Tres desconocidas
Cada una de las partes de este relato constituyen tres senderos autobiográficos en los cuales el autor construye tres escenarios distintos pero con algunas similitudes, no sabemos cómo se llaman, no conocemos nada o poco de sus infancias y de sus padres que de todos modos, ya no tienen importancia para ellas. Todas quieren escapar de la jaula de sus vidas aburridas para encontrar un mundo nuevo. Están llenas de esperanza y de ilusión. Una se va a Annecy y dos van a París que para los franceses es sinónimo de liberación y éxito. Tres ciudades grandes, en la que están perdidas y son unas completas desconocidas. Se dejan llevar por los eventos y encontrarán situaciones y personajes algo inquietantes, pero nada más de lo que podría ocurrir en una vida real. Modiano nos cuenta tres rebanadas de vida, tres pasajes de la adolescencia a la edad adulta, bajo un cuadro grisáceo y tristemente nostálgico.
¿Qué es entonces lo que me entusiasma de este libro? La escritura, el estilo, la minucia casi puntillista de las pinceladas que el autor utiliza para describirnos tanto el cuadro como los acontecimientos que componen la trama.
Los relatos dejan un sabor agradable en lo literario y el suficiente poso para reflexionar sobre esos detalles, nimios en apariencia, que el autor ha ido colocando en los rincones de sus páginas.
El inquietante misterio de la propia conciencia, la evocación autobiográfica, el idealizado mito parisién, envuelto a su vez de cotidianeidad insignificante, el desarraigo de las protagonistas y su soledad vital, juegan como factores de integración de los relatos de estas Tres desconocidas, destacando el estilo sugerente, en ocasiones poético, preciso en sus descripciones.
No forma parte de lo mejor del autor, sin duda, pero la prosa de Modiano lo hace más ameno.
⭐⭐⭐1/2