The quixotic adventure of a quirky redhead determined to rid the world of supervillains—and an explosive cocktail of pop culture and noir, destined to become a cult classic
Wendolin Kramer is not just any girl. She’s Wondergirl. Or so she thinks. She keeps an outfit, complete with a cape, in her wardrobe and waits for Kirk Cameron to answer her letters. Almost thirty years old, she lives with her domineering mother, her henpecked father, and her depressed, pink pooch, Earl, in a tiny apartment in post-Olympic Barcelona, running a detective agency from her bedroom. When she accepts a case to follow private investigator-cum-gigolo Francis Dómino, Wen plunges into an adventure that will change her life forever. While dealing with her mysterious client, she tangles with a comic-store clerk, an assassin, and the fans of Vendolin Woolfin, the bestselling romance novelist who hides a dark secret. Can superheroines take on the world without turning into supervillains? Wen is about to find out.
Cuando hace unos meses la propia Laura Fernández anunció que Wendolin Kramer y La chica zombie inauguraban la Biblioteca Laura Fernández, no pude más que gritar a los cuatro vientos mi alegría. Aún más, cuando vi estas fabulosas portadas de María Jesús Contreras. Y es que por fin, tras tanto tiempo, iba a poder leer la conocida novela de Laura publicada en el año 2013: Wendolin Kramer. Y si, el resultado ha sido el esperado, para sorpresa de nadie. Wendolin Kramer es una intrigante mezcla de comedia de enredo, homenaje comiquero y novela negra que maneja un montón de personajes disparatados e historias entretejidas como maestra titiritera. Sin embargo, esta es la historia de Wendolin Kramer, una Super Chica, aunque no tiene poderes ni le hagan falta.
Wendolin Kramer, quiero ser tu amigo Con veintiocho años, pero aún instalada en casa de sus padres, Wendolin Kramer adora los cómics, se cree Súper Chica y, desde un despacho improvisado en su cuarto, fantasea con convertirse en detective privado por las calles de una Barcelona fantasmal. Todo cambia cuando llama a su puerta un caso real, que, sin embargo, no le queda muy claro: ¿Por qué le piden que averigüe dónde se encuentra un día preciso el escritor Francis Dómino? ¿Y qué relación existe entre él y la autora superventas Vendolin Woolfin? Al igual que Peter Parker o el mismísimo Capitán América, nuestra Super Chica particular se lanzará a las calles, con cero experiencia en su oficio, para intentar resolver su primer caso de la forma... que pueda.
Personajes, personajes y personajes Si habéis leído La señora Potter no es exactamente Santa Claus (si es que no, ya estás tardando), o alguna otra novela de Laura Fernández, sabréis de antemano más o menos a lo que os enfrentáis. Si no, os lo explico. Las historias de Laura (casi) siempre son un caleidoscopio de personajes adorables, humanos, vivos y estimulantes que rebosan y viven por sus páginas. Son coloridos, divertidos, algo pasados de rosca y también un poco ridículos. Sin embargo, es difícil no dejarse engatusar por ellos. Los quieres. Como nuestra protagonista, Wendolin Kramer, una mujer joven que todavía vive en casa de sus padres, piensa que es Super Chica y parece vivir en una realidad paralela. O Marvin, un hombre solitario que dirige la típica tienda de cómics que se llama Daily Bugle (si, como el de Spiderman). También Francis Domino, un escritor y gigoló que hizo su carrera fingiendo ser una autora del pasado. Y podríamos seguir y seguir un rato, sumando un buen número de personajes dentro de la novela de los que quedarse prendado, pero tampoco es plan.
Cultura pop en vena Si de algo hace gala Wendolin Kramer es de abrazar la cultura pop con toda su fuerza y utilizar el mundo del cómic como referencia directa. Y es que aunque la novela se sitúa en Barcelona, la ambientación nos lleva imaginariamente hacia unos ficticios EE.UU. Los nombres parecen desentonar con la ubicación de las peripecias de estos personajes, aunque finalmente, tienen cierta razón de ser así. Sin embargo, con Laura Fernández, da igual que no seas de esos que se meten la cultura popular en vena, ni que controles de películas, cómics o libros, por que siempre estará para explicar la referencias con sencillez y diversión como en este ejemplo: El Happy Meal es la comida infantil de McDonald’s. McDonald’s es la cadena de hamburgueserías norteamericana que dirige Ronald McDonald, un payaso vestido de amarillo, o un tipo por el estilo.
