Leer esta historia es adentrarse en una narrativa con una clara estructura de inicio a fin, demostrando que el autor está seguro del cómo quería establecer el desarrollo, tanto con los giros de guion como la interacción con el universo Marvel de los cómics, como así también los tres actos planteados en la obra. Eso se agradece muchísimo, porque se siente como si Mark Millar quisiera mantener una coherencia en este gran universo, lo cual él mismo lo dice en el epílogo, siendo algo bastante positivo. Por otra parte, volver a la idea del Duende Verde como villano, siendo muy interesante, dado que es un villano demasiado emblemático, reconocido por muchas personas, por lo que llevarlo a la palestra es porque tiene alguna intención importante, más allá de simplemente molestar Spiderman.
La historia se centra en el contexto que algunos superhéroes comienzan a registrarse, siendo los preámbulos de Civil War, y Spiderman se encuentra constantemente en el dilema sobre lo que significa ser Peter Parker. Mark Millar quizá no tenía claro que iba a realizar Civil War, pero si se exploran muchas cosas de estos volúmenes en la historia del mega-evento de Marvel. Lo ocurrido con la tía May vuelve a ocurrir, la relación con MJ vuelve a suceder, pero lo que cambia, y es ahí la gran diferencia, son sus villanos.
Duende Verde no es un villano común y corriente, siempre trata de ir tres pasos adelante de Peter, haciendo que el némesis del trepamuros sea tan conocido. No es el solo hecho de irradiar demasiado carisma, sino también presenta una verdadera amenaza, y no por sus poderes, sino por su intelecto. De esta manera, tenemos a un Peter completamente paranoico, tratando de armar el rompecabeza sobre quién es la persona que secuestro a tía May. Teniendo a Norman Osborn detrás de las rejas, sería imposible que él tuviera ese poder, o eso se da a entender. Por lo que terminan saliendo muchos, pero muchos villanos, algunos como cameos, otros con participaciones más importantes.
De esta manera Spidey debe analizar quién podría ser la persona que está detrás de todo esto, y entiende que es imposible realizar esta tarea sólo, por lo que el autor se da el trabajo de justificar por qué no están disponible los demás superhéroes, pero sí Black Cat. Esto es importante, porque siempre termina habiendo la duda del por qué no acudieron las demás personas, y pues bien, lo intentan, pero sin mucho éxito. Y está bien, fuera de la intervención contra los 12 siniestros, me parece excelente que nunca participen los demás superhéroes, ni siquiera Daredevil, quién en la mayoría de los casos es el clásico aliado en New York, porque así da intimidad al personaje.
Si bien, hay muchos detalles interesantes que destacar de la historia, incluyendo el discurso final sobre villanos y superhéroes, debo decir que estoy enamorado de Felicia Hardy. Todo lo relacionado a Black Cat es hermoso, si bien entiendo que son dos personajes cortados por la misma tijera, no podrán estar juntos, porque tienen principios morales diferentes, me gusta mucho al relación que tienen. No puedo obviar que una de las relaciones que más me gusta es Peter con MJ, pero toda la complicidad, el romanticismo, la cara final de Felicia en el hospital, con sus ojos enamorados viendo a Peter es hermoso.
Definitivamente, una de mis historias favoritas de Peter, con varios giros que quizá los voy a perdonar, pero lo que más me importaba es justamente el viaje y la búsqueda, lo cual hacen una de esas grandes obras que quedan grabadas en la retina.