Sara Gallardo Drago Mitre (*Buenos Aires, 23 de diciembre de 1931-†14 de junio de 1988) fue una escritora argentina de la generación de narradoras y poetas de la década del 50-60, durante el boom de la literatura latinoamericana, junto a colegas coterráneas como Silvina Bullrich, Martha Lynch, Beatriz Guido, Luisa Mercedes Levinson, Norah Lange, Alejandra Pizarnik, Elvira Orphée y Silvina Ocampo. Su novela Eisejuaz es un ejemplo del temprano realismo mágico sudamericano.
La historia comienza en un tren que se dirige a Buenos Aires, donde Andrei conoce a una dama italiana encantadora y a sus cuatro hijos. Posteriormente irán conectándose los diferentes personajes, vinculados entre sí, por los leves hilos del azar, y con su historia van construyendo progresivamente su parte de un mosaico, para luego desaparecer, como los pétalos de una rosa llevados por el viento. Y la historia de estas múltiples historias, terminará, de alguna manera, volviendo a los personajes del comienzo.
Excepto en los momentos de vuelo poético, reservado para ciertas ambientaciones o reflexiones, la prosa de Sara Gallardo es económica, y si la lectura no es atenta, algunos párrafos pueden resultar hasta crípticos, obligando a volver a leer con cuidado lo que se ha pasado por alto.
Una novela narrada sin estridencias por una voz serena, a pesar de su alto contenido dramático, y algunas reflexiones interesantes: (Sobre el recuerdo de los acontecimientos de la vida): "Al fin y al cabo es falsedad, sucesión de palabras, pieles de cigarra sin cigarra. La verdad está en los recuerdos intersticiales". La rosa en el viento fue la última novela escrita por Sara Gallardo (Argentina, 1931-1988), y está dedicada a su marido A. H. Murena, muerto unos años antes.
La Rosa en el Viento fue un desafío como lectora. Confieso que hubo partes en las que me entregué a no entender y lo disfruté. Como los buenos sueños. La autora sostiene, en una entrevista, que una artista tiene la función de hacer soñar más que de hacer pensar y, con esta novela, sin duda lo logró. Nos hace soñar en una Patagonia mítica, llena de muerte, ventosa; una Patagonia a la que le da protagonismo a pesar de no haberla conocido, en un rey de esas tierras, en mujeres madres que no por eso dejan de ser deseadas, inalcanzables como un tigre de bengala, en brujas y hechiceras. Se destaca la importancia que tiene lo femenino, el narcisismo femenino, la fortaleza, crueldad y desenvoltura de las mujeres protagonistas que son objetos de deseo y sujetos deseantes. La novela contiene varios relatos contados por distintos personajes que son protagonistas en un unos y secundarios en otros. Cada capítulo tiene su propia prosa, recrea su propio ambiente, huele a sus propios perfumes, su temperatura y está contado en su propio tono. El hilo conductor de todos ellos fui yo mientras los leía. Todos sus personajes tienen algo bestial en la búsqueda de su propio camino. Todos fracasan, sufren los horrores del desencanto y las desventuras. Como el libro, todos somos parte de una generación que se evapora como los pétalos de una rosa que va deshojándose al mismo tiempo que se lee. El viento se cuela en los intersticios pudriéndolo todo y recordándonos la desolación de lo perecedero. Se trata también de la libertad de estos personajes que buscan, que se mueven, se trasladan, deciden. La misma libertad con la que se manejó la autora para escribir esta original e imprevisible prosa que no tiene ninguna linealidad ni temporalidad ni cronología. Prosa en la que también se destacan algunos hermosos momentos de humor. Tal como Sara Gallardo afirma y se pronuncia “una literatura en grajeas”.
Leí dos veces La rosa en el viento. La primera vez el año pasado en diciembre, me dejé llevar por la prosa de Sara, no intenté entender nada, me quedé en los detalles de su prosa. Esa que es siempre intensa y encantadora. La segunda vez con el impuslo de hablar sobre el libro en un club de lectura. ¡Qué gran encuentro se abre con un libro en la relectura! La rosa en el viento es un libro para la relectura, para encontrar lo que hay en las capas. "Los papeles de Olga" bien podría ser una metaliteratura que Sara nos dejó para entender que no iba a escribir un libro constumbrista, ya hay mucho de eso. Sara escribió un libro impercedero, un libro original, y en ese acto creativo nos invita a desarmarnos de las estructuras para recomponerlo y viajar a traves de sus palabras.
