La periodista inadaptada, feminista hereje, diamante en bruta y vedette de extrarradio, Itziar Ziga, tras nueve años de sexilio en Barcelona, ha regresado a Euskal Herria, preguntándose si hemos pasado del sempiterno sirimiri a la lluvia dorada; si además de subvertir hemos empezado a pervertir; si de ver paisajes verdes y verdes en el paisaje hemos pasado a ser viejas y jóvenes verdes... Ha vuelto a la tierra que la vio nacer dispuesta a compartir su visión de la lucha, del feminismo, del compromiso, del placer, dispuesta, a reputificar su patria: Sexual Herria.
Guarda bastantes reflexiones que invitan a pensar sobre conceptos interiorizados en el País Vasco entorno a la sexualidad impuestos o inculcados por la fé/educación católica. No obstante, a mi parecer, pierde el rumbo del libro hablando de colectivos en vez de centrarse en el pilar central del libro, sus anecdotas y vivencias para hablarnos del "Sexual Herria" que ella misma apoda.
He leído este libro como parte de un reto que pedía leer uno recomendado por un amigo. Esta amiga, de actitudes más alternativas y contestatarias que las mías, pensó que esta obra me revolvería por dentro, así como advertirme de ser una lectura provocativa. Así y todo acepté el desafío y sí, la escritora demuestra a través de su estilo nada elegante su forma de vivir y pensar, proponiendo reflexionar sobre la verdad acerca de la lastimosamente fama de nula sexualidad en las tierras vascas. A ratos te hace sentir incómoda, pero al ver la ideología que va por detrás no puedes más que replantearte tus elecciones...