Se reúnen por primera vez en su solo volumen los textos Inquisiciones y Otras inquisiciones, que abren algunos de los temas que serán recurrentes en la estética del autor.
Este feliz volumen, inédito como tal hasta hoy, se compone de dos libros dados a imprenta con más de un cuarto de siglo de diferencia, la que separa 1925 de 1952. No obstante, sus ensayos pertenecen a un mismo diálogo, el de Borges con la historia literaria, el del lector con el escritor.
Jorge Francisco Isidoro Luis Borges Acevedo was an Argentine short-story writer, essayist, poet and translator regarded as a key figure in Spanish-language and international literature. His best-known works, Ficciones (transl. Fictions) and El Aleph (transl. The Aleph), published in the 1940s, are collections of short stories exploring motifs such as dreams, labyrinths, chance, infinity, archives, mirrors, fictional writers and mythology. Borges's works have contributed to philosophical literature and the fantasy genre, and have had a major influence on the magic realist movement in 20th century Latin American literature. Born in Buenos Aires, Borges later moved with his family to Switzerland in 1914, where he studied at the Collège de Genève. The family travelled widely in Europe, including Spain. On his return to Argentina in 1921, Borges began publishing his poems and essays in surrealist literary journals. He also worked as a librarian and public lecturer. In 1955, he was appointed director of the National Public Library and professor of English Literature at the University of Buenos Aires. He became completely blind by the age of 55. Scholars have suggested that his progressive blindness helped him to create innovative literary symbols through imagination. By the 1960s, his work was translated and published widely in the United States and Europe. Borges himself was fluent in several languages. In 1961, he came to international attention when he received the first Formentor Prize, which he shared with Samuel Beckett. In 1971, he won the Jerusalem Prize. His international reputation was consolidated in the 1960s, aided by the growing number of English translations, the Latin American Boom, and by the success of Gabriel García Márquez's One Hundred Years of Solitude. He dedicated his final work, The Conspirators, to the city of Geneva, Switzerland. Writer and essayist J.M. Coetzee said of him: "He, more than anyone, renovated the language of fiction and thus opened the way to a remarkable generation of Spanish-American novelists."
Estos dos libros de Borges editados en un solo volumen y separados por 27 años tienen algo en común: descubrimos en ellos al Borges lector. Su frase, tan popular ya, "Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mi me enorgullecen las que he leído” refuerza su significado en este libro completamente. Pero además de su pasión por los autores que marcaron su vida (Cervantes, Dante, Swedenborg, Browning, De Quincey, Poe, Stevenson, Wells, James, Kafka), Borges incluye ensayos sobre el tiempo, la filosofía, la metafísica, la poesía, Dios y por supuesto, su amado Don Quijote de la Mancha. Es verdad que “Inquisiciones” (recuerdo que cuando lo leí por primera vez tuve serios problemas de entendimiento), es un libro que está escrito a sus 25 años de edad con una prosa mucho más compleja que “Otras inquisiciones”, cuando ya tiene 52, aunque no por ello de menor intensidad. Ha sido un visionario ya desde el principio del siglo XX y concuerdo con una frase que leí en la tapa de una edición de “Ficciones” que decía que “Sin Borges la literatura latinoamericana moderna simplemente no hubiera existido.” Adelantado a su tiempo, su sabiduría marcó el camino para cientos de escritores de todo el mundo y le dio a su país el prestigio literario que otros grandes escritores supieron hacer en los suyos (Dante en Italia, Goethe en Alemania, Shakespeare en Inlgaterra, Cervantes en España). Ese Borges se apasionaba con la lectura de escritores que lo influenciaron: reseña el Ulises de Joyce, al que nunca pudo terminar de leer, interpreta la poesía Quevedo, se maravilla con el origen onírico de los poemas de Samuel Taylor Coleridge, nos deleita con sus impresiones sobre Alonso Quijano y Miguel de Cervantes, que son una misma entidad, expresa su admiración por Nathaniel Hawthorne dictando una conferencia con un análisis exhaustivo del cuento “Wakefield”, posiciona a Oscar Wilde en el sitial de honor que se merece, describe las audaces aventuras de Chesterton, pondera la ciencia que nos regala el primer H.G. Wells, y muy especialmente se rinde a los pies de su admiradísimo Franz Kafka, cuando afirma que los grandes escritores crean y justifican a sus precursores en el delicioso apartado "Kafka y sus precursores". Por último nos explica por qué leer a los clásicos, idea que después desarrollaría Ítalo Calvino para regalarnos una frase que lo define todo, tanto para él como para nosotros que compartimos su misma pasión, la de leer libros: “Clásico no es un libro (lo repito) que necesariamente posee tales o cuales méritos; es un libro que las generaciones de los hombres, urgidas por diversas razones, leen con previo fervor y con una misteriosa lealtad.” ¿Quién se atrevería a contradecirlo, maestro?