Qué raro, ¿no? La prosa es especial y me fascinó. Diferente a otros libros que leí de Gallardo. La historia se me fue extraviando a medida que avanzaba. Hacia el final ni siquiera intenté entender. Es de esas obras que hay que leer con muchísima atención porque cada línea puede perderte.
Los 3 primeros son mis favoritos (bien podría haber cerrado una novuelle con ellos) por el lenguaje y los personajes pero, aun asi hay frases muy buenas y reflexiones en toda la narración. Genia! ♡
que bonito escribe Sara, es un libro donde se ven las pulsiones de vida (y de muerte en algun caso) de los personajes de una forma preciosa (a veces ese excesivo lirismo actuaba de doble filo y me costaba mas entrar en el lenguaje)
Cuando fui a Buenos Aires con mi mamá en mayo, visitamos El Ateneo Grand Splendid para ver la librería más hermosa del mundo, y como quería leer más libros en castellano, especialmente libros escritos por autores argentinos, pasé un largo rato decidiendo cuál libro sería el más valioso o el más interesante. Pero soy muy indecisa, así que mi mamá eligió un libro escrito por una argentina y, importantísimo, muy corto para mí, sin fijarse mucho en lo que se trata.
Así me quedé con este libro, y no voy a mentir: sufrí mucho leyéndolo. No tengo un vocabulario muy amplio, pero mi mamá me recomendó que leyera enseguida, sin pausar para buscar cada palabra. Subrayé cada palabra que no reconocía, y resultó que las páginas ahora están muy rojas. Luego, quiero releer y buscar cada palabra desconocida, pero sigamos en todo caso con el review.
Considerando lo que entendí al leer una vez, no creo que puedo comentar mucho en la calidad del trama o del estilo. Hay mucho que se asume del carácter de los escandinavos, de los italianos, y de los indios en este libro, pero no sé mucho de ellos. Siento un poco ambivalente con respecto al capítulo narrado por Lina. Es obvio que Lina es una persona horrible y que la venganza de Oo (y ¿es realmente un nombre de una lengua indígena, o algo que suena indio a la autora?) es justificada dentro del narrativo, pero ¿por qué no fueron castigados también Olaf y Andrei por su parte en el sufrimiento de Oo? Y no sé, me parece un poco raro que la única india nombrada es muda y (a través los ojos de Lina) simple, y el otro indio, el emperador de Patagonia cae dentro del estereotípo/aquetipo del noble salvaje. No sé, puede ser que no lo leí bien y que entendí poco de los detalles.
A mí me gustó mucho el capítulo de Olga. Los hombres en el libro son unos reprimidos pésimos, y Olga brilla aún más en ese contexto. Creo que la autora maneja muy bien una viejita vivaz, y fue mucho más fácil y divertido leer ese capítulo que cualquier otro.
Tendré que revisitar este review cuando leo el libro de nuevo, pero dudo que me vaya a interesar más en la segunda vez.
Siento que las dos estrellas son más para mi que para el libro. Sentí constantemente que me quedaba grande, muchas partes difíciles de entender. Me gustó la idea de la Rosa en el viento que va perdiendo pétalos como un paralelismo a los recuerdos que uno los encuentra siempre fragmentados, pero se me hizo cuesta arriba el libro con tanta fragmentación. Siento que no estuve a su altura y está bien, me lo perdono. No será un libro para mi.
"Esa lente que amplificaba en su consultorio la fascinación de la piel que se tiende entre los omóplatos, la corriente del vello que confluye en un abdomen, la carne que se mueve en la respiración, el brillo de un diente bajo el labio, el abandono de la lengua, la súbita ojera del temor, tañía emociones en el doctor Borg, vuelto instrumento afinado. El cambio se notaba en su boca, más llena, en su respiración, más apacible, y en sus manos, que ya no eran como dos piedras."
Una vez más, solo el amor salvará al mundo. Un culebrón digno de serie de TL-Novelas pero con la Patagonia como escenario de otra narración espléndida de la Sara.
La verdad, puedo ser yo. Quien no logro encajar, hallarle el orden, o no era el momento, quizá todo se fragmento desde el primer párrafo en el que no entendí, me perdí. No sé si lo intente de nuevo, la razón no va a la autora, su imaginario es muy bueno, no uno la le tira en su contexto. Quizá fui yo.
