El tarot nació en Italia en el siglo XIV como un simple juego de cartas. Cuando Carlos V invadió Milán, contribuyó a que se difundiera por toda Europa. La versión que hoy conocemos no empezó a imprimirse de manera masiva hasta el siglo XVIII. Como el resto de las barajas, a veces se utilizaba para la adivinación, pero nadie pensaba que esa fuera su verdadera (o principal) utilidad. El primero que se usó para la adivinación fue el tarot de Bolonia, a mediados del XVIII. Pero todo cambió cuando un buen día entró en escena una figura que nunca puede faltar en el mundo de lo paranormal: el chiflado de turno y sus alegres seguidores.
Javier Cavanilles (Valencia, 1969) es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Politécnica de Valencia. Comenzó su carrera profesional en Las Provincias y, tras un breve período en Diario 16, se incorporó al equipo fundador de El Mundo en la Comunidad Valenciana como redactor de educación y ciencia. Es coautor del libro Los caras de Bélmez y mantiene el blog Desde el más allá (más o menos) en la web de El Mundo.
Javier Cavanilles (Valencia, 1969) es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Politécnica de Valencia. Comenzó su carrera profesional en Las Provincias y, tras un breve período en Diario 16, se incorporó al equipo fundador de El Mundo en la Comunidad Valenciana como redactor de educación y ciencia. Es coautor del libro Los caras de Bélmez y mantiene el blog Desde el más allá (más o menos) en la web de El Mundo.
Bien documentado y de lectura amena, pero demasiado alargado con relleno; lo que es culpa de que se ha hecho un libro cuando desmontar el tarot es algo que se puede hacer perfectamente en un artículo. La necesidad de tener que añadir páginas obliga a meter mucha información (por ejemplo sobre seguidores del ocultismo que tuvieron mínimamente algo que ver con el tarot, aunque sólo sea mencionarlo de pasada) que es interesante como curiosidad, pero también irrelevante para el tema.
Hubiera sido mejor si se hubiera escrito un libro llamado La adivinación, ¡vaya timo! y se le hubiera dedicado un capítulo al tarot.
Si bien el libro trata de forma breve un tema interesante, tiene algunos detalles. Dentro de sus puntos fuertes, se encuentra la historia del tarot, tanto desde el punto de vista de los practicantes como el histórico. Además, repasa los aspectos culturales y psicológicos del tema. Un punto débil es que la parte psicológica es breve, siendo relevante tanto para entender al tarotista como del cliente que acude. Se debió detallar más en por qué la gente cree en estas cosas (y como son engañados, en consecuencia). Otro punto débil es que, para ejemplificar, a veces trata otros temas con una extensión notable, que hace perder un poco el centro de todo: el tarot.
Cualquiera que sepa de la existencia de este libro dirá que no necesita leérselo para saber que el tarot es un engaño, es evidente que la cartomancia no funciona. Pero este libro va más allá. Desmonta las leyendas místico-esotéricas sobre el origen de la baraja y de su poder, habla de su origen real como juego de naipes, explica las razones psicológicas de que los adivinos pueda convencer y embaucar a los creyentes-clientes y finalmente aborda la cuestión moral y legal de la adivinación. Yo he aprendido mucho con este libro, me ha resultado interesante y estoy satisfecho. Lo pondría en una posición intermedia si lo comparo con otros títulos de la colección.
Muy interesante aunque bastante egocéntrico, da una historia larga sobre cómo nació y se desarrollo el tarot desde las primeras civilizaciones sin llegar a una conclusión respecto a esto. Aquí tambien documentado ampliamente acerca de cómo muchos 'estafadores' ',medium' etc utilizaban esta herramienta para embaucar a mucha gente mediante argumentos muy vacíos y generales que decían todo y nada a la vez. Recomendado.