La sección “La letra pequeña” del genial humorista Luis Piedrahita en El hormiguero salta ahora de la pantalla a las páginas de este libro; una obra tan divertida como absurda. Porque la realidad siempre supera la ficción. Todo lo que se encuentra en este libro es auténtico: los manuales de instrucciones,los folletos publicitarios, las listas de ingredientes… Cada uno de estos hallazgos procede de ese lugar tan poco céntrico y mal comunicado que se llama realidad. Son aberraciones reales que surgen de despistes reales, de malas traducciones reales y de matrimonios reales entre miembros de las mismas familias reales. La realidad es excéntrica y hay que quererla así, con sus pequeñas aberraciones.
Nunca me había reído tanto con un libro! He leído otras recopilaciones de monólogos o libros escritos por cómicos pero, lo que consigue Luis Piedrahita con esta apología de la letra pequeña, no lo hace nadie. Cosas increíbles te esperan si te permites adentrar en estas malas traducciones, errores tipográficos o gente que simplemente se inyectó lava (la de las lámparas de lava) en vena antes de ponerse a escribir las advertencias de un producto. Además, es un libro que se puede leer, releer, rereleer... en cualquier momento, y no necesariamente en orden! RECOMENDADÍSIMO!!
Me he partido de la risa. No sólo las cosas que comenta son graciosas de por sí, que también (¿quién no se ha reído alguna vez con esas traducciones de google translator?), los comentarios que hace son muy graciosos. Especialmente a partir de las instrucciones de los objetos comprados en las tiendas chinas.
Un libro con una edición muy cuidada, y que es muy curioso y original. Me ha parecido divertido y que me ha entretenido bastante, pero no ha sido tan gracioso como pensaba que sería en un principio porque la estructura llega a hacerse repetitiva.
Lectura empezada durante el apagón, al apagarse también mi criterio. Aunque no me avergüenza decir que me reí en algún momento, creo que lo habría disfrutado más en formato presentación, como hilo de twitter o con 30 años cotizados.
En algunas partes he llegado a reírme a carcajadas. No todos los capítulos son igual de brillantes y los comentarios de Piedrahita no son siempre tan ocurrentes pero sí que hay partes en que yo, que no me suelo reír a carcajadas con los libros, lo he hecho. Creo que es más eficaz a la hora de provocar la carcajada si se lee en voz alta. Con algunos artículos me hubiese gustado que se explayase más y también que se tomaran también ejemplos de las noticias, periódicos etc. Lo que tengo claro es que seguiré leyendo a LuisPi.
El humor de Luis es oro, como siempre, y el humor de la letra chica le queda pintado. Pero ese concepto se agotó rápido, y desde la mitad del libro ya quería que terminara.
Increíblemente divertido y curioso, El Castellano es un idioma loable, lo hable quien lo hable, es una obra humorística que nos demuestra que el mundo de la letra pequeña es perturbador e hilarante al mismo tiempo. Y es que esta simpática colección de horrores ortográficos, traducciones dudosas e instrucciones confusas, tiene como aliciente de que son completamente reales y demuestran que el Español es un idioma rico y complejo lleno de metepatas que no consiguen manejarlo del todo.
Quien fuera asiduo de “El club de la comedia”, seguro que conoce a Luis Piedrahita, famoso monologuista que aparecía frecuentemente en ese programa. Conocía su faceta de escritor, aunque este es el primer libro que leo de él. Como autor, Piedrahita es un escritor aceptable que posee un estilo de escritura fresco, ingenioso y ejecutado de manera ágil. Para ello usa una prosa dinámica, con un buen desarrollo y una estructura visual y atractiva, un lenguaje funcional, con desglose de errores ortográficos incluido, y unas descripciones inexistentes, aunque lleno de fotos. Pero ya sabéis, una imagen vale más que mil palabras.
Como he dicho anteriormente, El Castellano es un idioma loable, lo hable quien lo hable, es un libro que trata sobre aquel “Español” que no se ve o se ve muy poco. Por eso este libro es una corta antología del disparate castellano. Una breve recopilación de todas esas erratas en los textos más mundanos que han servido para enredar, entretener o incluso descifrar manuales de uso, etiquetas, tickets e incluso menús de restaurantes. Todos estos fallos son reales y se presentan fotos acompañando al párrafo correspondiente. Así que Piedrahita nos introduce en el fascinante mundo de la letra pequeña dividido en varias secciones humorísticas y con mucho buen rollo. Alimentación, tecnología, belleza y salud, hogar, infancia, enigmas varios y una sección internacional, son las partes que componen este libro. Ni que decir tiene que su lectura consigue sacarte una sonrisa sincera o sorprenderte con las enrevesadas traducciones.
En resumen, El Castellano es un idioma loable, lo hable quien lo hable, es una obra estupenda para realizar entre lecturas más densas, o cuando simplemente quieras pasar un buen rato. Este simpático libro nos indica las peculiaridades de nuestro amado idioma y como cazar “gazapos” es tan ilustrativo y gracioso que puedes hacerlo en cualquier situación y lugar. Y es que el Castellano es muy loable, cierto. Pero también lo es coleccionar fallos sinsentido que nos demuestran que estamos muy lejos de manejar nuestro loable idioma a la perfección.
