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El náufrago de las estrellas

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A la barre d'une goélette d'un autre âge, un capitaine argentin affronte la violence des mers australes. L'entreprise tient de la gageure, qui le porte à rallier le Pacifique par la plus intraitable des voies maritimes : le mythique cap Horn.

L'époque de la marine marchande à voile est révolue et la poignée d'irréductibles marins qui l'accompagne paiera d'un bien lourd tribut le prix de cet apparent caprice. Son épouse Dolores embarque à ses côtés pour cette singulière odyssée, où l'amour sera le seul point d'ancrage dans la troublante dérive vers la mort.

Le titre dit le sort de cette traversée où les navigants connaîtront des fortunes diverses mais toutes funestes.

En contrepoint à leur souffrance dépouillée ici de toute emphase ― Eduardo Belgrano Rawson manie la plume comme le sextant, avec une acuité et une mesure extrêmes ―, la narration se ramifie en de savoureuses chroniques autour de chacun des personnages, où l'humour le dispute à la cruauté et l'érotisme à la tendresse.

La relation primitive et partant fatale entre l'homme et la mer participe de la fascination instinctive pour les frontières de la vie et de la mort. Le Naufragé des étoiles s'inscrit au centre de ces deux pôles, dans le formidable espace de liberté qui échappe aux territoires de la raison et à son infini répertoire des convenances.

261 pages, Paperback

First published January 1, 1979

27 people want to read

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Eduardo Belgrano Rawson

19 books3 followers

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Profile Image for Guillermo Jiménez.
486 reviews365 followers
January 29, 2018
Prácticamente lo devoré en unas horas. Años buscándolo, años de sentir cierta emoción de preguntar por él en librerías, en ferias de libros, de llegar a las librerías de viejo abrigando la esperanza de hallarlo y nada. Hasta que el título se volvió solo una idea más en mi mente, en mi recuerdo, hasta que dejé de preguntar, hasta que una noche de sábado, caminando por La Condesa le digo a Rebeca, Vamos al Péndulo de aquí, porque tienen una mesa de saldos. Y listo, el maldito libro ahí. Un saldo.

Como me pasa con otros títulos, según yo, los saqué de Entre paréntesis, de Bolaño; y luego resulta que no, que ahí no se mencionan (gracias Echeverría por la excelentísima edición de ese libro que permite buscar en su índice alfabético; así deberían ser todos los libros de ensayos/artículos). Como es el caso de esta novela.

Las primeras páginas sirvieron para darme cuenta que no, que el título no es una metáfora de nada, la novela arranca con un náufrago, y las estrellas son de suma importancia en la mar. En una mar antigua, pero no, antigua porque habla de una embarcación de vela y su tripulación, porque sí, el barco es otro personaje más.

EBR es un diestro al momento de saber capturar al lector entre estas páginas; uno va siendo envuelto por las pequeñas biografías, por los retazos de historia, por la trama que avanza como solo un barco puede hacerlo sobre la mar; a ratos con buen viento, a ratos propulsado por una máquina, bajo un cielo estrellado de noche, bajo las nubes que no anuncian la tormenta sino que la dejan caer como un mazo furioso del cielo.

Debo reconocer que no he leído casi nada sobre literatura marítima, Moby Dick sigue empolvándose en mi librero; el Viejo y el mar es un vago recuerdo en mi mente; pero, leyendo esta novelota, no podía sino imaginar que la buena literatura del siglo XIX debe ser igual de cautivante, puede ser, que esta obra.

El náufrago de las estrellas habla de la obstinación, en varios niveles, algunos lo llamamos amor, otros terquedad, otros ceguera. Habla del amor por el viaje, por la aventura, que puede ser hacerse con un viejo barco de velas en un mundo donde ya la máquina hace lo suyo y evita “esa” aventura; o lanzarse a platicar con la mujer que atrapó nuestra mirada, rodearla con el brazo en la oscuridad del cine; o quedarse en tierra, que no es ni más ni menos cobarde que lanzarse al mar. Habla de la escritura como bitácora de vida, de contar una historia, de contarla a pedazos porque reconocemos que es imposible e inútil querer abarcarlo todo.

El título de este libro lo tomé de una lista que papá tenía hace años en una agenda electrónica, lo tomé y ahí quedó. Estoy seguro que “investigué” un poco sobre la novela y su autor y al no encontrar gran cosa, puede que me haya enigmatizado aún más. A veces es solo eso, no la cubierta sino un nombre y un nombre y el deseo de leerlo y saber de qué va. Lo chingón de esto es cuando la novela te sorprende, te atrapa, en mi caso también me sirve de descanso de la lectura que me está costando mucho esfuerzo de Osvaldo Lamborghini; y también pude encontrar en ella cabos bien atados de los artículos de Saer en su Concepto de ficción, como la línea divisar entre narrador y novelista.

Belgrano Rawson es un narrador inmenso. Seguro.
Profile Image for G.
Author 35 books198 followers
June 1, 2022
La caminata por tierra le parece siniestra, tanto como cambiar una vela de noche. Es curioso que la felicidad también sea para el Cenizo, el protagonista, una regata nocturna. Los otros protagonistas son el barco y la muerte. Quizás sean esos componentes la clave poética de esta narrativa. La muerte ya ganó, mientras tanto sólo queda festejar. La cuestión es navegar contra todo obstáculo, contra el agua, contra el barco, contra uno mismo, contra los demás. Los libros marineros son existencialistas. Se trata de felicidades de pequeñas victorias que sólo demoran el naufragio.
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