Jump to ratings and reviews
Rate this book

Não é Meia Noite Quem Quer

Rate this book
O enredo do livro desenvolve-se em três dias, sexta-feira, sábado e domingo. Uma mulher com perto de cinquenta anos vai passar um fim-de-semana na casa de férias da família, numa praia não identificada. A casa, modesta, foi vendida e ela quer despedir-se da casa, mas também relembrar tudo o que se passou ali - a sua infância com os pais e os irmãos, o suicídio do irmão mais velho, o irmão surdo-mudo, o complexo e dramático relacionamento dos pais, a menina da casa em frente, sua amiga do tempo de férias. Vem depois a sua vida actual, mal casada, sem filhos, professora numa escola como tantas outras, com uma relação frustrante e sem entusiasmo com uma colega mais velha... O falhanço que é a sua vida reflecte-se na casa há muito desabitada e nos sonhos de todos eles, ali irremediavelmente enterrados. A despedida da casa pode levá-la a imitar o irmão mais velho e, no domingo, atirar-se das arribas e encerrar ali uma vida sem futuro.

456 pages, Paperback

First published October 1, 2012

51 people are currently reading
1553 people want to read

About the author

António Lobo Antunes

88 books1,044 followers
At the age of seven, António Lobo Antunes decided to be a writer but when he was 16, his father sent him to medical school - he is a psychiatrist. During this time he never stopped writing.
By the end of his education he had to join the Army, to take part in the war in Angola, from 1970 to 1973. It was there, in a military hospital, that he gained interest for the subjects of death and the other. The Angolan war for independence later became subject to many of his novels. He worked many months in Germany and Belgium.

In 1979, Lobo Antunes published his first novel - Memória de Elefante (Elephant's Memory), where he told the story of his separation. Due to the success of his first novel, Lobo Antunes decided to devote his evenings to writing. He has been practicing psychiatry all the time, though, mainly at the outpatient's unit at the Hospital Miguel Bombarda of Lisbon.

His style is considered to be very dense, heavily influenced by William Faulkner, James Joyce and Louis-Ferdinand Céline.
He has an extensive work, translated into several languages. Among the many awards he has received so far, in 2007 he received the Camões Award, the most prestigious Portuguese literary award.

Ratings & Reviews

What do you think?
Rate this book

Friends & Following

Create a free account to discover what your friends think of this book!

Community Reviews

5 stars
88 (41%)
4 stars
69 (32%)
3 stars
35 (16%)
2 stars
14 (6%)
1 star
6 (2%)
Displaying 1 - 30 of 35 reviews
Profile Image for Kansas.
827 reviews493 followers
May 20, 2025

https://kansasbooks.blogspot.com/2025...

"...en que me siento tan indefensa, tan frágil, ganas de meterme en la cama y taparme con la sábana, no existir, no ser, veintiséis de agosto, demasiado pronto para no ser, no tuve una bicicleta y a lo mejor no puedo subir a las rocas..."


Lobo Antunes es un autor al que hasta ahora no me había acercado, no se me había dado la oportunidad y porque nadie de mi entorno me lo había recomendado, he llegado sola a él pero sin embargo cuando he empezado a postear mis crónicas durante la lectura, me he encontrado con algunos de vosotros, seguidores incondicionales suyos, que me habéis transmitido la pasión que sentís por él, así que gracias por compartir vuestras impresiones y vuestras recomendaciones, aunque también me queda claro que la adherencia a un autor como éste puede ser solitaria, porque es difícil no solo poder compartir las impresiones sino porque además se convierte en una lectura muy íntima entre el lector y el texto. Se puede decir que António Lobo Antunes sea quizás el autor más impenetrable, más complejo narrativamente hablando con él que me he encontrado. No es solo que ésta sea una novela exigente con la que al principio me sentí abrumada, sino que realmente Lobo Antunes lo exige todo del lector, exige que este lector tenga una fe ciega en él y lo digo porque al principio me encontré como yendo a tientas sin saber realmente discernir entre la polifonía de voces que se asomaban entre flujo de conciencia de la protagonista femenina, así que sí, el inicio de la novela fue complicado, pero ya digo que poco a poco su técnica narrativa te arrastra y cuando te quieres dar cuenta, resulta ya imposible desconectar de esta fuerza, de esta visceralidad con la que envuelve su narrativa. Es una novela que exige entrega, que confíes en el autor porque no da absolutamente nada masticado y casi que no da nada a cambio, o lo tomas tal cual o lo dejas, exige que te tires a la piscina, que te dejes llevar porque esa impenetrabilidad se convertirá a la larga en alivio, en respiro, en calidez e incluso en el milagro a la hora de que el lector pueda reconocerse en pasajes, a pesar de que la voz de la protagonista es muy dolorosa a veces "...y me soltó el brazo despacio, cada dedo, independiente del resto, suelto yendo y quedándose, hay personas que tardan mucho tiempo en dejarnos, el cuerpo se marcha pero los ojos siguen allí" Cada página se convierte en un Everest en la que resultará difícil agarrarse a algo, porque cuando crees que es la voz de ella la que te está hablando, de pronto y en medio de un párrafo, aparece otra voz ¿cómo se ha introducido en el flujo de ella y en qué momento se ha producido esta transición?


"- No voy a pasar el fin de semana sola voy a pasar el fin de semana con ellos
como si ellos existiesen y no existen, existo yo trayéndolos de vuelta, a pesar de las fisuras de las paredes y de las tejas que faltan, ningún arriate ya, esas florecitas en el escalón que nacen de la piedra como las gaviotas de las rocas
(...)
"he venido a despedirme de la casa o de mi hermano mayor y a través de él, de mí misma, por qué motivo aquello que sucedió hace tanto tiempo sigue pasando"




No es medianoche quien quiere sigue los pensamientos de una mujer de cincuenta y dos años que regresa a la casa de la infancia, a la casa familiar de la playa, para despedirse definitivamente de ella ya que van a venderla. Tres días de un fin de semana de un verano, el 26, 27 y 28 de agosto de 2011 y me llama la atención que estos datos sean tan precisos, y estén tan definidos cuando el resto de la novela es pura atemporalidad, o pura memoria en la que prácticamente el tiempo no está ni definido ni delimitado porque pasado, presente y futuro se convierten en una cacofonía de instantes en los que el lector nunca sabrá seguro dónde se encuentra. Desde la primera página el lector no sabrá dónde se encuentra, o en qué fase de esta temporalidad, piensa que está en el presente de ella, pero no, ya la primera pagina es el recuerdo, y en algún momento de las páginas siguientes nos damos cuenta de que la protagonista no es la niña, sino que es una mujer adulta rememorando. Ya me había encontrado antes con narraciones en las que estamos dentro de la cabeza de un personaje en la que las emociones y los pensamientos fluyen como una ríada imparable, recuerdos desconectados que van a una velocidad bestial, indiferentes como he dicho anteriormente, a la temporalidad pero en ningún otro autor he sentido tan cerca lo que puede significar construir una historia a través de retazos de vida desconectados y que el lector tendrá que ir armando en su cabeza y como esto se queda ya impregnado, los personajes respiran, tienen vida propia a través de cómo los fragmenta Lobo Antunes, es en esta dificultad dónde se quedará el poso. Sin embargo, y aunque nunca sabremos con total seguridad si la página está en el tiempo de la infancia o del presente, la forma en que esto es presentado por Lobo Antunes, es lo que hace esta experiencia mucho más inmersiva. Desde el comienzo hasta el final de cada capítulo no hay puntos, solo al final del capitulo, y la narración estará perfilada por alguna frase corta en una conversación y por párrafos separados por comas y es entre estas comas entre reflexión y reflexión dónde se colará alguna voz que no será la de ella.


"Las palabras empiezan a perder el nexo, por ejemplo, cuando digo noche quiero decir noche pero también otro sentido que ignoro, cuando digo madre quiero decir el primer día de colegio y yo con miedo a entrar, tendiéndole los brazos a una mujer que se despide mientras una segunda mujer me prohíbe, ocupando los escalones, correr hacia ella, mandándole que se marche

Y yo entre extraños que no saben mi nombre"



Al principio será difícil identificar de quién habla la mujer, pero pronto sabremos que su familia está compuesta por el hermano mayor, el hermano no sordo (que fue a la guerra colonial) y el hermano sordo, el padre y la madre, y el marido, del que nos dará la pista de si está hablando de él antes casarse calificándolo como mi marido, aun no mi marido (esta técnica la recuerdo también en Milkman de Anna Burns). Estos miembros de su familia no serán identificados por el nombre nunca, ni siquiera de ella sabremos como se llama, y sin embargo el resto de los personajes fuera de esta unidad familiar todos tendrán un nombre. A pesar de que el lenguaje que usa Lobo Antunes es cercano, estará en la fragmentación de las frases entre los párrafos dónde para mi está la dificultad. Poco a poco la historia de la mujer se irá abriendo ante nosotros a través de momentos que se van repitiendo, y por estas frases aisladas sabremos por ejemplo, que la relación con su marido nunca fue cálida, siempre estableciendo la diferencia entre el de antes de casarse y el de después y por ahí podremos ir eentreviendo el tiempo en el que nos encontramos:


"-A veces creo que estás loca
eso antes de casarnos, después
- A veces creía que estabas loca ahora sé que lo estás"



Y el otro punto importante es la relación con su familia, la calidez que se establece cuando rememora a su padre, siempre con una botella cerca y que sin embargo cuando se dirigía a ella con ese Niña, son los momentos en los que la infancia se hace más presente. La tragedia de la muerte con con dieciocho años del hermano mayor, un trauma familiar, será otro momento recurrente durante toda la novela y será ese faro al que ella mirará una y otra cuando se refiere al lugar donde todo sucedió el Alto de Vigia. La protagonista se encuentra totalmente sola en la casa de su infancia, aunque parezca que esté todavía rodeada de su familia "Nunca me había despedido de una casa ni sabía si me escuchaba, de niña estaba segura de que sí, el borboteo de las tuberías, los gemidos de los muebles y los crujidos de la tarima eran su forma de charlar conmigo, después de mayor no sé, tal vez una puerta que gira en sus bisagras", así que tiene sentido que no dé nada masticado al lector, esta es la técnica narrativa de Lobo Antunes a la hora de abordar a su personaje porque al encontrarse sola y agolparse todos los pensamientos y recuerdos, no hay que sobreexplicar ni siquiera explicar, no hay nadie a quién dirigirse así que el lector tendrá desentrañar ciertos momentos recurrentes a los que se refiere ella una y otra vez: las medias frases o las frases incompletas irán adquiriendo cada vez más sentido a medida que nos adentremos en la mente de ella y a través de ella, en su vida.