¿Cómo se puede escribir algo tan bueno y hacerlo de esta forma tan brillante? Sara Gallardo tiene el nivel de cualquier premio Nobel de la época e incluso más. Es espectacular.
Si la prosa puede sonar un poco enredada pero hay una belleza poetica y una tragedia en cada parte de los petalos de esta historia. Me gusto mucho pero no soy objetiva, la amo a Sara
2.5* Novela errática y fragmentada, poética por momentos, pero de la que fui perdiendo el interés a medida que pasaban las páginas, hasta que solo quería que se termine.
Me gustó mucho “Enero” y hace poco compré emocionada “Los galgos, los galgos”, así que voy a seguir probando con Gallardo. Esta novela me la recomendó una de mis profesoras, advirtiéndome que no era para todo el mundo, y bueno, así fue😬.
Costó mucho entrarle a la forna en la que escribe la autora. Fueron pasando los capítulos y en cada uno me pasa lo mismo: comenzaba con una narración indescifrable hasta que casi al final, entendí lo que iba pasando pero aun asi se volvia sumamente tedioso. Me enganchó poco pero me gustaría leer otras obras de ella.
Sara es una escritora sensacional, me dió vueltas la cabeza intentar se atar todos los cabos. Hay que dejarse llevar y Sara te lleva con la corriente. Lo negativo es que medio difícil y hasta tedioso de leer hasta que lográs relajarte
Hacia mucho tiempo que quería leer algo de Sara Gallardo, una escritora argentina de mediados de siglo XX que a lo largo del tiempo sigue cosechando muy buenas críticas por cada uno de sus libros, y que desde que editorial Fiordo está reeditando sus libros sigue causando excelentes impresiones. Creo que estaban todas muy bien fundadas. Esta novela se presenta como una rosa en el viento, cuyos pétalos son los protagonistas desprendidos que van por la tierra y el tiempo, a través de las distancias. Sus destinos se cruzan, impactan, y luego siguen su camino. La construcción de esta novela me fascinó, me pareció muy original y le da mucha fuerza a la historia, que es igualmente emocionante. Son varios los protagonistas, escuchamos varias voces en este libro dividido en seis partes. Primero tenemos a Andrei, un hombre enamorado que busca hacerse un lugar y un nombre en la Patagonia Argentina. Su camino se cruza con el de Olaf, inmigrante sueco, y se convierten en criadores de ovejas. Además de ellos, están las mujeres, esa mujer inconquistable a la que ama Andrei, Oo, una india comprada que trabaja para ellos, Lina, que lo sigue hacia la Patagonia, y Olga, una anciana con su propia historia de amor y revolución. Ante el paisaje duro e inmisericorde de la Patagonia, estos hombres y mujeres intentan abrirse camino y forjar una vida, como una lucha constante contra la naturaleza, la del país desconocido y la humana. Esta novela se publicó por primera vez en 1979, y es de una belleza y una modernidad tremendas. No solo eso, sino que me sorprendió muchísimo que detrás de estas descripciones maravillosas y de estos personajes tan toscos y duros, se encontrara una voz femenina. Quizás sea mi desconocimiento hablando, pero no esperaba algo así de una escritora tan alejada de nuestro tiempo, una mujer indudablemente culta y con un dominio de la pluma brillante. Me cautivó, me sorprendió, me enganchó de tal modo que no pude soltarla. No cabe duda de que seguiré leyéndola, quien sabe cuántas sorpresas más me deparen sus libros.
Es la última novela de Sara Gallardo (1931-1988), publicada en 1979 y la primera que leo de esta destacada escritora argentina.
Estructurada en seis partes, centradas cada una en un personaje. Cada parte goza de una relativa autonomía, pero cada una recrea momentos que vinculan a los personajes en distintos tiempos y espacios.
Predomina un narrador omnisciente, pero en dos partes nos hallamos con potentes voces de narradoras protagonistas.
Personajes atractivos, misteriosos, complejos, de diversas características, pero unidos por la fatalidad, los viajes, las vueltas de la vida, las pulsiones básicas del ser humano.
Las narraciones recrean modelos literarios diversos con total libertad. Relato de aventuras, novela sentimental, realismo social, leyendas, mitos, cuentos de hadas.
Una escritura sin concesiones ni facilismos. Sintaxis compleja, descripciones bastante líricas, escuetas, sugerentes. Es una narración que se debe leer detenidamente, sin precipitarse, prestando atención a cada palabra, a lo dicho y a lo silenciado.