El cómic hecho novela Wendolin Kramer es la novela hecha cómic. La intriga detectivesca se torna en una comedia de enredos e hilos tendidos a lo largo de toda la novela que, por alocado que pueda parecer, confluyen en su tramo final. Sin embargo, más que un cómic hecho novela, da un paso más allá y se pone a pensar en lo que sería ser una superhéroe ¿tienen altibajos? ¿sienten impotencia? La respuesta, basada en las vivencias de Wendolin, es un si como una casa de grande. Y eso es lo que hace ser algo más a Wendolin Kramer, que no se queda solo en el misterio o en la comedia, si no que busca un fondo para esos seres que llevan todo el día la capa puesta. Al final, la esencia de la Laura Fernández que conocemos hoy en día ya estaba aquí, en una novela que te atrapa en su misterio y te sorprende en cada pequeño, y tronchante, giro argumental.
'Wendolin Kramer' o del humor como autoengaño y mistificación ficcional
Esta novela ha supuesto mi estreno con la consagrada (y poco a poco cada vez más de culto) autora Laura Fernández que saltó al campo literario nacional con la aclamada 'La señora Potter no es exactamente Santa Claus' novela que pedí como regalo pero que todavía permanece esperando a ser leída en la estantería del salón.
En 'Wendolin', nos encontramos una historia que bascula entre el delirio y la extenuación, hay juegos de ingenio, de lenguaje, chascarrillos, referencias al mundo del comic, el cine, el tebeo: la onomatopeya nos acompaña a lo largo de toda la narración; en una serie de escenas -también podríamos decirles cuadros compositivos- donde la fuerza narrativa pesa profundamente en los diálogos. Tiene algo de teatral todo el montaje realizado por la escritora. Pero, de teatral en el mal sentido, de opereta bufa, en el que los personajes discurre por estos cuadros, hablan, se hablan -hay buena escucha entre ellos, es decir, hay en general buenos diálogos-pero no acaban de mostrarse del todo o no acaban de presentarse del todo al lector/espectador que contempla esos cuadros algo atónito. Hay algo de no-bien-realizado.
Es una propuesta muy arriesgada, original, dinámica, fresca, fuera de lo común que sin embargo le falta más de fuerza, más dramatismo (¿épica?), más ganas de contarnos algo que vaya mucho más allá de nuestra percepción cotidiana de lo real, que nos empuje a visitar ese mundo mágico y fantasmal, esa Barcelona post-olímpica cuyas calles emulan el Nueva York de Peter Parker. La novela mucho de friki, de tienda de cómic vieja, de camiseta sudada de Superman (o Súper Chica), de capa raída para carnaval, de perro con poderes paranormales (que luego extrañamente desaparece de la trama), en fin: de catálogo de personajes extravagantes, outsiders, pulp que ciertamente no abunda mucho en las letras hispánicas (tan saturada de realismo o de novela histórico-social) y por ello, su propuesta es de elogiar (pero la novela como novela o en tanto que novela es fallida).
Es sin duda la chica a la que querrías tener como amiga, novia o simplemente compañera de trabajo, piso o incluso de vecina. Hablo de la inocente, pelirroja y pecosa protagonista de Wendolyn Kramer de la última novela de Laura Fernández. Una heroína con capa predestinada a hacer el bien. Una Súper Chica, aunque no tenga poderes ganas no le faltan. >> http://www.underbrain.com/literatura/...
Wendolin Kramer, an intriguing mix of telenovela, comic book, noir fiction and hard boiled detective mystery stirred all together with dark humor. Some Adult language. If not your usual type of book you'll finish if only to see how it all turns out. Kinda like 'not being able to look away from a train wreck' BUT in a good way. Laura Fernández does an excellent job writing this unique book, making it easy to follow. Lots of stories woven into this one storyline. Wendolin Kramer IS the W. Kramer Detective Agency. Located in Barcelona. Her office, her bedroom in her parents' home. Wen, 28 yrs., still wears the Wondergirl costume her mother made when she was 5 yrs. Under layers of clothing. Her tiny dog Munk, a hairless chihuahua, has an apt. of miniature furniture under Wen's desk. He supports Wen's family by winning dog beauty contests. His real name, Little Earl but humans can't speak dog. Wen's mother was born in Germany, not really. Wren and mother speak German to selves and each other. Mother's version. Wen's father wears glasses, lenseless, he doesn't need because his wife believes in Clark Kent. Wen has her first detective case !! Unpredictable twists and turns of fun, mystery and stupidity leading to murder.