"Mi familia se convirtió en el rectángulo más claro de la ausencia del cuadro en la pared del salón, un espacio con un clavo torcido encima del que colgaban voces, no un paisaje con barcos, las miro como mi padre miraba el marco calculando la posición, las corrijo, retrocedo para verlas, las corrijo mejor, con el marco torcido las voces confusas, con el marco horizontal todas las sílabas claras, mi madre"
(...)
"la puerta de la cocina cerrada, mis hermanos conmigo y en el rectángulo más claro de la ausencia del cuadro en la pared del salón mi padre volviendo de la de la despensa
-Niña
y sonriéndome"



Nos iremos haciendo una idea de cada uno de los personajes de su familia: el padre alcohólico y desesperanzado ("que, aunque no lo confesase, era una de sus formas de llorar, lloramos de formas tan diferentes, ciertas sonrisas por ejemplo, ciertos gestos interrumpidos, ciertos modos de limpiarse la frente con la manga o si no una quietud de caverna y, dentro, gotas en las fisuras de las piedras"), la madre áspera y frustrada, el hermano sordo y aislado, el hermano no sordo que regresó con el trauma de la guerra de las colonias y finalmente el hermano mayor que murió a los dieciocho años. Todos estos momentos se encadenan aparentemente caóticos con la vida de ella, con su marido, antes de ser su marido, y con su marido cuando ya no era su marido, así que más que poner el foco en la historia de los personajes, a Lobo Antunes lo que le interesa es la memoria, como se presentan estos recuerdos ante una mujer desesperanzada y casi acabada. Esa sensación que perdura todavía en la memoria es de lo que está impregnada toda la novela y esto lo consigue una técnica narrativa única que deja al lector, impactado, conmovido para siempre. Hay varios momentos que sentí muy cerca casi todos los que se refieren al padre en su relación con la hija, pero realmente es una novela que cuyos retazos son la esencia de lo que componen una vida, y afina tanto tanto Lobo Antunes, que parece que esté narrando retazos de tu propia vida. Realmente no creo que sea tan fácil recuperarse de una lectura como ésta, no por lo que cuenta, sino por cómo lo cuenta. Lobo Antunes es diferente, único, y su aparente impenetrabilidad no lo es. Abrumada y maravillada.


"de qué sirve el pasado, no sabemos con seguridad si existió o nos han dado imágenes que amontonamos con la esperanza de conseguir lo que se llama vida"

♫♫♫ Saudade - Cesaria Evora ♫♫♫
Profile Image for Siti.
409 reviews166 followers
March 3, 2018
È tra gli scrittori europei più importanti del nostro tempo, è il portoghese Lobo Antunes e ha scritto il presente romanzo nel 2012; esso appare ora nella collana “I Narratori” della Feltrinelli.
Si tratta di un’opera divisa in tre grandi sezioni, composte da dieci capitoli ognuna, dedicate rispettivamente ad un venerdì, un sabato e una domenica dell’agosto del 2011. Ogni sezione termina con un cambio di “voce narrante”- laddove in realtà non c’è narratore- con lo scopo di modificare il punto di vista e di migliorare al contempo la comprensione della vicenda. Ed è questo l’aspetto più conturbante della scrittura, per molto tempo non si riesce a capire che cosa si sta leggendo; non c’è narrazione o meglio non c’è il classico narratore che ci mette a parte di una storia, eppure vicenda e narrazione ci sono. Esse vengono a galla costituendosi progressivamente grazie ad un lungo flusso di coscienza , discontinuo, difficile, tratteggiato da una punteggiatura originale ( Saramago, a questo punto, di più facile fruibilità) e, se non bastasse, intervallato ripetutamente dalle voci del passato. Una narrazione sincopata, disturbata, ma soprattutto voci, frasi, motivi ricorrenti che vi si inseriscono concorrendo a delineare i vari personaggi che puntellano la storia. È un universo familiare racchiuso nella mente della protagonista, una donna cinquantaduenne che torna nella casa al mare per venderla e da essa congedarsi, tentando al contempo di dare una giusta collocazione soprattutto al suo personale vissuto trascorso in quella casa e di riflesso al resto della sua esistenza. Lei bambina, orecchini da principessa e petali alle unghie, lei e la sua amica; loro, così diverse per estrazione sociale, lei gentaglia: un padre alcolizzato, una madre irrisolta, tre fratelli; il maggiore reduce dall’Angola, perso in seguito alla guerra nel suo straniamento, un fratello suicida, un altro, il piccolo, sordomuto, frutto di una relazione extraconiugale. Parlano in molti: la madre, il padre, il marito, i fratelli, la nonna, il nonno, la vicina d’ombrellone; questa coralità frammentata è l’essenza della vita della donna.
Ed è condivisibile la tesi di fondo o almeno quella che io vi ho scorto, ricordo che l’autore è uno psichiatra ormai dedito alla scrittura, siamo un io frantumato in una miriade di voci, di frasi, di parole che ci sono state rivolte ed che hanno veicolato fin dalla nostra infanzia una serie di messaggi aperti in un ampio ventaglio dal linguaggio dell’amore fino a quello della riprovazione. Dentro questo ampio spettro si sono poi insinuate tutte quelle parole che abbiamo solo percepito in un contesto di conversazione che non ci vedeva gli immediati destinatari dei messaggi; eppure essi si sono insinuati in noi, hanno concorso a formare la nostra lettura della realtà, hanno giudicato, inveito, pianto.
Primo approccio con Lobo Antunes, nonostante l’estrema difficoltà di lettura riscontrata non posso che riconoscere l’abilità dello scrittore che ha saputo efficacemente alienarmi dalla parola scritta, regalandomi comunque una storia e delle interessanti suggestioni.
Profile Image for jeremy.
1,206 reviews313 followers
August 17, 2025
—things will change, don't worry
the hell things will change, nobody changes, tell me the name of a single person who has changed
like the ineluctable draw of the sea itself, with its rhythmic allure, beckoning undulations, and encircling captivation, antónio lobo antunes' midnight is not in everyone's reach (não é meia noite quem quer) is both breathtaking and disorienting. at times it feels like frolicking in shallow waves not far from shore, at others like a riptide dragging away all sense of safety and sanity.

with well over a dozen books in english translation, antunes is a contemporary master. this one, published in its original portuguese in 2012, is a polyphonic torrent. it swells and surges, builds and breaks, pools in small eddies and then overwhelms with crashing force. turning your back to the ocean is always risky, so too confronting the past. shifting time, multiple voices, memories broken and reconstructed, all of these melding into a frequently forlorn reckoning of moments gone, however inescapable its aching echoes and enduring anguishes.

set over three days in late august 2011, midnight tells the tale of the narrator's bruising past and all the ways in which family can pull you under and leave you gasping, grasping. antunes' psychological perspicacity (as in all of his books) is so mesmerizing, at once beautiful and heartrending. this is the portrait of a broken woman burdened with the splinters and shards and scraps of a life shattered long ago — and the ways in which the hours and days and weeks and months and years still somehow manage to trudge ever onward, forever spilling the detritus of the past upon the sands of the present. heady, powerful stuff.
while the working class doesn't rise to power, and it won't rise to power, others will rise for it, the working class is trash and trash don't protest, what good does it do, accept it, it will continue to accept it until the end of time, this house, sold, with lopsided window shades and leaves whirling on the floor and i along with them, what have i done but whirl around my whole life, my husband

*translated from the portuguese by elizabeth lowe (lispector, amado, et al.)
Profile Image for cycads and ferns.
825 reviews101 followers
August 4, 2025
Mother yelling and complaining about her four children because maybe she didn’t like them….

“…l would wake up in the middle of the night certain that the ocean was calling me through the closed shutters, who told it my name...the echoes of the pines in the echo of my footsteps, which of us is the trees and which of us is me....”

Father in the pantry blind drunk, him with his small jobs, arrested because they believed he was a Communist….

“I came to say goodbye to my older brother, and through him, to myself…there are people who take a long time to leave us…just like dogs who are abandoned in a remote place come back, not angry, humble, you open the door and they don't dare come in, wet from the rain....”

Older brother with the draft notice, on his bike pedaling, now on the cliff, now drowning, now dead….

“I came to say goodbye to the house or my older brother, and through him, to myself...there are people who take a long time to leave us...just like the dogs abandoned far away who come back just as they abandoned me far away and I returned here.…”

Deaf brother saying “Sheee saaills secea sheells”, Father always telling him stories in the olive grove….

“…the tide began, finally, to rise, it was about time, I've been waiting for this…I always said I wasn’t afraid and I am, God will vomit me out of his mouth, he won't let me get to my older brother….”

Not deaf brother torturing lizards, later a soldier in Angola…

“I have the waves on the beach, grab your rifle, point it at me, and order me to walk to the edge of the cliff where, contrary to our older brother, someone helps me jump.”

Daughter lost a baby, had a breast removed, finally comes back to the beach house to say her goodbyes….