¿Qué es la letra pequeña? Son pequeñas, valga la redundancia, y minúsculas formas de vida artificial que nos acechan día y noche con sus grandes erratas y sus enormes interpretaciones. Nadie presta atención a la letra pequeña, por eso ocurren cosas tan alocadas e inesperadas como las narradas en este libro.
Lo mejor de esta obra es... ¡que es todo cierto! Los mejores monólogos de Luis Piedrahita han sido reunidos en este libro para deleitar a cada uno de los lectores con las monstruosidades que se pueden encontrar hoy el día en las instrucciones o en los carteles que nos encontramos día y noche a nuestro alrededor. Y es que el castellano tiene más misterios ortográficos de los que nos podamos imaginar.
El libro en sí es una obra maestra de Luis Piedrahita. Contiene todo lo necesario para hacerte reír sin parar. Está magníficamente escrito y conserva ese toque único de Luis Piedrahida para narrar tan difícil de explicar y tan fácil de notar.
Me he llevado una pequeñísima decepción (mucho más pequeña que las letras pequeñas) al ver que el humor descendía bruscamente en alguna de las entradas. Soy de las que les gusta que el humor siga una línea horizontal y que a veces suba verticalmente para robarnos (o quizás regalarnos) una carcajada, pero no que baje. Quizás lo he notado más porque estoy acostumbrada a la grandeza de los monólogos de Luis Piedrahita y no a su faceta como escritor. De todas formas, no deja de ser una obra increíble de merecido reconocimiento.
Da igual a quién se le recomiende este libro. Independientemente de la edad o sexo del lector; al fin y al cabo, el castellano seguirá siendo un idioma loable, lo hable quien lo hable.
No se si el problema soy yo o de verdad el libro no tenia gracia, pero eso es exactamente lo que me pasó simplemente no le veo lo divertido por ninguna parte.
Y si, había cosas que eran graciosas, pero en el sentido de encontrarte con ellas en tu día a día y mandarle un mensaje a tus amigos con la foto o cosas que te divertirian al leerlas en unas de esas listas que circulan con internet con títulos como "las 10 traducciones mas bizarras", no la clase de cosas que te harían reír al leerlas en un libro que se supone trata sobre eso.
Libro dedicado a la letra pequeña, a las instrucciones que siempre acompañan a todo aquello que compramos y que suelen resultar indescifrables. Cada página está dedicada a un aparato y sus instrucciones, con comentarios y una foto del aparato en cuestión. Lectura amena y divertida. Reseña con fotos en: http://gacetadelocio.blogspot.com.es/...
Es malísimo, ¿qué dice esta gente? Me reí más en el funeral de mi abuela, de verdad. No es mala la idea, ni es malo lo que pone, es cómo lo hace. Ejemplifica primero, cuenta todo en español y después tira el original y, mientras todo esto sucede, mi mente no para de buscar intentando dar con la palabra correcta. Ya lo había sospechado cuando Marcos Mundstock, en vez de referirse al libro o siquiera decir algo sobre este, da una inteligentísima vuelta en la que no lo menciona en absoluto.
Leer y reír es compatible y más si se trata de un libro de Luis Piedrahita. Su conocimiento y uso del castellano es magistral. Consigue con sus explicaciones transformar la letra pequeña en grandes carcajadas
Si te gusta el humor de Luis Piedrahita, te reirás mucho con este libro. Tiene sus altos y sus bajos, pero yo me encontré sonriendo o haciendo un comentario en cada página.
Me ha parecido malgastar el dinero, directamente. Quizá sea muy duro. Si. Los textos no son más que recopilaciones, (en muchos casos de instrucciones y textos traducidos por Google Translate para productos baratos chinos), de erratas varias que ni siquiera él ha encontrado, simplemente recopilado, y su explicación a través del sentido del humor del autor. Me da la impresión que no es más que un libro de encargo. Una de esas cosas que hay que hacer para "comer". Una pérdida de tiempo. Sí queréis reiros con el verdadero humor de las pequeñas cosas de Piedrahita elegid cualquier otro título del autor. Es mi opinión.
"Bienvenido al mundo de la letra pequeña. Todo lo que vas a leer en este libro es auténtico: los bombones con restos de tuercas, el restaurante que ofrece bolitas de polla fritas, la sandwichera que realiza sándwiches de acero…Todo son errores auténticos, encontrados en textos reales. Errores gigantescos escritos con letra pequeña."
No es la octava maravilla del mundo, pero entretiene un rato, que es lo que yo buscaba. Las cosas que te puedes encontrar aquí son las típicas tonterías que encuentras en twitter y le enseñas a algún amigo pa' las risas, y como estudiante de Traducción algunas me han hecho gracia he indignado a partes iguales.
Este libro me lo ha hecho pasar muy mal. Acostumbro a leer en lugares públicos (tren, salas de espera...) y me he tenido que tragar las carcajadas. Hacía tiempo que no leía nada tan divertido.
Es uno de esos libros que te encanta toquetearlo observar una y otra vez las páginas, no sólo es tremendamente divertido si no que tiene una edición muy bonita.