Compré Wendolin Kramer atraído por las notas de la contraportada y por un cierto "hype" hacia la autora, aunque lo cierto es que lo he tenido un buen tiempo en barbecho.
La lástima es no haberlo dejado reposando todavía más tiempo ante la sucesión de personajes absurdos, perfilados superficialmente, situaciones rocambolescas y descripciones recargadas que pueblan sus páginas. Incluir otro requiebro, un adjetivo más, otra vuelta de tuerca sobre el límite no tiene por qué provocar hilaridad sino todo lo contrario. En mi caso pasé rápidamente del desconcierto a un cierto hartazgo.
La tentación de dejar el libro empezaba a ser importante, pero dado su escaso tamaño decidí seguir adelante, aunque sin estar convencido de haber tomado la decisión correcta -eso también he de decirlo-. Y resistí hasta el final. Valió la pena? Pues no demasiado. Me esperaba un final recargado y disparatado, acorde con el tono del libro.
No me ha convencido en absoluto Wendolin Kramer y me ha producido hartazgo y desconcierto tanto la búsqueda constante de la gracia fácil como, especialmente, la sobredosis de personajes excesivos que aportan muy poco a la narración y solo consiguen distraer la atención y provocar confusión.
Voy a decir lo malo primero, así me lo quito de encima: me ha chirriado bastante encontrar nombres castellanos en esta novela (Barcelona, Soria, etc.). Tanto la ambientación como la mayoría de los nombres me llevaban hacia unos ficticios Estados Unidos de aire pop y, bueno, esos nombres me han creado una cierta sensación de disonancia... que también tiene su razón de ser, ojo.
Por lo demás ésta me parece una novela perfecta, especialmente en ese cuarto final en el que recoge todos los hilos tendidos a lo largo del resto de la trama. Me parece que tiene un final redondérrimo y que nos enseña lo que podrían haber sido películas como 'Colossal', por ejemplo, si hubieran estado mejor rematadas.
Pa' repetir, oigan. Seguiré buceando en la obra de Laura Fernández.
Entretenido. Muy ágil. Bastante loco. Caleidoscópico, como suele ser la costumbre de la autora. Personajes adorables, desagradables, peculiares, mundanos, humanos... Diálogos vivos como pocos. Estimulante. Te incita a pensar en aspectos de la gente casi sin pretenderlo, como efecto secundario. Qué gran observadora que es esta mujer, a la chita callando. Y, como dijo aquel —y si de tanto recorrer Barcelona se nos permite citar al apm—, «friki important» :D
No me ha convencido nada la novela ni he encontrado la gracia de la historia. En muchos momentos he querido dejar de lado el libro al no entender nada des del principio. La cantidad de personajes excesivos, la narración e historia liosa, las constantes ideas y venidas, solo han hecho que provocarme confusión en cada página que leía. Pensaba que a lo largo del libro conseguiría entender algo pero he acabado el libro sin entender nada.
Solo puedo decir cosas buenas de Laura Fernández. Es un estilo muy particular y loco, lleno de referencias pop, del cine y la literatura, además del cómic. La historia es divertida, irónica con personajes entrañables, divertidos y algunos un poco detestables.
Libro un poco freak, sobre una chica que sueña con ser super heroína y se mete en un buen lío en el camino. Le doy tres estrellas porque me gusta cómo está escrito y cómo se ata la historia, aunque este tipo de literatura no es mucho mi estilo.
«¿Sabes por qué no existen los superheroes, mamá? Porque todo el mundo se ríe de ellos —dijo Wen—. Por eso todos acaban siendo supervillanos».
3.5. Una simpática novela llena de acción, diálogos y humor del bueno. El espíritu del mundo del cómic y sus viñetas trasladado a la ficción narrativa.
I feel as though I am on a never ending quest for some good superhero fiction. I mean I like comic books so there’s always that, but sometimes I just want to get lost in a longer and deeper story. Wendolin Kramer is my latest attempt to try and fulfil that quest.