“-Father mother brothers me
my dead older brother so long ago smiling a smile that bathed his face and mine, now you don't notice the waves anymore…my mother…pushing me in the direction of the sea…and I was so content, so tired, so sleepy that, at the moment she let go, I don't know which one of us fell.”
Profile Image for Nelson Zagalo.
Author 15 books470 followers
November 9, 2015
Li centenas de crónicas de António Lobo Antunes (ALA), contudo este é o seu primeiro romance que termino. Não que me tenha esforçado por ler outros, confesso que outros antes não me motivaram suficientemente, nomeadamente pelo surgimento constante do tema da guerra colonial, que me provoca algum distanciamento. Este perseguia-me quase desde que saiu, pois gostei imenso das primeiras páginas, o retrato que ALA ali desenha abre para uma espécie de cenário tipo do cinema português dos anos 1990: Urbano, melancólico, pausado, reflexivo, e profundamente introspectivo.

“Não É Meia Noite Quem Quer” vem dividido em três grandes capítulos, por sua vez divididos em 10 secções cada, em que cada capítulo representa um dia, sendo que a acção decorre de sexta a domingo, tudo distribuído por 450 páginas. A escrita de ALA não é simples, desde logo porque trabalha em fluxo de consciência, estamos todo o tempo dentro da cabeça da protagonista, com excepção apenas para duas secções, em que somos convidados a entrar na mente de uma amiga e noutra vez do irmão que tinha ido para a guerra. Deste modo temos uma escrita entrecortada e fragmentada, sem contudo deixar de nos seduzir pela beleza do ritmo e texto, quase por vezes a roçar o poético.

A acção decorre nos anos 1990, a protagonista tem 52 anos e é professora, ao longo do livro vamos ficar a conhecer os seus três irmãos: o irmão que foi para a guerra e voltou louco; o mais velho que se suicidou; e o irmão surdo que vive revoltado. A mãe e vizinhas, o pai e seus vícios, a sua infância e amigas, o encontro do marido, a perda de uma filha que não chega a nascer nem permite que outras nasçam, a perda do marido que se deixa levar por outra, até à perda de uma parte do seu corpo levada por uma mastectomia.

Se o primeiro capítulo (sexta-feira) nos leva como uma onda, parecendo difícil parar de ler, queremos não apenas conhecer mais quem nos fala, mas também deleitar-nos com a escrita do autor, no segundo capítulo (sábado) muito disto perde-se, voltando apenas a reencontrar-se no terceiro momento (domingo). Deste modo fica-me uma sensação, no final da leitura, de falta de edição, o que havia para contar, para nos fazer sentir, podia ter sido conseguido em muito menos páginas, nomeadamente obliterando muito daquilo que está no segundo capítulo, e algumas partes do terceiro e até primeiro.

São vários os momentos que perturbam a leitura, e criam distanciamento, por serem extemporâneos, dos quais o mais saliente acontece o final do segundo capítulo, com toda uma secção a ser ditada pelo irmão que foi para a guerra em África, na primeira pessoa. Passamos do universo que acima defini, para outro completamente distinto, não apenas porque em termos de cenário é tão longíquo, mas porque o tom se transforma radicalmente, passando da melancolia à violência brutal, sem que isso tenha uma implicação direta na personagem principal, ainda que a venha a afetar indiretamente. Ou seja, a manutenção deste todo, aparentemente sem edição, resulta tão pouco homogéneo acabando por retirar força à obra.

Efeitos desta falta de coerência acabam por resvalar e contaminar outros elementos, tais como a progressão narrativa, que se vai desvelando simplista porque previsível, nomeadamente dados os clichés que vão surgindo aqui e ali. Se a protagonista se caracteriza por via da caracterização dos demais, esses são por vezes tão óbvios que incomodam, como o irmão ensandecido que trouxe traumas da guerra, ou a mãe que engana o marido com o canalizador! Não se percebe a lógica de tão pobres construções, que acabam por se misturar e intensificar com o tom muitas vezes altivo, elitista, com que se vai descrevendo a “gentinha” ou os “pretos”, mesmo que sendo pela boca de personagens na primeira pessoa.

“Não É Meia Noite Quem Quer” acaba sendo uma obra a considerar, por ter o autor que tem, e consequentemente apresentar por várias vezes rasgos de escrita magistral, como a última secção do primeiro capítulo, toda num parágrafo que se prolonga por 15 páginas, que nos dá vontade de ler num único trago. Por outro lado, toda esta genialidade artística acaba por conferir toda uma dimensão de respeitabilidade que parece ter impedido a quem devia ter exercido o seu trabalho criticamente e assim contribuir para que o bom pudesse ter chegado a ser excelente.

Também em: http://virtual-illusion.blogspot.pt/2...
Profile Image for trovateOrtensia .
240 reviews272 followers
June 9, 2019
"La storia si sviluppa nel breve lasso di tempo di un weekend", recita la quarta di copertina, ma io ho impiegato tre mesi a leggere questo libro che oggi, con evidente senso di liberazione, ho tolto dal comodino dove era ormai diventato un complemento d'arredo. Indubbiamente è un buon libro per tematiche, personaggi, ambientazioni, ma secondo me troppo appesantito dallo stile di Antunes che, se altrove risulta efficace e mi piace, qui rende veramente (e inutilmente) difficile la lettura, come certe sedute rococò che si fanno ammirare per la perizia dell'artista, ma su cui alla fine diventa impossibile sedersi.
Profile Image for Gavin Armour.
624 reviews129 followers
September 7, 2021
Es gibt diese Bücher, denen man Respekt zollt, bevor auch nur eine Zeile gelesen wurde. Allein, weil man weiß: Das wird ein Angang. Joyce´ ULYSSES ist immer das Beispiel, daß nahezu jedem einleuchtet. Ohne nun gleich ganz so hoch ins Regal greifen zu wollen, kann man aber auch gewisse Autoren nennen, bei deren Romanen man sich jedes Mal vor Beginn der Lektüre so fühlt, als stünde man im Basiscamp kurz vor der Besteigung eines Achttausenders. Viele Autoren der Moderne sind auf diese Weise herausfordernd – egal, ob Faulkner, Cortázar, Musil oder Döblin. Und auch die Postmoderne brachte immer wieder Autoren hervor, deren Schreibstil den Leser – bewußt – an den Rand der Verständigung, des Verständlichen brachte – Thomas Pynchon könnte stellvertretend genannt werden, aber auch JG Ballard,

Auch der portugiesische Schriftsteller António Lobo Antunes sollte in die Riege der genannten Autoren eingereiht werden. Sein Stil ist durchgehend eine Herausforderung und manchmal eine – bewußte – Überforderung. Er lässt oft in einem einzigen, über eine halbe Seite mäandernden Satz mehrere Stimmen/Personen zu Wort kommen und gelegentlich sprechen sie aus verschiedenen Zeiten zum Leser, nehmen Bezug aufeinander, wispern sich Wahrheiten zu, die manchmal Jahre und Jahrzehnte durchwehen. Der Leser ist in den Prozeß des Schreibens insofern immer mit eingebunden, als daß er die Wirklichkeit dieser Geschichten selbst konstruieren, zusammensetzen und immer interpretieren muß. Fehler werden in Kauf genommen. Manchmal in endlosen Assoziationsketten, manchmal in durchaus sich ergänzenden, auch aufeinander aufbauenden, manchmal als reiner Gedankenstrom wiedergegebenen Wort- und Textkaskaden, immer wieder durch Dialoge und Satzfetzen unterbrochen, auch durch Wiederholungen, lässt Lobo Antunes den Leser in die Innenwelten seiner Protagonisten eintauchen, liefert den Leser diesen Figuren aber auch gnadenlos aus. Denn nie halten sie sich an die Regeln des Romans, oft unterlaufen sie das herkömmliche Benehmen von fiktivem Personal. Sie sind widerständig – gegen die um sie herum beschriebene Umwelt, aber auch gegen den Leser und den Akt des Lesens.

Sich auf ein Werk von Lobo Antunes einzulassen, bedeutet also immer, sich auf ein Abenteuer einzulassen. Und eben nicht nur inhaltlich, sondern vor allem formal. Stilistisch. Es ist immer eine Herausforderung – aber in den allermeisten Fällen auch ein Genuss.

Inhaltlich kreist Lobo Antunes immer wieder um gesellschaftliche Themen, um die Deformationen einer unter der Diktatur leidenden Gesellschaft, bzw. der Beschädigungen, die eine solche Diktatur in den Menschen hinterlässt, mag sie auch überwunden sein. Vor allem in den sogenannten „einfachen“ Menschen, den Jedermanns in ihrem Alltag. Es sind diese ganz normalen Menschen, die ihn interessieren, selten bis nie sind es die Mächtigen und Schillernden. Vereinzelung, manchmal Wahnsinn, auch Todessehnsucht als Ausweg aus einem Leben, das in Sackgassen geführt hat, aber auch soziales Leid, Verarmung (auch emotionale) und Vereinsamung spielen in seinem Erzählen eine bestimmende Rolle. Eingebettet sind die individuellen Schicksale, die er beschreibt, fast immer in die Geschichte Portugals, seines Heimatlandes, wobei er immer wieder auf den fürchterlichen Kolonialkrieg zurückkommt, den Portugal seit den frühen 60er Jahren und weit in die 70er hinein vor allem in Angola geführt hat. Lobo Antunes musste selbst daran teilnehmen, nachdem er eingezogen worden war und – zum Mediziner mit dem Spezialgebiet der Psychiatrie ausgebildet – als Militärarzt diente.

