Es la primera obra que leo de este autor y volveré a repetir, seguro.
Estamos ante una novela de espionaje a la española, ambientada en el Madrid más castizo y emblemático de 1950. En esta época y lugar confluyen ex nazis refugiados en España, franquistas, espionaje ruso y norteamericano.
Pero la trama no es exclusivamente de espías... en ella hay lugar para dos historias de amor (duras en parte y nada idealizadas, como en la vida real), una reflexión sobre el poder de la Iglesia y una profundización en la psicología del espía, del asesino que se cuestiona la tarea, que duda....
Lástima que dicha profundización no sea tan extensa como me hubiera gustado (habría sido aún más interesante), al igual que las dos subtramas románticas, que al final quedan algo desaprovechadas.
El final me ha repateado, la verdad, y me pregunto si , quizá, hay una segunda parte.
Destaco su prosa natural y la maestría con la que maneja los flashbacks y los encaja en el presente. Interesante.