En el año 2000, cuando el PRI dejó al fin la presidencia de México, en el noreste del país nacieron Los Zetas, una banda que entonces parecía una anécdota fugaz del mundo del narco. Doce años después, el PRI regresa al poder y Los Zetas parecen eternos mientras libran una guerra contra el cártel de Sinaloa, la organización criminal más fortalecida durante los gobiernos panistas.
En esta aproximación inédita a una región fronteriza que a diferencia de Tijuana y Juárez ha sido poco documentada, Diego Enrique Osorno recorre los sitios que han padecido los mayores estragos de violencia causados por la guerra declarada por Felipe Calderón. En un itinerario que abarca pueblos y ciudades de Nuevo León y Tamaulipas, el autor habla con pobladores, generales, jóvenes sicarios, alcaldes, periodistas, policías, empresarios, migrantes, familiares de desaparecidos y vendedores de armas. Consigue reveladora, entre la que destacan las confesiones de Óscar López Olivares, el Profe, quien, junto a Juan Nepomuceno Guerra y Juan García Ábrego, fundó el cártel del Golfo. Su relato en voz propia ofrece claves cruciales para reconocer la raíz histórica de lo que sucede hoy en día. Así, a lo largo de este viaje, el lector va conociendo cómo durante la transición democrática fallida ocurrió el colapso de la añeja narcopolítica del PRI con la nueva necropolítica del PAN.
En definitiva, La guerra de Los Zetas arroja luz sobre los secretos del lugar donde se libra la batalla más importante del México del inicio del siglo XXI.
Reportero y escritor mexicano (1980, Monterrey) que ha sido testigo y narrador de algunos de los principales conflictos del siglo XXI en México y otros países de América Latina. Es, según la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano Gabriel García Márquez, uno de los Nuevos Cronistas de Indias. Ha recibido reconocimientos como el Premio “A mano disarmata” de la Stampa Romana de Italia, el Premio Latinoamericano de Periodismo sobre Drogas, el Premio Internacional de Periodismo por los 35 años de la revista Proceso y el Premio Nacional de Periodismo de México 2013, el cual dedicó al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Algunos de sus libros, como El Cártel de Sinaloa (2009), La Guerra de los Zetas (2012) y Contra Estados Unidos (2014) han sido incluidos en las listas anuales de lo mejor de la literatura no ficción del diario Reforma.
También ha realizado proyectos de cine como El Alcalde, galardonado internacionalmente, así como iniciativas de regeneración del tejido social a partir del periodismo narrativo, como ElBarrioAntiguo.com. Formó parte de la Comisión de la Verdad de Oaxaca, que documentó crímenes de lesa humanidad y consignó a funcionarios involucrados en ejecuciones extrajudiciales y actos de tortura. Ha sido profesor de la Universidad de Monterrey, publica una columna semanal en el diario Maspormas y es escritor de Bengala, una agencia dedicada a la creación y desarrollo de historias para cine y televisión.
El libro lo compré principalmente por la cita de Juan Villoro, "Diego Enrique Osorno pertenece a la estirpe de los grandes testigos que presencian la aniquilación y escriben la historia para que no se repita". Y porque el prólogo fue escrito también por Villoro.
¿Mi opinión del libro? Simple, el dinero mueve todo.
En esta crónica, a veces narrada en segunda persona, que te hace pertenecer al libro, Osorno nos relata los inicios de el cártel de "la última letra", bueno, en sí de los inicios del narcotráfico en México (al menos registrados). Pensarán algunos que el libro narra hechos barbáricos, pero no. Es más informativo, algo así como un ensayo, que sirve de mucho a las personas que desconocen de esta faceta de nuestro MÉXICO. En lo personal, me hizo reflexionar sobre el país donde vivo, de la política y la economía del mismo. Nos dice Osorno, "No se puede entender esta delirante modernidad del narco sin tener en cuenta que detrás de lo que sucede, hay negocios millonarios e incontenibles ambiciones políticas".
Carlos Resa expresa: "la especificidad fundamental del crimen organizado en México es que se origina, sostiene y nutre desde las estructuras del Estado, en particular de aquellas que teóricamente existen para combatir, presisamente, a la delincuencia".
Pero en fin, lo recomiendo a las personas que quieren conocer la cara oculta, o no tanto, del narcotráfico y la necropolítica (que ambas están relacionadas) con México. Es meramente informativo.
Ya para finalizar mi opinión les dejo algo con mucho sentido. "SUDAMÉRICA TIENE LA IDEA DE QUE EL GOBIERNO ES EL QUE CONTROLA A LA GENTE, Y NO LA GENTE AL GOBIERNO, PORQUE LA GENTE NO PUEDE DEFENDERSE". Y "NO ES LA PISTOLA O EL RIFLE LOS QUE MATAN, SINO LAS PERSONAS".
Gran investigación pero bastante difícil de digerir. Tampoco conecté mucho con la forma en que se presenta la historia, pero valoro el esfuerzo periodístico de Osorno.
