Publicada originalmente en la Argentina en la ya desaparecida gran revista de aventuras Skorpio, alla por abril de 1991, Travesia por el Laberinto venia en formato de capitulos autoconclusivos en los cuales Percival, el protagonista, recorre diferentes pasadizos que mas de un lector con ojo atento sabra disfrutar. Eduardo Mazzitelli escribio en total 13 capitulos de 14 paginas cada uno y fue acompañado por el maestro Quique Alcatena en los dibujos. Eduardo y Quique me animo a decir que en esta historia estan al nivel de las grandes duplas que la historieta argentina nos ha sabido dar.
Guionista de historietas argentino de enorme reconocimiento y trayectoria internacional nacido en Lomas de Zamora el 4 de noviembre de 1952. La carrera profesional de Eduardo abarca alrededor de 44 años, ya que podemos encontrar sus primeros guiones publicados en las revistas de la editorial Columba en 1980. A partir de 1987, empieza a colaborar también en Ediciones Récord, a través de la cual da el salto al mercado italiano, donde rápidamente se convierte en uno de los guionistas favoritos de los lectores de las antologías de la editorial Eura (luego Aurea). A raíz del éxito, los editores italianos se encargan de que nunca falte material de Mazzitelli en las páginas de Skorpio y LancioStory, y así es como -a lo largo de varias décadas- Eduardo publica en la península literalmente miles de series, miniseries e historias autoconclusivas, varias de las cuales están inéditas en castellano. Fueron famosas sus colaboraciones con el dibujante Quique Alcatena, tales como Acero Líquido, Travesía por el Laberinto o Shankar, así como también con otros dibujantes. Falleció la noche del 19 de junio de 2024 tras permanecer en terapia intensiva varias semanas.
Una de las duplas más sólidas de la historieta argentina revalida su efectividad en esta aventura de fuertes raíces literarias, donde el joven poeta Percival se ve arrastrado hacia un fantástico laberinto que recorrerá junto a dos insólitos compañeros: El astuto zorro Reynard y Oberón, Rey de las Hadas. Otro elegante despliegue de imaginación como ya es corriente en los trabajos de Mazzitelli y Alcatena, forjadores de una envidiable biblioteca de sueños.
Travesía por el laberinto es, sin dudarlo, una de las obras consagratorias de esta gran dupla autoral de la historieta argentina como lo son Enrique Alcatena y Eduardo Mazzitelli. No solo es un enorme tributo a la literatura clásica, sino a la fantasía más dura, esa que va desde Lewis Carrol hasta Jorge Luis Borges. Incluso, hay un espacio para referencias musicales y cinematográficas, que aportan una cuota extra a esta exótica aventura. En cierto modo, Travesía es una suerte de Road movie en un mundo de hadas, criaturas y personalidades de toda indole. Acá hay invitaciones a personalidades de la ficción y la realidad como William Shakespeare, Ahab, el holandés errante, Don Quijote, entre tantos, que contribuyen a este limbo de emociones. Pero aún así, Mazzitelli siempre le agrega un plus a la cuestión. Elementos que le dan un carácter más universal e identificatorio. Y en ese sentido, es ese clima entre mitológico y reflexivo, lo que hace a la obra. Diría que algunas historias estaban realmente a tono con lo que el autor brítanico Neal Gaiman estaba haciendo con su revolucionaria novela gráfica Sandman, siempre jugando con un fuerte bagaje cultural para construir un nuevo universo en base a muchos ya existentes. Y es que en otro plano de la existencia, estos autores pudieron ganar cientos de premios Eisner, ser venerados en Angouleme o ser los autores fantásticos más iconicos de los últimos 30 años en nuestro país y el mundo. Pero este universo tuvo otros planes, y nosotros somos testigos del secreto mejor guardado del comic argentino. Y eso no es poco.
Questa è una delle migliori historietas, a parer mio, e andrebbe ristampata in un'edizione degna ma, purtroppo, è disponibile solo nel volume I Giganti dell'Avventura 45, che ha, come al solito, una stampa penalizzante. Tuttavia mi interessa ricordare un maestro del calibro di Alcatena. Anzi, dal momento in cui l’impianto narrativo è in simbiosi con quello grafico, posso dire che Alcatena e Mazzitelli siano un solo autore, come capita anche per Munoz e Sampayo, i fratelli Nishioka e chi più. L’ambientazione e l’atmosfera sono favolistiche e oniriche, con una forte immaginazione, mentre i layout sono arditi e in alcune tavole la griglia è praticamente inesistente; la tavola è spesso contornata da cornici o ghirigori vari a tema (che si adeguano alla storia) - nella tradizione di Druillet - che hanno valore simbolico o quantomeno d'atmosfera. Il b/n è raffinato, pieno di tratteggi e decisamente folcloristico, talvolta sembra richiamare il teatro delle marionette, si ispira anche all’ukiyo-e e quasi xilografico. Nonostante questo, il principale riferimento artistico di Alcatena è, a mio avviso, Hieronymus Bosch. Continua su: https://lazonafatua.blogspot.com/2021...
Me pasó algo muy loco con este libro: cuando me lo traje a casa, pensaba en qué música podía quedar bien como acompañamiento mientras me lo leía y me decidí por "Aqualung" de Jethro Tull. Cuando lo leí no sólo me sorprendi al encontrar a un más que familar "Ander Ianson" entre los personajes sino que, cuando leí los comentarios de Alcatena de la intro, decía que mientras dibujaba varias de las páginas de Travesía estuvo escuchando Jethro Tull. No sé qué nombre tiene este tipo de coincidencias cósmicas pero me encanta que me sucedan. No me pareció un cómic tan perfecto como Acero Líquido pero le pegó en el palo. A ver si me puedo terminar Shankar en estos días.
