Se trata de una lucha entre el Bien, que él representa, y el Mal, bando en que militan quienes lo critican, lo enfrentan en litigios, advierten que no todo está bien en la comarca que él gobierna, señalan defectos de miembros de su equipo. Es cierto que éstos han caído en bajas tentaciones, pero ello es explicable sólo porque han sido víctimas de conjuras orquestadas por los malignos cuyo único móvil ha sido el de intentar la destrucción de la esperanza. ¿No actuaron entonces los que se dejaron tentar ejerciendo su libre albedrío? No, fueron movidos como marionetas por hilos ocultos manejados desde las brumas desde las que traman sus maniobras los conspiradores, cuya mayor maldad fue exhibir las caídas. Porque para que la esperanza perviva, los vicios deben ser ocultados, ya que sería difícil que el pueblo esperanzado fuera adepto a virtuosos a quienes contempla realizando conductas viciadas. Ojos que no ven, corazón que no siente. La ilusión viaja con los ojos cerrados.
Libro de temática variopinta, pero relacionada con la actividad en favor de los DDHH en México. Me sorprendió al último al dejar ver su vena derechosa y sobre todo emitir juicios que con el paso del tiempo han sido completamente aclarados. Preocupante por parte de un funcionario con tales responsabilidades hablar desde el corazón sin haber llevado un poco de mayor investigación. En fin, temas de política de lavadero.