Die Verarbeitung all dieser Themen, die Art, wie sie miteinander verbunden und verknüpft werden, wie sie ineinander verwoben sind, wie sie einander bedingen, funktioniert gerade durch Lobo Antunes´ Stil. Der erlaubt es ihm, permanent zwischen dem Innen einer – oder mehrerer – Figur(en) und einem Außen zu wechseln, welches immer nur als wahrgenommen, so gut wie nie „objektiv“ beschrieben wird. Umso erstaunlicher ist es im Übrigen, daß sich dieser Stil, das, was Lobo Antunes seinen Lesern mitteilen will, diesen meist wirklich erschließt. Hält man durch, wundert man sich nach einiger Zeit, daß man durchaus folgen kann und versteht, was da erzählt wird. Und es wird zu einem elementaren Moment dieser Literatur, daß einiges auch unverständlich bleibt oder derart mehrdeutig, daß sich aus den Ambivalenzen, dem Unscharfen, bereits neue Bezüge ergeben. Man kann hier durchaus der Verfestigung der Gedanken beim Sprechen folgen (um einmal Kleist zu paraphrasieren) – und lernt einiges darüber, wie Erinnerung funktioniert, wie uns unser Denken auch täuschen, ja hintergehen kann. Und man lernt etwas über die Lücke zwischen dem Denken und der Rede. Über diesen Graubereich, der immer unerschlossen bleibt.

MITTERNACHT ZU SEIN IST NICHT JEDEM GEGEBEN (NÃO É MEIA NOITE QUEM QUER; Original erschienen 2012; Dt: 2015) weist nun all die Merkmale auf, die einen Text von Lobo Antunes so typisch und so einzigartig machen. Ein wenig abgemildert, ein wenig stringenter als in früheren Werken, folgt man der Erzählerin durch ein langes Wochenende, an welchem sie Abschied nehmen will. Vordergründig ist es das Haus am Strand, in dem sie Teile ihrer Kindheit verbracht hat, vor allem die Ferien. Nun steht es leer und ist verkauft worden. Hier hat es Momente voller Glück gegeben in einer Familie, die man aus psychologischer Sicht wohl dysfunktional nennen würde. Der Vater ein Trinker, die Mutter – mit einer nicht näher definierten Schuld belastet, möglicherweise der Tatsache, daß nicht alle Kinder von ihrem Mann abstammen – schwankend zwischen Überforderung und einer tiefen Abneigung gegen ihre Familie (und damit das Leben selbst?). Die 52jährige Erzählerin wird geradezu überflutet von Erinnerungen an ihre drei Brüder – den ältesten Bruder, den nicht tauben Bruder und den tauben Bruder, alle namenlos im Roman – , an ihre Freundin Tininha, deren Familie ebenfalls im Ort zu urlauben pflegte, an etliche Bewohner des Küstenstädtchens, an Geheimnisse, kindliche wie erwachsene, unschuldig die einen, von furchtbarer Tragweite die andern. Aber all dies stellt sich immer auch in Bezug zu aktuellen Ereignissen in ihrem Leben: Die Ehe, wenn nicht zerrüttet, so doch in prekärer Verfassung, eine Affäre mit einer älteren Kollegin, geprägt von Machtspielen und Unterwerfungsphantasien, eine Liebelei mit einer jungen Referendarin an der Schule, an der sie arbeitet. Hinzu kommen die Schrecknisse des erwachsenen Lebens: Eine Krebserkrankung, der Verlust des eigenen Kindes, die Verlorenheit der mittleren Jahre. Und über allem schwebt der Freitod des ältesten Bruders, der sich einst, aus Sorge, in einen fürchterlichen Krieg hineingezogen zu werden, hier vor Ort von einer Felsklippe ins Meer stürzte.

Je länger man diesem Text folgt, desto genauer erkennt man, daß diese Frau hier eine Lebensbilanz zieht, die schließlich, nahezu folgerichtig, darauf hinausläuft, daß sie selbst am Abend des Sonntags dieses langen Wochenendes, ihrem ältesten Bruder zu folgen gedenkt. So kunstvoll, wie oben beschrieben, mischen sich in diese Gedankenfetzen, die Assoziationen und Erinnerungssplitter Querverweise und Ideen, die vielleicht reine Phantasie, vielleicht Ahnungen, vielleicht auch schlicht Realitäten sind. Hat die Erzählerin, als sie wegen ihrer Krebserkrankung im Krankenhaus lag, wirklich in der behandelnden Ärztin ihre Kindheitsfreundin Tininha wiedererkannt? Oder sind jene immer wiederkehrenden Momente jenes Krankenhausaufenthalts nur Anker der Seele, um einen Halt zu finden in einem Strudel aus Schmerz und Hilflosigkeit dem eigenen Schicksal gegenüber? Und warum kehren sich dann diese Erinnerungen immer wieder gegen die Erzählerin? Die Erzählung bleibt überwiegend bei der Erzählerin, folgt ihren Gedanken, was schon schwierig genug ist. Unterbrochen und klar markiert wird der Text durch zwei Berichte von außen, die ihn geradezu auseinanderreißen. Es sind dies Berichte der Kollegin und des nicht tauben Bruders, der von seiner Militärzeit in Afrika erzählt und einen Einblick in die verheerenden Folgen gibt, die diese Einsätze auf jene hatten, die sie durchführen mussten. Ein grauenerregendes Protokoll der Verrohung. Doch fast unmerklich schieben sich hier und da – ganz Lobo Antunes´ Gepflogenheiten folgend – eben doch die Stimmen einiger anderer Figuren in den Text hinein. Mal ist es die der Mutter, mal jene der nun erwachsenen Kindheitsfreundin, mal die der Kollegin, mal eine Stimme aus dem Ort, an dem die Erzählerin Abschied nimmt von der Kindheit, vielleicht dem Leben. Mal die des Zeitungsverkäufers, mal die des Metzgers usw. Manchmal ist es nur ein Einschub von wenigen Zeilen, manchmal ein ganzer Absatz, der sich erst nach und nach erschließt, dessen Erzählstimme sich der Leser gleichsam er-arbeiten muß.

Ein Meisterwerk in seiner kunstvollen Konstruktion (erwähnt sei an dieser Stelle die kongeniale Leistung der Übersetzerin Maralde Meyer-Minnemann), in der Vielzahl der ineinander verwobenen Ebenen, der flirrenden Atmosphäre der Erinnerungen an heiße Sommer, kindliche Ungläubigkeit und erwachsene Mutlosigkeit, einmal mehr die sprachliche Höhe, auf der der Autor sich bewegt und den Leser doch einbindet. Und dennoch will sich diesmal etwas im Leser sträuben. Bleibt da ein Widerstand gegen diesen Text. Es ist schwierig, diesen Widerstand zu konkretisieren. Es ist ein schleichender Prozeß während der Lektüre, ein Unwohlsein. Ist es die Tatsache – ohne nun in aktuelle Diskussionen um Identität und die Frage, wer was erzählen darf, eingreifen zu wollen – daß hier ein Mann die Erzählposition einer Frau einnimmt und sich in gewisser Weise anmaßt, selbst von psychischen Orten zu berichten, die Männer möglicherweise gar nicht erfassen können? Wie will ein Mann, ob Arzt oder nicht, jemals die Identitätsprobleme oder die Verunsicherung ermessen, die der Verlust einer Brust infolge einer potentiell tödlichen Erkrankung bedeuten? Ist es also dies: Die falsche Position, die falsche Verortung des Erzählenden, der Erzählenden, die ja doch ein Erzählender ist? Mag sein.

Doch es ist noch etwas anderes, das sich hier in den Leseprozeß schiebt. Und es tut weh, das so deutlich sagen zu müssen, nicht zuletzt, weil man diesen literarischen Berg der Vielstimmigkeit und der zahlreichen Metaphern bestiegen hat und dieses Buch mögen will: Das Erzählte ist in dieser Form schlicht nicht relevant. Die eher herkömmliche Geschichte einer Frau in den mittleren Jahren, die sich ihren Erinnerungen und dem zumindest von ihr empfundenen Scheitern stellt – ein Thema, zu dem es Tausende Bücher, Novellen und Essays gibt, viele davon im Kern tiefgreifender als dieses, weil bspw. von Frauen geschrieben und damit weitaus authentischer. Und damit erhält Lobo Antunes´ Stil hier erstmals den Geschmack der Verschleierung. Denn dieser Stil ist für viele der Themen, mit denen der Autor sich auseinandersetzt, mehr als passend, oft ist es erst dieser Stil, der uns die Bodenlosigkeit historischer Zusammenhänge erfassen lässt. Hier aber wird uns – trotz der durchaus vorhandenen gesellschaftlichen und historischen Bezüge – eine sehr individuelle Geschichte präsentiert, die dann doch exemplarisch sein will. Und die, nimmt man es genau, heillos überfrachtet ist mit Unglück. Was ist dieser Frau nicht zugestoßen? Krankheit, Verlust des Bruders, Verlust des Kindes, Eheprobleme, offenbar spielerische lesbische Erfahrungen in den mittleren Jahren, deren Grund und Motivation nie näher beleuchtet werden und damit nahezu typisch und alltäglich wirken, Depressionen und Lebensangst – die Reihe ließe sich beliebig fortsetzen. Es ist schlicht zu viel und zugleich zu wenig, was hier geboten wird. Es rechtfertigt nicht, den Leser über nahezu 575 Seiten in diesen sprachlichen Sog hineinzuziehen und ihm auszusetzen.