A nice, light read, Wendolin Kramer is filled with larger than life characters. They were all so colourful and were funny to read about even if they were a bit ridiculous. There’s Wendolin herself. A young woman who still lives at home, often bursts out in strings of not quite-German and thinks she thinks she’s Wondergirl. And there’s Marvin, a greasy, loner who runs a comic book shop called the Daily Bugle. And perhaps my favourite character Francis Domino, a rich spoiled brat who’s made his writing career pretending to be Vendolin Woolfin – an author with a fictional biography and a huge female following.
The neat thing about Wendolin Kramer is that it kind of felt like reading a comic book in novel form. Appealing to multiple parts of my reading preferences. There would be scattered phrases such as “and what he was doing was (MWAH) giving her a kiss.” You could almost see the big colourful block letters popping out of the pages. I also thought Laura Fernandez captured the highs and lows of being a superhero. Wendolin’s desire to help people and cast out “evil” but also the feeling of powerlessness one can feel, even with your cape on.
However, though I enjoyed the characters and the ideas, the writing itself left me with mixed feelings toward Wendolin Kramer as a whole. Sometimes there would be a weird turn of phrase, or an explanation of a pop culture reference that didn’t need to be said. I don’t know if it was the translation or because this was coming from Spain to America but it felt really jarring. And it happened SO frequently it began to get annoying. Some examples:
“McDonald’s is an American fast food chain run by Ronald MacDonald, a clown dressed in yellow or something like that”
Or
“Kirk Cameron by the way was an actor with soft curly hair who had starred in a stupid sitcom called Growing Pains”
These explanations were so frequent that they often took me right out of the story and as a result I had a hard time truly getting absorbed in the tale.
Recommendation: If you’re willing to look past the jerky writing or if a better translation is produced this can be a fun book. But I think for now, my quest for superhero fiction will continue.
Ho finito Super Chica, ieri sera sul divano. L'autrice, Laura Fernandez, è spagnola, che nella mia personalissima lista di pregiudizi significa che il suo stile è armonioso. Sì lo è, magari non è l'autrice spagnola più armoniosa in assoluto, ma lo è. La protagonista, Wendolin, al tempo del romanzo ha trent'anni, è appassionata di fumetti e, complice la madre che sin da quando era piccola le cuciva tutine da super eroina, crede di essere Super Chica. Ho fatto fatica ad abituarmi al contesto, per me non è stato immediato immedesimarmi nella protagonista, da segnalare anche che io di fumetti ne ho letti pochi. Mi ha divertita e coinvolta comunque. Quello che più è rimasto è la storia originale (farò fatica a dimenticarla), raccontata con uno stile personalissimo e tanto colore, anche quando descriveva ambienti grigi.
Es curioso observar cómo cambiamos a lo largo del tiempo, y este libro que hace diez años me pareció una pasada, ahora ya no me gusta tanto. La verdad es que es una historia muy absurda de pringados y antihéroes muy patéticos y extravagantes (algunos más graciosos que otros). Creo que es muy personal y subjetivo lo que experimentamos con los libros, no quiero influenciar a nadie con una crítica negativa. ¿Lo recomendaría? Sí, y ya juzguen ustedes.
Puntuación real: 3 1/2... pero quizá las cuatro estrellas habrían dado la impresión equivocada, porque, dentro de mi acerbo personal, tampoco es que sea taaan memorable.
En cualquier caso, una lectura muy amena y divertida, con cierto aire a Eduardo Mendoza, sólo que con una dosis extra de ternura y encanto que lo convierte en una lectura mucho más agradable y, hasta cierto punto, y a pesar de los personaje estrambóticos y las situaciones rocambolescas, apegada a la realidad.
Como bien se indica en la portada, chuchos deprimidos, superheroínas y supervillanos, y también detectives, periodistas y escritores con doble identidad. Laura Fernández es una autora fresca y audaz y, como tal, bienvenida sea.
"Barcelona haba sido una ciudad bonita, había tenido un puerto decadente, putas, bohemias, travestis, cafés, una revolución, bombas, otra revolución, mas travestis, un montón de cines de una sola sala, y unas Olimpiadas. Y después de las olimpiadas, ¿que? Después de las olimpiadas, nada. Se había metido a escaparate" Laura Fernandez, Wendolin Kramer, Pag. 47.