioni di laboratorio, esperimenti mai effettuati, omertà, uso dell'autorità per mantenere il potere ecc.
Soltanto il capitolo finale non mi ha trovato d'accordo. Di Trocchio correttamente, secondo me, ammette che il "metodo" di fatto non esiste, perché neanche la riproducibilità ne è garanzia; l'unica garanzia è che la scienza "funziona" tecnologicamente. Personalmente non sono d'accordo: la tecnologizzazione eccessiva è una patologia dell'attuale scienza, che ha perso invece la sua vocazione profonda di "dire qualcosa sul mondo", cioè costituire un mondo per conoscere "davvero" la realtà.
Davvero consigliato a chiunque sia appassionato di scienza e frodi scientifiche. Mi è piaciuto come, a metà e fine libro, ribalta il punto di vista del lettore sulle motivazioni che spingono gli scienziati a commettere frodi (nonostante molte di queste siano senza ombra di dubbio condannabili).
gli scienziati imbrogliano da che mondo è mondo. piedistalli illustri traballano, miti recenti vengono citati (la memoria dell'acqua, per dire). la differenza è il motivo per cui le truffe vengono concepite e agite. finché la scienza era una cosa slegata dal denaro, gli studiosi (o i loro assistenti, come nel caso delle scimmie "immuni" ai danni della polio) imbrogliavano per confermare le loro teorie (tra i colpevoli newton e mendel, mica gli ultimi arrivati). da quando la ricerca è diventata un business, si imbroglia per soldi - un esempio sono certe ricerche truccate sul talidomide. qua e là l'autore è un po' prolisso, ma nel complesso il libro è interessante e piacevole. purtroppo l'ho comprato su una bancarella, usato al 3x2, ed essendo un po' vecchiotto non è aggiornato.
Deberian haber muchas mas libros como este en las estanterias de las facultades de ciencia. No se si sea el mejor de su tipo, pero definitivamente es importante para desarrollar espiritu critico sobre todo en frente de otros cientificos (refutar a su tia o a la abuelita y mostrarle que valio la pena mandarlo a la U esta bien, pero es frente al status quo que la cosa se pone mas dificil.
Creo que merece solo 4 estrellas por la falta de referencias, pero aun asi es un gran aporte dada la poca literatura en espagnol de este tipo.
Interesante pero creo que el punto de vista es incorrecto, aún así saber todas las cosas que faltan por explorar, por entender, que no hay interés o que no están correctamente tratadas por intereses creados (económicos y políticos) resulta fascinante.