Una novela preciosa, desafiante, innovadora. Para paladear lentamente. Notable arte narrativo.
4.5/5 Ciertamente es un libro desafiante, y quizás la valoración que pongo es hacia mí como lectora y no tanto al libro (que es un 5 de 5, una obra maestra). Obra caótica, desmembrada, fragmentaria, que exige un lector atento y se compone como un desafío. La realidad es que no es un libro para cualquiera por sus características, pero esto tampoco significa que una/o sea una mala lectora por abandonarlo. En lo personal, acepté los fragmentos (varios) en los que no entendía, entendía poco, o conjeturaba, y continué leyendo. Nunca me abandonó el deseo de seguir leyendo, Gallardo tiene una prosa que te llama. De todas formas, fue un gran cambio para mí, que vengo de leer "Enero", el cual me encantó (sí, lo recomiendo, es una lectura lineal, amable -a pesar del tema-).
Fue amor a primera vista. Es la última novela de Sara Gallardo, pero la primera que leí de ella.
Tiene una narrativa extremadamente poética con personajes profundos que de a momentos me hacía perder la historia centrándome en la combinación justa de palabras. Puede ser un poco confusa, la estructura en si es fragmentada, con distintos protagonistas, y hasta su propia prosa en cada relato. Creo que no es para todo el mundo (lo comprobé al prestarlo con emoción y obtener un feedback decepcionado), quizás quienes gusten de la literatura experimental encontrarán la belleza de esta rosa en el viento.
Poco que decir. A ratos una siente que no entiende nada y de pronto te permites entregarte a paisajes de nieve, andinos, de la Patagonia y Roma, a historias que parece que poco tienen que ver entre sí pero a medida de que vas saltando de fragmento en fragmento esa incertidumbre se va aclarando. Sara Gallardo tiene una manera de narrar exquisita, brillante y única. Sabe que estamos ahí, nos lo pone un poquito difícil, sabe que estamos intentando juntar las piezas del recuerdo y del relato. No quiero ni ponerle estrellas !!!! La literatura es esto, jugar, jugar y jugar.
Me parece una forma muy interesante el narrar varias historias separadas pero con puntos históricos en común. Ese núcleo que une las diversas historias de los personajes me gusta porque se asemeja a cuando vamos por la vida pensando “el mundo es un pañuelo”. Cómo somos parte de la red de la vida de todos con quienes nos cruzamos. Por otro lado, encontré su redacción desafiante a veces, y tuve que leer y releer hasta descifrar lo que creía estaba leyendo, o finalmente entregarme a disfrutar sin confirmar mi comprensión.
No sé si es una novela, no tengo idea de lo que es, pero es extáticamente preciosa. Lo digo sin intención de sublimar. Sara Gallardo nunca deja de mudar, es cambio, variación y juego de tonos, imágenes complejas y hermosas. También tiene una abstracción poética del paisaje que sólo he encontrado antes en Lois Patiño y en algunxs románticxs, pero igual, nada me ha movido como lo hicieron los paisajes patagónicos en este libro.
Leí, leí y después me extravié. No me gustó. No le encontré ni pies ni cabeza. Los primeros párrafos me parecieron atractivos para empezar a trazar un relato interesante. Pero después no le encontré sentido. En la segunda mitad del libro, perdí todo interés.
No digo que tenga mala calidad literaria. Pero mi experiencia lectora fue mala.
Sin embargo, buscaré posteriormente, alguna otra novela de la misma autora. Volveré a probar.
Ay no sé. El que menos me ha gustado hasta ahora de Sara Gallardo. No termina de funcionar como novela para mí, sobre todo porque me da dos primeros capítulos que me vuelven loco (muy en la línea de Enero y Los Galgos) y todo lo que sigue me deja frío, más Eisejuaz pero sin hacer gran cosa en el plano del lenguaje.
Un libro bien escrito pero difícil de seguir. Tiene una trama compleja porque está contado desde el punto de vista de diversos personajes con pocos puntos en común. Hay pasajes brillantes en la forma pero no es facil seguir la historia. Sin duda, es la novela más compleja de la autora.
Por momentos dificultosa. Coral, sintetica, las relaciones de los personajes parecen nimias, pequeñas, y los fragmentos de sus vida inclusive azarosos, lo que le da machor vitalidad a los mismos. Super recomendada