La bestia cuadrúpeda contraataca! Parece mentira! Dos libros de este sello editor, dos errores groseros en las biografías de los autores que alguien (que no se identifica) manda en las solapas del libro. Esta vez, en la biografía de Alcatena se desliza un “Hankworld” (en vez de Hawkworld), que es horrible, pero no descalificador. Un par de renglones después, te enterás que Quique co-creó con Eduardo Mazzitelli la saga “Acido Líquido” y ahí sí, te la querés cortar. ¿Cómo se puede ser tan animal de confundir a Acero Líquido con “Acido Líquido”? Este libro es parte de la colección Skorpio Presenta y Acero Líquido salió en unos 20 números consecutivos de Skorpio, siempre anunciada con letras enormes en las portadas. ¿Nunca los leyeron? Digo, sin contar que desde que se recopiló en libro en 2010 se convirtió en un boom de ventas, con cifras poco frecuentes para la historieta clásica argentina... Parece mentira, viejo... Nadie sabe, nadie corrige, la vez pasada le adjudicaron Borderline al Loco Barreiro, ahora “Acido Líquido”... ¿y les tenemos que creer que son una editorial comprometida con la historieta argentina? Dejémonos de joder y demostremos seriedad, una vez en la vida... Vamos a lo que importa: Travesía por el Laberinto es uno de esos clásicos definitivos, que no se entiende como hasta hace unos meses no estaba reeditado en libro. Tal vez la única obra de la dupla Mazzitelli-Alcatena que le puede hacer el aguante a “Acido Líquido”, por lo menos a nivel guión. Y además Travesía por el Laberinto es una historieta sobre literatura, como The Unwritten, pero casi 20 años anterior. Mazzitelli se las ingenia para crear un mosaico de historias prácticamente autoconclusivas, en las que se resuelve una trama principal y queda abierta una secundaria: cómo van a hacer el poeta Percival, Oberon (rey de las hadas) y el zorro Reynard para salir del laberinto, ese fascinante no-lugar, hogar del meta-relato, en el que conviven las historias de William Shakespeare, Miguel de Cervantes Saavedra, Lewis Carroll, Herman Mellville... Pará ¿Dije Mellville? Sí, Mazzitelli también juega –como Mike Carey en The Unwritten- con Moby Dick y también lo mezcla con Leviatán, el mítico monstruo de los océanos. Le faltó conectarlo también con el texto político de Hobbes, nomás. En un zig-zag alucinante (y por momentos escalofriante) entre Jorge Luis Borges y Grant Morrison (grandes cultores de la imaginación y la meta-narrativa), los personajes de Mazzitelli sufren, evolucionan, ganan, pierden y confrontan con sus propios demonios. Hay episodios en los que la psicología es casi tan importante como la literatura, porque la amenaza a enfrentar proviene del subconciente mismo de alguno de los personajes, en este vale-todo tan sofisticado como salvaje. Y así como Morrison homenajeó alguna vez a David Bowie (uno que no se copa mucho cuando le hablan de laberintos), Mazzitelli y Alcatena se mandan su tributo a Ian Anderson, líder de Jethro Tull, la banda favorita de la dupla. No está mal un poco de música para acompañar tanta poesía. Por supuesto, cualquier contrapunto con The Unwritten queda instantáneamente desactivado cuando entra en la ecuación el dibujo. Frente a un laburante del tablero apenas correcto como Peter Gross, Travesía... te pone en juego el talento inhumano, descomunal, de un Quique Alcatena inspiradísimo, en su salsa como nunca (porque además de dibujante es profesor de Literatura), dispuesto a dejar la vida en cada viñeta. Su Capitán Ahab es pesadillesco y visceral, sus criaturas y ciudades fantásticas son de una belleza indescriptible, los personajes se mueven con plasticidad y su plumín se acomoda a los climas y situaciones que ofrece el guión para crear una vastísima gama de hermosos efectos visuales sin nada más que papel y tinta. Una vez más, sólo la magia puede intentar explicar lo que hace Alcatena en estas páginas en las que pega un salto cualitativo importante respecto de su producción de los ´80, que ya era imponente. Con diálogos y bloques de texto magníficos, algún chiste bien puesto y una trama de road movie pensada para recorrer no lugares sino historias clave en la historia de la literatura, el laberinto te atrapa, te seduce y no querés que se termine nunca. Sumale la fascinación que producen los dibujos y vas a llegar a la conclusión de que estamos frente a una historieta de una calidad superlativa, memorable desde el día que se publicó por primera vez (en la Skorpio, allá por 1991) hasta el día en que el comic no exista más en ningún lugar del mundo. Papa finísima, a pesar de las burradas que hay que leer en las solapas.
Segundo tomo de skorpio presenta. Historieta crossoverística protagonizada Oberon, Percival el Poeta y Renard el Zorro, con las apariciones estelares de Don Quijote, Sancho Panza, Romeo, Julieta, William Shakespeare, y gran elenco.
Viaje de ida y vuelta, del derecho y del revés, de arrijo hacia ababa, a todas horas y de todos colores por el infinito Laberinto de la dupla mágica de la historieta argentina.