Stil, Sprache und Inhalt kommen diesmal nicht zur Deckung. Anders kann man es nicht sagen. So bleibt zu hoffen, daß Leser, die sich bisher nicht an Lobo Antunes herangewagt haben, nicht gerade mit diesem Werk den Einstieg suchen. Es würde abschrecken und weitere, bessere Lektüren wahrscheinlich verhindern. Und das wäre schade. Denn dieser Autor ist zweifelsohne eine der wesentlichen Stimmen der Gegenwartsliteratur, einer der wenigen, denen es gegeben ist, an einer Schnittstelle zwischen Moderne und Postmoderne zu operieren. Denn oft muß man auch hier an einen Autor wie William Faulkner denken. Es gibt Momente, in denen die Erinnerung an das erste Kapitel von SCHALL UND WAHN (THE SOUND AND THE FURY) hervorgerufen wird. Zugleich beweist Lobo Antunes aber auch das Geschick und die Komplexität eines William Gaddis, eines Meisters der Dialogform. Und doch findet Lobo Antunes einen vollkommen eigenen Zugang zur Welt, zur Sprache und zur Ordnung der Dinge. Das ist – großes Wort – Weltliteratur. Aber selbst ein Weltliterat befindet sich nicht immer auf seiner spezifischen Flughöhe. Und das ist das Problem dieses Romans. Er erreicht nicht die anspruchsvolle Höhe, die Lobo Antunes selbst längst definiert hat.
Profile Image for Trevor Arrowood.
460 reviews16 followers
August 30, 2025
You ever been so shocked by a book in the first 100 pages that you knew it was five starts? Then it got better after that?? Yeah, that’s this book for me.
Profile Image for Susana.
2 reviews5 followers
February 2, 2013
A certeza de que quem assim escreve não existe como nós.
Profile Image for Héctor Genta.
402 reviews88 followers
March 19, 2022
«a che serve il passato, non siamo sicuri se sia esistito o se ci abbiano fornito immagini che immagazziniamo nella speranza di ottenere quel che si chiama vita»

Un altro grande romanzo polifonico, un altro nodo dell'ordito che Lobo Antunes tesse instancabilmente da oltre quarant'anni, un'altra opera che chiama il lettore a dialogare con lo scrittore per superare la realtà e andare per mano in un altrove nel quale fatti, sogni, memoria e suggestioni hanno pari dignità.
Una trama essenziale: una donna che torna nella casa al mare di quando era bambina, un fine settimana che è una resa dei conti con passato e presente. Non è mezzanotte chi vuole è una lunga ellissi, un soliloquio che mescola i piani temporali, un vento caldo che avvolge i ricordi.
Nominare lo cose, richiamare i gesti antichi, raccontare i fatti per farli rivivere.
Le storie di Lobo Antunes hanno lo stesso sapore del sangue delle ferite che ti provocavi da bambino, lo stesso dolore dolce, il gusto struggente della malinconia.
Una scrittura ipnotica, che tiene insieme tutto e contemporaneamente si espande in mille direzioni. Le ripetizioni, continue, sono come la risacca del mare, onde lunghe che carezzano la riva sussurrando parole che subito cancellano per ripetere un attimo dopo. Un flusso, una musica, andare e venire che imita il ritmo della vita, provando a riprodurre i meccanismi con cui la nostra mente associa pensieri, fantasie e ricordi elevando il romanzo a unico metro in grado di misurare la verità.
Profile Image for Giusy Pappalardo.
172 reviews23 followers
February 21, 2018
Lui è senza dubbio uno dei più grandi scrittori viventi. Uno che, quando ti affacci alla sua pagina per la prima volta, pensi: sono di fronte a qualcosa, a qualcuno. Non è facile la lettura di ALA, lo stile è lavorato, studiato, sudato. Questo suo nuovo libro è una bella sfida. Scritto in prima persona, alterna pensieri, spostandosi continuamente nello spazio e nel tempo: la protagonista, attraverso il flusso del pensiero discontinuo e accavallato, fa parlare tutti, persone e cose, soprattutto fa parlare se stessa attraverso gli oggetti e i soggetti con cui ha interagito nella propria vita. Il libro è difficile nello stile. Non l'ho affrontato con la stanchezza di una giornata sulle spalle. Ci ho messo parecchio a finirlo. Però che bello quando devi entrare nei meccanismi di una scrittura! È come imparare una nuova lingua: all'inizio è difficile, man mano che vai avanti capisci sempre più la costruzione delle frasi, la punteggiatura, l'uso del discorso diretto e indiretto senza virgolette, il pensiero unito al ricordo senza soluzione di continuità, la forma narrativa che si dispiega. Alla fine è come un lavoro di decifrazione e per magia tutto ha senso, tutto torna, perché lo scrittore è stato capace di costruire un suo stile con regole chiare e ripetitive. Proprio la ripetizione ossessiva di frasi, parole, a capo, rendono compiuto il senso del tutto. La storia si svolge in tre giorni. Protagonisti sono i ricordi, il passato, la vita di una donna di 52 anni che non ha mai trovato un proprio senso, pressata dalle angoscie di una famiglia infelice e della sua stessa infelicità. Persino l'amica adorata dell'infanzia sarà una delusione, capace di curare i corpi ma non la sua anima. La vita è un susseguirsi di onde, ma quale onda è quella giusta? Quale vita abbiamo vissuto? Quale vita ricordiamo? Gli oggetti sembrano avere più vita di noi. Lasciare una vecchia casa può essere paragonabile alla morte o ad una perdita totale di passato, di infanzia, anche se era piena di dolori che ancora non sapevamo.
Profile Image for Fernando.
256 reviews26 followers
June 13, 2020
Llevo más de 20 años leyendo y releyendo a Lobo Antunes. Hemos tenido altas y bajas, pero nos hemos mantenidos fieles, él a mi y yo a él, el a él y yo a mi mismo. Ambos hemos envejecido. Autunes, al igual que Modiano, desde su primer libro no ha hecho otra cosa que escribir y reescribir el mismo libro. Pero esta vez en No es media noche quien quiere, su escritura ha alcanzado una altura que hace años no lograba. No existe, y esta es solamente una opinión muy personal, otro escritor que haya logrado un dominio del tiempo y una escultura de las emociones más hondas como lo ha hecho Lobo Antunes. Una vez el lector ha logrado descifrar los arduos y laberínticos caminos de su escritura, lo cual no se logra sin cierto esfuerzo y dificultad, la experiencia de leer a Lobo Antunes se convierte en una de las mas hermosas y gratificantes que se puedan concebir. El deleite estético se puede convertir a veces en delirio, y leer ya no es un acto mecánico y consciente, sino totalmente inconsciente y espiritual, quizás mas parecido soñar.
Profile Image for Rosa Ramôa.
1,570 reviews86 followers
June 19, 2015
“(...) deixava que me tocasse, não lhe tocava, custa-me tocar nas pessoas, herdei isto de si, pai, não é que não me apeteça, há alturas em que me apetece mas se tocasse dissolvia-me nelas e não tornava a ser eu”

"A Morte pela Solidão

Morrer é quando há um espaço a mais na mesa afastando as cadeiras para disfarçar, percebe-se o desconforto da ausência porque o quadro mais à esquerda e o aparador mais longe, sobretudo o quadro mais à esquerda e o buraco do primeiro prego, em que a moldura não se fixou, à vista, fala-se de maneira diferente esperando uma voz que não chega, come-se de maneira diferente, deixando uma porção na travessa de que ninguém se serve, os cotovelos vizinhos deixam de impedir os nossos e faz-nos falta que impeçam os nossos".
Profile Image for David W.
74 reviews8 followers
November 24, 2025
As with my experience reading, say, Lispector, Fosse*, Bolaño, and Krasznahorkai, I am reminded again of the sheer brilliance and wisdom of literature, with this, my first, and most certainly not the last, encounter with Portuguese writer António Lobo Antunes, with his 2012 (trans. this year by Elizabeth Lowe) novel, MIDNIGHT IS NOT IN EVERYONE'S REACH.

The title (simply exquisite; reminds me of Weerasethakul's lengthy film titles) of the novel is derived from French poet René Char's "Entr'aperçue," meaning "a glimpse." From the poem itself, the narrator proclaims "The mist [is] my companion." It so happens that the narrator of the poem and the narrator of this novel are, quite effectively, arguably, practically the same person. Antunes' novel reads like a free-associative, polyphonic work, filled with glimpses of a story rather than one with conventional scenes. It's a novel read through the veil of a heavy mist—for the middle-aged protagonist of MIDNIGHT IS NOT IN EVERYONE'S REACH, the mist, which may as well be rapping on the shoreline of her childhood summer home, sending up ocean spray as the Atlantic crashes into the cliffs, is her companion.

(On free-association: It was only in the final pages that it occurred to me that this novel is stylized like a Terrence Malick film in literary form: the way time and space and scenes collapse and fold over one another, creating the impression of a narrative. Memory itself is imperfect and unreliable, and Antunes, like Malick, captures that unreliability in excellent form. This goes in hand with the principles of polyphony as well, how a group of voices interrupt, intersect, overtake, and confuse the indirect narration, creating a haze, mist, of reader/narrator disorientation... which works marvelously with the turmoil of the protagonist, as she literally walks through memory in that summer home, seeing ghosts. The disorientation for the reader is equally as wonderful because, remarkably, despite the discombobulated nature of the novel, it all is strikingly coherent.)

Much of the novel is about trauma, whether physically manifested by way of cancer, blood disorders, suicide, prostheses, disability, and miscarriages, or psychologically manifested by way of PTSD, grief, complexes, emotionally abusive relationships, and depression. Reverberating in the background is Portuguese trauma and mercuriality: the wounds of Salazar's regime, the Portuguese Colonial War in Africa (also known by other names depending on the aggressor and defender, chiefly the Angolan War of Independence; the conflict in which Antunes himself served a medical officer, operating as a source of thematic influence for many of his works, so I'm informed), and subsequent Carnation Revolution.

"...when we're healthy we exist without a body..." (543), which is another way of saying we aren't aware of our bodies until something goes wrong with it. We aren't aware of our skin until it itches; we aren't aware of our heart until it beats hard and fast; we aren't aware of our eyes until they go cloudy; we aren't aware of our ears until they ring. In MIDNIGHT, bodies, and the larger history of Portugal, has something "go wrong" with them. And MIDNIGHT is a study in that bodily dysfunction, a study in error, and whether correction is something that can be attained. In the final two pages, we get the answer.

The novel also keeps time, almost like a metronome, almost musically, by having its 30 chapters be, almost always perfectly, 20 pages each. Split into three parts—within the three days that the protagonist wanders her family's old summer home—the first 9 chapters of each part/day are written in fragmentary discourse, replete with spoken dialogue. However, the tenth chapter of each part/day are walls of text, with practically no dialogue... and each are "voiced" by another member of the protagonist's family. And it's in the last chapter, the thirtieth, the closer of day three, when the novel hits with the force of an exploding star... where grief reach its apex, and you realize that this family, whom we learn of through decades of fractured memory, none of them came out the other end unscathed. It's a fractured, polychordal symphony, a cantabile of staccato, consonance and dissonance, and leitmotifs (refrains; phrases and words repeat throughout the text), with deliberate structure like a tragic opera.