Lo terminé hace mucho tiempo, pero la universidad no me había dejado tiempo para hacer una review. Como todas las obras de Borges, requiere para leer MUCHO conocimiento previo. No es un libro para principiantes. Son una serie de ensayos, algunos más cortos que otros, donde se habla sobre metafísica, filosofía, los misterios del tiempo y la creación literaria. En este libro el autor demuestra todo el vasto conocimiento que tiene, habla acerca de autores que ha leído y de los cuáles se desprende una determinada temática que generalmente él ocupa en sus cuentos o poemas. No fue un libro fácil, porque para entender a Borges, requiere conocer a muchos otros autores, que de cierta forma han influenciado en sus obras. Requiere leerlo con tiempo, así mientras van apareciendo nuevos autores que el recomienda o donde se trata alguna temática, uno pueda leerlo con anterioridad.
Que chistoso, lo leí en la misma fecha el año pasado
Este tomo recopila los dos libros que fueron publicados con décadas de diferencia, y se nota principalmente en la sencillez que la prosa de Borges adquirió en su madurez. "Inquisiciones" es más olvidable en el sentido de que son reflexiones interesantes pero que no terminan de aportar datos interesantes que retener.
En el caso de "Otras inquisiciones" la cosa cambia. Borges toma algunos autores clásicos (y otros que solo él conoce) y los usa como excusa para reflexionar sobre otros temas que atraviesan la literatura más allá de épocas concretas. De este recomiendo especialmente "La flor de Coleridge", "Magias parciales del Quijote" y "Historia de los ecos de un nombre".
En definitiva, obras que muestran el amor incondicional al conocimiento y la pasión por transmitirlo y reflexionar a través de ellos sobre fenómenos culturales y humanos más amplios. Siempre es un placer leer a Borges. Siempre.
Vuelvo a leerlo después de 7 años y ahora entiendo plenamente la importancia que le daba Borges a releer. He comprendido muchas cosas ahora y han llamado mi atención cosas distintas, porque hoy soy una lectora distinta.
El contraste entre ambos tomos es impresionante. El Borges de 25 años que escribió inquisiciones es atrevido, denso y deslumbrante. Luego llega con Otras Inquisiciones, donde nos lleva más allá de las letras y nos impulsa a querer hacer nuestras propias inquisiciones. La insistencia en las metáforas quizá mi parte favorita (esta vez), no la encuentro nada exagerada.
Escuchar al Borges lector es muy especial, en todos estos ensayos expone su amor por la literatura.
En este libro hay ensayos escritos por el Borges de 25 años y otros por el de más de 40. Hay un mundo de diferencia entre ambos y se nota: los temas, la profundidad de las reflexiones, la moderación al expresar sus ideas. Obviamente disfruté mucho más los ensayos escritos por el Borges más maduro pues es, en definitiva, el Borges que aprendí a admirar. Y si debo escoger entre el cuentista, el poeta y el ensayista, me quedo con el Borges cuentista.
3 1/2 ⭐️en realidad, Borges escribe maravillosos ensayos de diversas materias: autores clásicos, lingüística, filosofía, literatura, metafísica... Bastante interesantes, algunos más densos, más lejanos para los no eruditos aquellos relativos a autores de siglos pasados menos conocidos, pero siempre hay joyas y pasajes que por su profundidad nos invitan a meditar y a cuestionar lo que a veces sólo miramos sin ver. Recomendado para los ya iniciados en la lectura de don Jorge Luis, disfruté especialmente los relativos a la lingüística, y la filosofía.
