Realmente debo decir que esta segunda parte me dejó un muy buen sabor de boca.
La autora retoma muy bien la historia desde donde la había dejado en el anterior libro, y aún si ya pasó mucho tiempo y ya no recuerdas muy bien la historia (como fue mi caso), deja varias pistas, diálogos o frases, que te van recordando las cosas más importantes del libro anterior.
El libro sigue recordando mucho a Harry Potter en muchos aspectos, pero esto no ensucia para nada la experiencia, sólo es un toque curioso. Los aspectos que más me lo recuerdan son cosas como que el libro comienza al final del verano, justo antes de comenzar un "nuevo curso" dentro del campo de entrenamiento militar donde están nuestros protagonistas, o que el protagonista tiene 2 mejores amigos, un chico y una chica (la chica siendo la más inteligente de los 3), o el aspecto de que casi todo ocurre dentro de su academia y aún así les suceden muchas cosas a los protagonistas, y por último, hay uno de sus profesores que se lleva mal con el protagonista, y que de pronto nos quieren hacer creer que es un posible villano, pero aquí todo el tiempo nos damos cuenta que es de los buenos y que de hecho trata de ayudar a nuestro impulsivo protagonista, quien hace las más variadas tonterías sin pararse a pensar en las consecuencias.
Pero algo que hace bien la autora con Tom Raines, el protagonista, son dos cosas, la primera es que las acciones de Tom sí tienen consecuencias, de hecho muy graves en cierto momento de la historia; castiga de manera física al protagonista de una manera que no se suele ver en este tipo de novelas juveniles distópicas. Y la segunda cosa que hace bien la autora es que hace que el protagonista evolucione, que crezca y que pase de ser adolescente a algo un poco más maduro, quizá no es un hombre todavía, pero está en el camino de serlo. Hace que Tom crezca, y no sólo eso, sino que escuche a otros personajes del libro: a un alumno más mayor que él, al teniente que odia, y sobre todo al mayor que le dio la oportunidad de convertirse en un cadete y dejar de ser un bueno para nada.
Entonces está bien que por los sucesos que le pasan, caiga en la cuenta de que los consejos que le dan son por su propio bien, y porque las 3 personas que se los dan tienen más experiencia que él, son más sabios y conocen mucho mejor el mundo de la política y las intrigas en el que viven. Lo cual es un soplo de aire fresco en comparación a la mayoría de novelas adolescentes donde el adolescente siempre tiene la razón y sabe lo que es correcto, y es el mundo entero el que se tiene que acoplar y adaptar a sus caprichos.
En la recta final del libro me gusta que la autora dé oportunidad de brillar a otros personajes y que uno de ellos, un estudiante con mucha más experiencia que Tom sea capaz de hacer algo heroico y enfrentar abiertamente a las empresas multinacionales que mueven los hilos de la política y la economía.
Sin duda esta es una saga que sí recomendaría para quien quiera leer algo ligero y entretenido de Ciencia Ficción, en donde las simulaciones virtuales vuelven a estar presentes y aportan un toque especial a la trama. Y sin dudas sí voy a comprar la tercera parte de la saga para ver en qué termina la historia de Tom Raines.