Have to decide now whether this was my favorite read of the year. If not, it's up there. And if not for the year, then as one of my finest experiences in my reading life. More Antunes to come, for sure.

*The Fosse mention is especially apt as this reads much like Fosse: run-on sentences with little regard for punctuation; where literary impressionism supplants realism, despite being about tangibly real humanity.
Profile Image for Raquel.
394 reviews
July 16, 2019
Uma maturidade literária superior. Uma história feita de destroços do nosso "ontem". Um desespero que se sente a cada página, e que fica tão nosso, tão próximo, que também nós somos parte daquela ausência, daquele fim de tarde desesperado.
Profile Image for Frank.
600 reviews125 followers
June 15, 2019
Stilistisch irgendwo zwischen Arthur Schnitzler ("Fräulein Else") und James Joyce ("Ulysses") angesiedelt dehnt sich der innere Monolog der Heldin zu einem beeindruckenden Gedankenstrom von 572 Seiten! Dabei wird die Perspektive der Ich- Sprecherin (Assoziantin?) nur zwei Mal durchbrochen: Einmal schieben sich Sicht und Schicksal einer Kollegin in das Assoziationsfeld und einmal kommt überraschend ein nüchtern- zynischer Bericht vom Kampfeinsatz des Bruders in Angola dazwischen. Der hat anfangs sogar Satzzeichen, die aber bald wieder "verlöschen", weil auch die Assoziationen des Bruders ins Wahnhafte zerfasern und hektisch- stoßweise eine Getriebenheit annehmen, die Satzzeichen ausschließt, weil die ordnen würden, was nicht mehr zu ordnen ist. Innerhalb der einzelnen Kapitel gibt es mithin keinen Punkt und kein Komma- nur Fragezeichen sind besonders anfangs häufig. Und das Buch ist auch eine einzige Frage nach dem Sinn eines Kleine- Leute- Lebens, das aus nichts als Alkoholismus, der Unfähigkeit, einander Liebe zu geben, also auch aus Betrug und Enttäuschung besteht. Die äußeren Umstände werden nur angedeutet, sind aber doch signifikant: Da sind die Schulden, die die Mutter nicht mehr zahlen kann, da sind der durch Folter gebrochene Widerstand eines Kommunisten- Vaters und der Selbstmord des ältesten Bruders, der nicht in den Krieg gehen will, der seinen jüngeren Bruder später psychisch zerstört. Und da ist auch die erst im Nachhinein realisierte Verachtung der "kleinen Leute" durch die Mutter der besten Freundin und schließlich durch diese selbst. Verachtung tötet, weil sie Selbstgefühl nimmt. Am Ende bleibt der Protagonistin nichts, oder doch fast nichts, denn alles, was sie beim Verlassen des Ferienhauses ihrer Kindheit mitnimmt, sind die absolut poetischen und sprachlich wunderschön ausgearbeiteten Erinnerungen an ihre gestörte Familie und eine für das Kind trotz alledem schöne Zeit, die sie dort gemeinsam- einsam verbracht haben. Vor dieser Folie wird der Rest sinnlos und banal. Man weiß, dass es hier schon lange keine Tränen mehr gibt und ahnt, dass es auch keine mehr geben wird. Der Sinnzusammenhang des Lebens ist aufgelöst und lässt sich nicht mehr flicken... Ein absoluter Lesegenuss für altmodische Menschen, die sich dafür die Zeit nehmen wollen (und das noch können). Dank an die Übersetzerin (Maralde Meyer- Minnemann), die Unglaubliches geleistet hat, um einen solchen syntaktisch "unmöglichen" Text aus dem Portugiesischen in ein syntaktisch genauso tolles (im alten Sinne des Wortes) und dennoch verständliches Deutsch zu transportieren. Es ist gelungen...
Profile Image for Paulo Rodrigues.
254 reviews18 followers
March 11, 2023
Não é meia noite quem quer
de Antonio Lobo Antunes ...
" as vezes sentimo-nos desamparados sem saber desamparados sempre, outra pessoa na sala desamparada também, sorrimos-lhe, sorri-nos de volta e embora pensemos que sim os sorrisos não se cruzam, as palavras não se encontram, dispersam-se antes de chegarem, que palavras seriam, a mão que pega na nossa não é a nós que toca, os móveis viram-se de costas, as jarras,embora ali, ausentes, os objectos que julgamos conhecer perguntam
-Quem és tu?
procurando-nos na memória deles de que não fazemos parte, perderam-nos sem nos terem ganho, a casa da praia surpreendida comigo
- O que vens cá fazer?"
Uma Mulher no limiar do desespero regressa á sua casa de infância onde começa a recordar tudo o que lá viveu. O pai um perfeito palerma  a mãe uma mulher visceral o irmão surdo e o irmão que foi para a guerra em África e se suicidou.
A partir disto o escritor guia-nos por labirintos narrados pela menina onde cada objeto da casa tem uma história que traz á memória desta mulher todas as vivências que ali teve  . Poucos escritores conseguem descrever o sofrimento e a perda como Lobo Antunes , as metáforas entranhadas como se não fizessem sentido estar ali , a escrita ora poética ora confusa (propositadamente) á qual chamam a literatura antoniana tão  peculiar,  são uma autêntica limpeza de alma, um respirar fundo como se tivéssemos os pulmões mais puros e limpos que possamos imaginar.
Poder usufruir destas viagens é das coisas mais maravilhosas que um livro nos pode dar . Ler as obras deste génio é como despejar um puzzle de três mil peças miudinhas e começar a construir a imagem que vemos na caixa . Só que aqui não há imagem, é a imaginação de cada um a criar o seu próprio puzzle como se ele nos desse essa liberdade de construir o livro á nossa imagem.
"Os romances maus contam histórias, os bons romances mostram-nos a nós mesmos.“ António Lobo Anrunes
E na verdade é isto. Quando acabo  um livro de ALA não sei explicar a história dele,  simplesmente porque na minha opinião  não há. Mas o que importa isso se no fim de cada livro dele me sinto realizado, de bem comigo mesmo e com vontade de pegar logo no próximo dele ? Não é isto que um livro nos deve fazer sentir?
Profile Image for Bhaskar Thakuria.
Author 1 book30 followers
September 11, 2025
So we have here another translation of Antonio Lobo Antunes, Portugal's greatest living writer, and one who is a definite contender for the Nobel Prize by sheer virtue of his entire oeuvre, which remains one of the most daring and impressive amongst Europe's greatest novelists. He can indeed be regarded as one of the few writers from Europe who can be considered as novelists in the truest sense, and is definitely on par with the best of Marias, Sebald, or Gombrowicz.

In this previously untranslated work, as in most of his other novels, Antunes shows his mastery as an intricate reader of human emotions as he lends the novel an almost polyphonic quality. He is equally potent, having a good ear for the outpourings of the human psyche, as his novel seethes and boils at the forefront, with the central narrator returning to her childhood home, where her family had spent several summers. In prose as incandescent as a myriad lanterns unfolding into one, Antunes delivers a clinical yet unsettling account of past family secrets as the human psyche, represented by the mind of the aging narrator, is a guinea pig and in the central focus. The writer takes us on a journey through the narrator's mordant psyche to the place inside herself where the family's grief-stricken secrets are kept.

As regards the literary style employed here, Antunes, as always, takes a leaf out of Faulkner's works. There is the same disruptive chronology, there is the same readings of the human consciousness in between the events which slither in and out of time, only a bit more ambitious. As in his best remembered works, the narrative unravels in a torrent of dialogue and surreal, feverish scenarios, and then over the course of the next three days (each of these days represents a part of the novel) dead souls tend to intermingle with the living world, time disrupts and freezes, and conversations tend to make a free transit from the present to the past and back, as the characters enact a tortuous threnody of despair and longing in a narrative that keeps time and memory as the central players of human emotions. Indeed, it is an elegy to the passage of time at whose behest the seething ramifications of our best-kept secrets find their true place in the present.
Profile Image for Sofia Vilhena Ferreira.
9 reviews8 followers
July 14, 2025
Não é um livro de leitura fácil. Quando se lê Lobo Antunes, não se pode esperar uma leitura fluída ou sem esforço. A forma como escreve e descreve deixa uma sensação de desconforto e de confusão, provocada pela complexidade psicológica do enredo e de cada personagem. Não sou fã da escrita, mas reconhece-se a genialidade na criação desta obra, carregada de profundidade e intensidade que nos deixa a refletir.
Profile Image for Kansas.
827 reviews493 followers
July 21, 2025
https://kansasbooks.blogspot.com/2025...

"...en que me siento tan indefensa, tan frágil, ganas de meterme en la cama y taparme con la sábana, no existir, no ser, veintiséis de agosto, demasiado pronto para no ser, no tuve una bicicleta y a lo mejor no puedo subir a las rocas..."