Comparto uno de los pasajes que dejé marcados, maravillosa forma de exponer el uso del lenguaje como agradecimiento ante la belleza: "Toda hermosura es una fiesta y su intención es generosidad. Los requiebros y cumplimientos fueron sin duda en su principio formas de gratitud y confesión del privilegio con que nos honra el espectáculo de una mujer hermosa. También los versos agradecen. Laudar en firmes y bien trabadas palabras ese alto río de follaje que la primavera suelta en los viales o ese río de brisa que por los patios de septiembre discurre, es reconocer una dádiva y retribuir con devoción un cariño..."
Borges supone un enorme desafío para cualquier tipo de lector. La razón de esto se debe a que él, con su bagaje filológico, literario, histórico y filosófico (poco común en una persona de 25 años, edad en la que publica Inquisiciones) lo obliga a uno a buscar las referencias (no todas) que va planteando a lo largo de las disertaciones que presenta, así como palabras, expresiones y figuras literarias.
Fue un libro que me acercó mucho más al género del ensayo, ampliamente desarrollado desde Montaigne. Me hizo ver y sobre todo entender que definitivamente no puede haber un gran escritor si detrás no hay un lector curioso, inquieto por conocer cada día más, por tratar de entender y dar sus puntos de vista y aproximaciones sobre las diferentes obras que ha leído y que le han marcado de manera intencional o accidental su hoja de ruta literaria.
Me encantó poder hacer parte de un ciclo entero de clases con Borges. Lástima que no pude hacerle las preguntas (no fueron pocas) que me surgieron.
Smart and passionate, retrospective and visionary, philosophical and theological — that's how the world of Borges looks like with the pieces of wisdom he collected and puzzled out from the golden pages of literature (and the history in general). The eternal questions of life and death, time and space are genuinely covered like nobody else could — seems like the author dives into the unknown at the same moment with you, yet guiding though the labyrinths of meanings — meanings that he already envisions, and that's probably the greatest talent of Borges as an essayist (or even scientist, if the craft of science could concede a truce with the pure art).
"La música, los estados de felicidad, la mitología, las caras trabajadas por el tiempo, ciertos crepúsculos y ciertos lugares, quieren decirnos algo, o algo dijeron que no hubiéramos debido perder, o están por decir algo; esta inminencia de una revelación, que no se produce, es, quizá, el hecho estético".
Borges es la puerta a muchísimos escritores, filósofos, pensdores, culturas y consmogonías. Libros como este son obras de consulta en donde siempre se que se lea se notará algo nuevo, algo que se pasó por alto la última vez. Un genio.
Hace Borges una lista de novelas de aventuras o picarescas como la Odidea, el Asno de Oro, los fragmentos de Satiricon, Pickwick, Don Quijote, Kim de Lahore, y Don Segunda Sombra de Areco. en el ensayo sobre "The Purpleland" p. 193-198
"Clasico ne es un libro (lo repito) que neceseriamente posee tales or cuales meritos, es un libro que las generaciones de los hombres, urgidoes por diversos razones, lean con previo fervor y con una misteriosa fealtad." en el ensayo de "Sobre los clasicos"
"Clásico no es un libro (lo repito) que necesariamente posee tales o cuales méritos; es un libro que las generaciones de los hombres, urgidas por diversas razones, leen con previo fervor y con una misteriosa lealtad."
Ubicaré que mi breve reseña parte de mi resistencia a Borges, no como autor, sino a lo que ha inspirado performar a personas cercanas. Un conjunto de cuentos con tonalidades de ensayo, biografía y reflexión histórica que no llega a engancharme.
Soy demasiado ignorante de la literatura universal para entender este libro. He acabado por "diagonalizarlo" pues se me hacía sumamente aburrido. Una pena, pues algunos cuentos de Borges me parecen excelentes.