Cuarta relectura, spoiler, habrá una quinta y probablemente una sexta. La gran diferencia de todas las anteriores, es que en esta ocasión, paladee el libro a más no poder, me tarde mucho más que en cualquier otra y me fijé mucho en los dialogos. Puse atención en todo y en todos, y volví a ver la película. Una vez más la vida supera a la ficción, y estoy viviendo un poco el periodo de "macho mexicano". Me puse a subrayar todas las frases que pude, y sigo diciendo que José Agustín es un cabrón. Es de lo mejor de México, y amo su onda. Ah, cuánto progreso en pocos años.
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Tercera relectura (primer libro que leo por tercera vez), supongo que haber leído de este entre mis recuerdos, me hizo querer compararme (de nuevo) con la situación, pero en esta relectura (rápida) en lo que me enfoqué no fueron los personajes, y no es que ya me los supiera de memoria, sino en todo el trasfondo que el libro ofrece, por ejemplo la comparativa de como es la vida estadounidense con la mexicana, las sutiles diferencias entre países y los motivantes de cada ciudadano. Así como en las otras veces no pude evitar decir: Pinche Susana, pero también dije Pinche Eligio, pinche México y pinche Estados Unidos.
En esta ocasión sí le doy cinco estrellas, porque comprendí el libro de manera global y no solo sentimental, pero me demoré tres lecturas para darme cuenta que no era un pretexto, sino un complemente. Además me percaté de la influencia que el polaco (o que otra persona) ejercería sobre una persona con relación, y fue algo espeluznante saber que la felicidad puede ser contenida por tan poco.
Probablemente se necesite una cuarta relectura para comprender más puntos de vista, pero ya casi me aprendido todos.
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Segundo comentario de la lectura (relectura). Resulta imposible pronósticar que nos depara la vida años después, tanto sentimentalmente como emocionalmente. Existen algunos libros que debemos leer años después de su primera leída, pues este entra en el tenemos, debido a su alto grado comparativo que posee. Me ayudó mucho a darme cuenta como he cambiado a lo largo de dos años, y que tanto es diferente.
Ya no miro a Susana cómo la victima, ni me identifico con ella, ahora identifico que ambos son imbéciles y tóxicos. El amor verdadero no es así... Nunca será así. Un libro introspectivo que refuerza mi teoría en que todos tenemos que leer a JA.
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208 páginas (2400 scrolleadas) y 2 días después. Honestamente no recuerdo en que momento decidí leer el libro, pero una vez que recordé que el autor era José Agustín (y que había una película) tuve que leerlo, y una vez que surgió la necesidad tuve que devorarlo.
José Agustín poco a poco se cuela entre mis autores mejicanos favoritos, y en esta ocasión no decepciona. Su narrativa es tan particular, que o la detestas o que la adoras, no se puede otra cosa. Me parece que podría calificarse de exagerada o inflada en tecnicismos, pero a mí me gusta porque sabe mucho a México.
La historia es acerca de una pareja -evidentemente- disfuncional: Susana y Eligio; el día que Susana es invitada un programa de escritores en Estados Unidos, su relación queda en stand by, y Eligio decidirá ir por ella... ignorando todo lo que viene.
Bueno, evidentemente estos días he estado más romantico que otros, y me he decantado por leer cosas un poco más rosas. Y me refiero, a los temas que abordan porque no son necesariamente rosas. No tienen un buen final... justo como la vida.
La narrativa de José Agustín es pesada, está cargada con palabrería mejicana y a veces es exagerada, pero aún así llega a gustar, no parece ridicula, aunque sí a veces un poco forzada. Rescato el potencial que tiene para describir buenas escenas o paisajes en un par de palabras, es bueno para la ambientación, tal vez en ello radique su obra.
A través de toda la obra, mostré mi visible ira en contra de Susana, sus acciones me parecían despreocupadas, vale madres e irracionales. ¿Cómo te atreves a dejar a tu marido sin decir un carajo? Digo, el tipo no era malo, solo era idiota, y les faltaba comunicación. Pero aunque yo hubiera querido buscar miles de pretextos para odiar a Susuna, la respuesta era fácil... la odiaba porque se parece montones a mi, me refleje en ella de una manera totalmente impresionante. Ella bien podría haber sido yo, pero en mujer. Y de esto me cercioré en las últimas páginas... si bien dicen que odiamos lo que tenemos en casa.
En cuanto a Eligio, es un macho mexicano, que se excusa en que no lo es. No lo culpo, solamente está enamorado y es aferrado, un epitome mejicano más. El tipo me agradó, aunque sí me desesperó.
Finalmente creo que hubiera sido perfecto si hubiera sido un poco más corto y se hubiera dejado fuera tanta parafernalia relacionada a los escritores, aunque apuesto a que algunos veran este "pretexto" como la genialidad del libro.
Habrá reseña... que de hecho escribiré ahora. Que quede en el acta que leeré todos los libros del buen José Agustín.