Lobo Antunes es un autor al que hasta ahora no me había acercado, no se me había dado la oportunidad y porque nadie de mi entorno me lo había recomendado, he llegado sola a él pero sin embargo cuando he empezado a postear mis crónicas durante la lectura, me he encontrado con algunos de vosotros, seguidores incondicionales suyos, que me habéis transmitido la pasión que sentís por él, así que gracias por compartir vuestras impresiones y vuestras recomendaciones, aunque también me queda claro que la adherencia a un autor como éste puede ser solitaria, porque es difícil no solo poder compartir las impresiones sino porque además se convierte en una lectura muy íntima entre el lector y el texto. Se puede decir que António Lobo Antunes sea quizás el autor más impenetrable, más complejo narrativamente hablando con él que me he encontrado. No es solo que ésta sea una novela exigente con la que al principio me sentí abrumada, sino que realmente Lobo Antunes lo exige todo del lector, exige que este lector tenga una fe ciega en él y lo digo porque al principio me encontré como yendo a tientas sin saber realmente discernir entre la polifonía de voces que se asomaban entre flujo de conciencia de la protagonista femenina, así que sí, el inicio de la novela fue complicado, pero ya digo que poco a poco su técnica narrativa te arrastra y cuando te quieres dar cuenta, resulta ya imposible desconectar de esta fuerza, de esta visceralidad con la que envuelve su narrativa. Es una novela que exige entrega, que confíes en el autor porque no da absolutamente nada masticado y casi que no da nada a cambio, o lo tomas tal cual o lo dejas, exige que te tires a la piscina, que te dejes llevar porque esa impenetrabilidad se convertirá a la larga en alivio, en respiro, en calidez e incluso en el milagro a la hora de que el lector pueda reconocerse en pasajes, a pesar de que la voz de la protagonista es muy dolorosa a veces "...y me soltó el brazo despacio, cada dedo, independiente del resto, suelto yendo y quedándose, hay personas que tardan mucho tiempo en dejarnos, el cuerpo se marcha pero los ojos siguen allí" Cada página se convierte en un Everest en la que resultará difícil agarrarse a algo, porque cuando crees que es la voz de ella la que te está hablando, de pronto y en medio de un párrafo, aparece otra voz ¿cómo se ha introducido en el flujo de ella y en qué momento se ha producido esta transición?


"- No voy a pasar el fin de semana sola voy a pasar el fin de semana con ellos
como si ellos existiesen y no existen, existo yo trayéndolos de vuelta, a pesar de las fisuras de las paredes y de las tejas que faltan, ningún arriate ya, esas florecitas en el escalón que nacen de la piedra como las gaviotas de las rocas
(...)
"he venido a despedirme de la casa o de mi hermano mayor y a través de él, de mí misma, por qué motivo aquello que sucedió hace tanto tiempo sigue pasando"




No es medianoche quien quiere sigue los pensamientos de una mujer de cincuenta y dos años que regresa a la casa de la infancia, a la casa familiar de la playa, para despedirse definitivamente de ella ya que van a venderla. Tres días de un fin de semana de un verano, el 26, 27 y 28 de agosto de 2011 y me llama la atención que estos datos sean tan precisos, y estén tan definidos cuando el resto de la novela es pura atemporalidad, o pura memoria en la que prácticamente el tiempo no está ni definido ni delimitado porque pasado, presente y futuro se convierten en una cacofonía de instantes en los que el lector nunca sabrá seguro dónde se encuentra. Desde la primera página el lector no sabrá dónde se encuentra, o en qué fase de esta temporalidad, piensa que está en el presente de ella, pero no, ya la primera pagina es el recuerdo, y en algún momento de las páginas siguientes nos damos cuenta de que la protagonista no es la niña, sino que es una mujer adulta rememorando. Ya me había encontrado antes con narraciones en las que estamos dentro de la cabeza de un personaje en la que las emociones y los pensamientos fluyen como una ríada imparable, recuerdos desconectados que van a una velocidad bestial, indiferentes como he dicho anteriormente, a la temporalidad pero en ningún otro autor he sentido tan cerca lo que puede significar construir una historia a través de retazos de vida desconectados y que el lector tendrá que ir armando en su cabeza y como esto se queda ya impregnado, los personajes respiran, tienen vida propia a través de cómo los fragmenta Lobo Antunes, es en esta dificultad dónde se quedará el poso. Sin embargo, y aunque nunca sabremos con total seguridad si la página está en el tiempo de la infancia o del presente, la forma en que esto es presentado por Lobo Antunes, es lo que hace esta experiencia mucho más inmersiva. Desde el comienzo hasta el final de cada capítulo no hay puntos, solo al final del capitulo, y la narración estará perfilada por alguna frase corta en una conversación y por párrafos separados por comas y es entre estas comas entre reflexión y reflexión dónde se colará alguna voz que no será la de ella.


"Las palabras empiezan a perder el nexo, por ejemplo, cuando digo noche quiero decir noche pero también otro sentido que ignoro, cuando digo madre quiero decir el primer día de colegio y yo con miedo a entrar, tendiéndole los brazos a una mujer que se despide mientras una segunda mujer me prohíbe, ocupando los escalones, correr hacia ella, mandándole que se marche

Y yo entre extraños que no saben mi nombre"



Al principio será difícil identificar de quién habla la mujer, pero pronto sabremos que su familia está compuesta por el hermano mayor, el hermano no sordo (que fue a la guerra colonial) y el hermano sordo, el padre y la madre, y el marido, del que nos dará la pista de si está hablando de él antes casarse calificándolo como mi marido, aun no mi marido (esta técnica la recuerdo también en Milkman de Anna Burns). Estos miembros de su familia no serán identificados por el nombre nunca, ni siquiera de ella sabremos como se llama, y sin embargo el resto de los personajes fuera de esta unidad familiar todos tendrán un nombre. A pesar de que el lenguaje que usa Lobo Antunes es cercano, estará en la fragmentación de las frases entre los párrafos dónde para mi está la dificultad. Poco a poco la historia de la mujer se irá abriendo ante nosotros a través de momentos que se van repitiendo, y por estas frases aisladas sabremos por ejemplo, que la relación con su marido nunca fue cálida, siempre estableciendo la diferencia entre el de antes de casarse y el de después y por ahí podremos ir eentreviendo el tiempo en el que nos encontramos:


"-A veces creo que estás loca
eso antes de casarnos, después
- A veces creía que estabas loca ahora sé que lo estás"



Y el otro punto importante es la relación con su familia, la calidez que se establece cuando rememora a su padre, siempre con una botella cerca y que sin embargo cuando se dirigía a ella con ese Niña, son los momentos en los que la infancia se hace más presente. La tragedia de la muerte con con dieciocho años del hermano mayor, un trauma familiar, será otro momento recurrente durante toda la novela y será ese faro al que ella mirará una y otra cuando se refiere al lugar donde todo sucedió el Alto de Vigia. La protagonista se encuentra totalmente sola en la casa de su infancia, aunque parezca que esté todavía rodeada de su familia "Nunca me había despedido de una casa ni sabía si me escuchaba, de niña estaba segura de que sí, el borboteo de las tuberías, los gemidos de los muebles y los crujidos de la tarima eran su forma de charlar conmigo, después de mayor no sé, tal vez una puerta que gira en sus bisagras", así que tiene sentido que no dé nada masticado al lector, esta es la técnica narrativa de Lobo Antunes a la hora de abordar a su personaje porque al encontrarse sola y agolparse todos los pensamientos y recuerdos, no hay que sobreexplicar ni siquiera explicar, no hay nadie a quién dirigirse así que el lector tendrá desentrañar ciertos momentos recurrentes a los que se refiere ella una y otra vez: las medias frases o las frases incompletas irán adquiriendo cada vez más sentido a medida que nos adentremos en la mente de ella y a través de ella, en su vida.


"Mi familia se convirtió en el rectángulo más claro de la ausencia del cuadro en la pared del salón, un espacio con un clavo torcido encima del que colgaban voces, no un paisaje con barcos, las miro como mi padre miraba el marco calculando la posición, las corrijo, retrocedo para verlas, las corrijo mejor, con el marco torcido las voces confusas, con el marco horizontal todas las sílabas claras, mi madre"
(...)
"la puerta de la cocina cerrada, mis hermanos conmigo y en el rectángulo más claro de la ausencia del cuadro en la pared del salón mi padre volviendo de la de la despensa
-Niña
y sonriéndome"



Nos iremos haciendo una idea de cada uno de los personajes de su familia: el padre alcohólico y desesperanzado ("que, aunque no lo confesase, era una de sus formas de llorar, lloramos de formas tan diferentes, ciertas sonrisas por ejemplo, ciertos gestos interrumpidos, ciertos modos de limpiarse la frente con la manga o si no una quietud de caverna y, dentro, gotas en las fisuras de las piedras"), la madre áspera y frustrada, el hermano sordo y aislado, el hermano no sordo que regresó con el trauma de la guerra de las colonias y finalmente el hermano mayor que murió a los dieciocho años. Todos estos momentos se encadenan aparentemente caóticos con la vida de ella, con su marido, antes de ser su marido, y con su marido cuando ya no era su marido, así que más que poner el foco en la historia de los personajes, a Lobo Antunes lo que le interesa es la memoria, como se presentan estos recuerdos ante una mujer desesperanzada y casi acabada. Esa sensación que perdura todavía en la memoria es de lo que está impregnada toda la novela y esto lo consigue una técnica narrativa única que deja al lector, impactado, conmovido para siempre. Hay varios momentos que sentí muy cerca casi todos los que se refieren al padre en su relación con la hija, pero realmente es una novela que cuyos retazos son la esencia de lo que componen una vida, y afina tanto tanto Lobo Antunes, que parece que esté narrando retazos de tu propia vida. Realmente no creo que sea tan fácil recuperarse de una lectura como ésta, no por lo que cuenta, sino por cómo lo cuenta. Lobo Antunes es diferente, único, y su aparente impenetrabilidad no lo es. Abrumada y maravillada.