Diego es un reportero joven, con el alma de la vieja escuela
Deprimente, concisa, y cruda representación de la realidad enfermiza que azota nuestro país, malditos ellos que todo lo pudren y bendecidos los que hablan por los muertos, Diego Enrique Osorno, es un maravilloso reportero y cronista, libro muy recomendable para entender cómo empezó todo y porque se está en esta etapa de la muerte.
After I watched the Allende, Coah. killings, I wanted to read this one which explains the background of that, Netflix miniseries "Somos". Very interesting "Cronica" by a good Journalist.
Más que un libro informativo es un libro para reflexionar. Son pocos los detalles novedosos que hacen que valga la pena comprarlo. Muy bueno para el que no está al tanto de las noticias y que quiere informarse rápidamente de lo que ha ocurrido en el Noreste Mexicano durante la Guerra contra el Narcotráfico iniciada por el ex-presidente Felipe Calderón, pero de poco valor informativo para el asiduo a buscar información.
Sin embargo, el libro nos pone a reflexionar por qué realmente va ganando el Crimen Organizado y por qué la Guerra contra "el Narcotráfico" jamás podrá ganarse con la armas, sino con cultura y educación. Aunque no es el primer libro que lo propone, jamás está de más repetirlo.
En sí el libro es un compendio de historias concretas sobre los acontecimientos más relevantes ocurridos del 2001 a la fecha en cuestión de narcotrafico y crimen organizado en el Noreste de México. El libro hace énfasis sobre la poca atención que se le da a esta parte del país en los medios de comunicación, región que es controlada por los Zetas. Pero "Los Zetas" no son el tema principal del libro.
Esperaba más información sobre las complicidades del Gobierno con el grupo organizado y una investigación a fondo del conflicto de los Zetas con el Cártel de Sinaloa, no fue lo que encontré.
Hay pocos libros con los que me he sentido "observada" en público. Ha sido un trayecto doloroso, difícil porque a diferencia de otras tragedias reales (históricas o contemporáneas) esta aún no termina. Diego Enrique Osorno escribe sobre una herida que no cierra aún, relata horrores que están ocurriendo ahora mismo.
La crónica de Osorno es dolorosa, y no puedo dejar de sentir un pesar, la culpabilidad del que observa desde la seguridad del libro. Me gusto mucho, y hasta eso me parece triste.
Las diferentes voces que utiliza el autor son interesantes, antes de leer la explicación al respecto pensé "escribe en segunda persona porque no puede encontrar otra voz para hablar de algo que le paso a si mismo", y este ejercicio permite un respiro, un alejamiento hacia lo que podría ser indescriptible.
Las partes dedicadas a los padres y familiares me dejaron una sensación de desesperanza y ansiedad. La búsqueda por los muchachos del hombre paramédico, o el Vaquero Galáctico desgarran precisamente porque la búsqueda aún no termina.
No lo haré pronto, pero se que regresaré a este libro.
This is a "must-read" book for anyone who is tracking narco-violence and narco-politics in Mexico. The main reason for this "must-read" assignation is that it is one of the few sources that specifically addresses the day-to-day violence in the Northeast of Mexico. The author is a native of Nuevo Leon - outside of Monterrey, and he is writing from his personal experience and a lifetime of understanding the fine nuances and cultural meaning of events. His contacts are well-placed, and they are the actual players and the movers and the shakers. Some of them are pushing the boundaries of what is morally acceptable, but they justify their actions by reference to the inefficiency and ill-fated drug war strategy of Felipe Calderon. There are some parts of the book that are truly frightening in their implications - for instance, the possibility that American companies such as Halliburton are profiting from this drug ear (especially in the gas fields of La Cuenca region).
Diego Osorno also writes very clearly and without abmiguity.
"No se puede explicar la realidad sin hacerlo con microhistorias", cita Osorno a un amigo suyo en un pie de página. Obedeciéndolo, la estructura del libro es una crónica que, aunque da ciertas pistas para comprender a los Zetas y el problema de seguridad en el noreste del país, no es lineal ni pretende ser incuestionable. Osorno recorre Nuevo León y Tamaulipas en la búsqueda de episodios que narren "El Alzamiento", la guerra que han mantenido los Zetas contra los cárteles del Golfo, Sinaloa y la Familia desde febrero de 2010. En lugar de las investigaciones totalizadoras de escritorio, Osorno habla de políticos, detenciones, y cifras oficiales, pero también se aproxima al narco desde el arte, testimonios ciudadanos, escritos académicos y su propia experiencia, que es vastísima.
Un giornalismo narrativo per Diego E. Osorno che compie un viaggio attraverso gli stati del Tamaulipas e del Nuovo Leon, tra i luoghi più insicuri al mondo, dove imperversa la guerra dei narcos. Interessante, perché del Messico spesso si conoscono solo le spiagge o i siti archeologici, schietto e sincero, perché nasconde poco di un mondo complicato di cui l'autore si prende a cuore il dovere di raccontare. I capitoli sono tutto sommato slegati l'uno dall'altro e si potrebbero anche leggere separatamente. Non è un unico racconto, ma una serie di spaccati.