"de qué sirve el pasado, no sabemos con seguridad si existió o nos han dado imágenes que amontonamos con la esperanza de conseguir lo que se llama vida"

♫♫♫ Saudade - Cesaria Evora ♫♫♫
Profile Image for ☮️⚧️ Pioggia d'estate Sole d'inverno '62 .
188 reviews13 followers
June 3, 2022
Alto da Vigia come un sasso scagliato contro uno specchio che si infrange in mille pezzi.
Ogni minuscola porzione riflette un sedimento del passato disobbediente alla coerenza. Bagliori di ricordi che appaiono, scompaiono, continuano a tornare ora febbrili, ora pacati, poi allucinati…
Nessuna possibilità di un ordine a questi frammenti. Nulla sarebbe più falso dell’immagine che si potrebbe ricomporre.
Leggo per la prima volta di una memoria che non è riassetto, omaggio grato alle origini, ma accumulo di neoplasie da sconfiggere attraverso un flusso inarrestabile e sovversivo, eccitato, avvelenato dal rimpianto e dalla nostalgia. Nel medesimo tormento, tenerezza e nodi di risentimento, radici di dolori da estirpare. C’è tutta la vita, e tutto della vita, in questa perdita, tra le macerie di una demolizione imminente.
Bisogna esporsi a questo caos sismico emozionale, ispirato; e bisogna prestare un orecchio attento all’eco delle sue voci domestiche in rivolta, sbilenche e limpide, sovrapposte; per essere trascinati attraverso gli interminabili falsipiani dei ricordi scomposti, dei sentimenti corrosivi e mutevoli. Una lettura metrica, a suo modo, di una malinconia lacerante e disarmante.
Profile Image for Mike E.
48 reviews
October 1, 2022
De mis libros favoritos de la vida, con una narrativa única, un poco complicado en un principio pero rápido te acostumbras a la forma en que esta escrito. Sobre las fijaciones y recuerdos de una mujer que quiere suicidarse como lo hizo su hermano mayor
Profile Image for Flávio.
166 reviews
January 1, 2025
Que escritor fenomenal é António Lobo Antunes!
Profile Image for Stef Gijssels.
25 reviews1 follower
September 21, 2025
António Lobo Antunes is one of Portugal's most celebrated authors, and this book is his masterpiece, now available in English. I am really in two minds about the novel. It is well-written and very creative in its approach, but it's far too long for the writing style he has adopted. I am used to read difficult or very long books (thinkg of "Gravity's Rainbow", or "2666"), but here I dropped out after more than 200 pages, with almost another 400 still to read.

The book describes the last three days of a young woman, who reflects, and who reconstructs the events leading up to these days in the past decades of her life, not by actually describing the events, but by indirectly recreating them in an endless stream of consciousness of her own thoughts (now or some other time) and the verbatim comments of other characters, mostly without reference about who is actually speaking. The effect of this style is quite desorienting and requires a lot of attention of the reader.

"- It's a pinky, what a relief
inattentive to the pines, from afar walking down to the kiosk where Senhor Manelinho, all flattery and friendship
-Take a look at this flower of a man
forget-me-nots, snapdragons, birds of paradise, at school with an atlas with all of that in pictures, the names in Portuguese and Latin below them, the Biology teacher
-An endless collection
Senhor Manelinho' s wife pointing out my father to a customer browsing magazines
-He was a perfect man
now deformed and red, with difficulty speaking, sentences that took time to unravel, he liberated his tongue a little in the cafe with the foosball table, thanks to the drink
-I feel better already
ready to go far if his liver gave him permission but it didn't,
the rascal, the body turns against us if we trust it, Senhor Manelinho, whose heart was betraying him
-You have to train them like the animals
and even training it like the animals, which was his case, God knows, Senhor Manelinho stabbing his chest
-I have two plastic veins
not in bed eighteen, in a nursing home in Coimbra, looking at lines on a display
-I spent twelve days after the operation looking at that movie and stitches in his thorax patching up disasters, lunches through a straw, dinners through a straw, an Indian squeezing his sides forcing him to cough
-Cough up the mucous from your lungs, partner
and my father going up the street with us holding on to the sides of the buildings" (p. 255)

Other authors have used the same technique - such as Mario Vargas Llosa in "Conversation in the Cathedral" - but never in such an obscure and hard to grasp way. The whole world become almost intangible and abstract, despite the very concrete action. The world is a little beyond understanding, and can only be reached by adding layers of memories, fragments of sentences and quick observations followed by emotional responses. Nothing happens, or nothing definite happens. In this respect, the reading experience is quite exceptional, but it requires true courage to read it till the end. It's great, but too long. Or maybe that is also a point he wants to make. You just don't know.

More on my blog “The Axe and the Frozen Sea” (https://literatuur2.blogspot.com)
Profile Image for Giovanna Querubim.
13 reviews
July 25, 2022
Temas tão delicados como a morte e a guerra são retratados de uma forma bastante crua. O suicídio de um irmão, relações conturbadas e uma família sustentada por traumas. É tão peculiar a forma como a narradora descreve os seus relacionamentos externos e com a família. Apesar dos problemas, ela carrega consigo um amor irremediável pelos seus pais e irmãos, principalmente, pelo seu irmão mais velho. A forma como a própria interage com o meio físico é envolvente, a casa em que morou é descrita como uma parte de si, como se ela fosse as paredes que com o tempo foram envelhecendo, como se ela fosse o próprio mar ao redor a proteger a casa. O facto de ser apresentada as várias fases da sua vida trás uma perspetiva ainda mais existencial, por mais sonhos que se cria, há acontecimentos que simplesmente somos obrigados a lidar de frente. A vida é uma série de acomodamentos, a questão que se coloca é a frustração com o hábito, com a rotina e com a mesmice. Alguém que já não sabe como amar o parceiro, porque perdeu a capacidade de sentir devido aos inúmeros solavancos, mas que ainda assim guarda tanto sentimentalismo. Por vezes, a história pode soar melancólica e angustiante mas por esta razão é marcante. A melancolia é o traço mais real do livro, esquecemos que trata-se de ficção e somos levados a cenários tão próximos a nossa realidade. Sinceramente, o livro para mim, é sobre como as pessoas lidam com as circunstâncias e de que forma afetam os outros. É sobre famílias que sofreram em ambientes perturbadores mas que continuam ligadas por um só elo, e que em contrapartida, alimentam mais sofrimento. Relações tóxicas que surgem a partir de outras relações tóxicas, problemas não resolvidos que levamos até a vida adulta, a nossa própria conceção do que é envelhecer. Por meio da personagem principal vivenciamos o decurso da vida de uma forma física e emocional, o envelhecimento é descrito sem nenhuma piedade e a juventude tem a beleza que só a juventude guarda.
Profile Image for Silvia.
369 reviews30 followers
February 29, 2024
Dissonanze ed echi
In questo romanzo quasi nessuno ha un nome proprio. C'è la voce narrante- cinquantaduenne in crisi con il marito e con le amanti-; c'è la di lei famiglia, continuamente evocata nella carrellata di ricordi che sia affastellano nella sua mente e nelle pagine, composta da 'padre', 'madre', 'fratello maggiore', 'fratello sordo', 'fratello non sordo'; ci sono uomini e donne che con la protagonista dividono il letto, ma non il cuore. L'amica d'infanzia adorata- colei che per prima( non certo l'ultima) sferrerà alla donna un colpo ferale, abbandonandola senza una parola- ha un nome che odia- Clementina- ed un soprannome dolce, che mal si adatta alla sua ferocia classista: Tininha.
A tre giorni dalla demolizione della casa d'infanzia la Donna che narra ne ripercorre le stanze, le antiche memorie di un'infanzia ferita da violenze endemiche alla famiglia- i tradimenti della madre, l'alcolismo del padre- e da un lutto violento, che spazza via ogni possibile felicità.
Ha un piano, che in qualche modo rappresenta anche la chiusa di un cerchio lasciato aperto da quarant'anni e noi lettori, che lo sappiamo da subito, subissati da una scrittura difficile, che strozza e soffoca in un flusso di coscienza ininterrotto e da bruschi mutamenti di focalizzazione, siamo invasi dalla tristezza, ma anche dalla speranza che qualcosa cambi, che un anello ceda, che la rete si smagli e lasci intravedere il barlume di una speranza possibile.
Su tutto troneggia una Natura spesso violenta e un profluvio di animali che hanno il sapore di un simbolo.
Leggere questo romanzo è stato come affondare in sabbie mobili dense e tese: più volte sono stata tentata di lasciarlo decantare per ritrovare il respiro, la luce, ma ogni volta la scrittura o un dettaglio della trama mi ricacciavano dentro, rendendomi impossibile sospenderlo.
Colpita e affondata.
29 reviews
October 29, 2023
E eu feito imbeil cercado de palhotas em fogo, o capitão a insistir com o padre acredia a sério que há Deus, não me venha com romances, não me venha com provas que não provam um caralho, não me venha com conversas de igreja para beatas tontas, fale me de homem para homem, acredita mesmo, à noite, quando não existe ninguém a não ser nós, o escuro e o escuro que nos espera mais escuro ainda, responda-me, olhos nos olhos, onde está Ele nessa altura, e o capelão entupido, no sentido da chana para onde as nossas camionetas voltavam, sete ou oito cheias de tropas de testa encostada à canhota, enegrecida pela cinza, pela poeira, pelo sangue dos macacos, pelas raízes que se erguiam da terra depois do helicanhão e dos pedaços de corpos, o capelão
_ Não sei



- Diabos,
Que, embora não o confessasse, era uma das suas formas de chorar, a gente chora de maneiras tão diversas, certos sorrisos por exemplo, certos gestos interrompidos, certos modos de limpar a testa na manga ou então uma quietude de gruta e, la dentro, pingos nas fissuras das pedras, um cartuchinho, imagine se, e eu arependida de me ter enfurecido por causa do melro, a dona Alice, para o fim, mal se desapoiando do frigorífico a esforçar-se por colher o ar com a boca
- Já não tenho idade para folias
no entanto teve idade para contar o que a minha mãe lhe pagou
- Deu-me dinheiro a mais senhora
a minha mae, e entao, não sei porquê, desatei a cantar, quase a abracéla e incapaz de abraçá-la, é sempre assim na família, fica-se no quase, bem queremos, não sai, e então levamos as pessoas no quadro da bicicleta ou passeamo-las às cavalitas no olival, não se diz
- Gosto de ti
Ou
- Senti a tua falta


Displaying 1 - 30 of 35 reviews

Can't find what you're looking for?

Get help and learn more about the design.