A Henning Mankell se le conoce por sus novelas negras protagonizadas por el inspector Wallander. Yo no había leído nada de él, pero es precisamente porque éste título se distancia tanto de lo que normalmente escribe, por lo que me vi atraída por "El perro que corría hacia una estrella" (que es el título traducido al español). Se podría clasificar en el género juvenil.
Joel tiene 11 años y vive, junto a su padre, en un pequeño y perdido pueblo de Suecia, donde siempre hace frío y donde sus días se parecen aburridamente unos a otros. Es por eso que Joel sueña con el mar, con las estrellas, y con vivir aventuras. No siempre entiende el mundo que le rodea, pero intenta adaptarse, aunque la mayor parte del tiempo acabe resignándose.
Me han encantado las relaciones que Joel va forjando con las personas de su entorno, muy especialmente la relación con su padre y con una de sus vecinas. Es enternecedor, sin dejar de ser realista, la manera en la que el protagonista se da cuenta de que está dejando de ser un niño, y de cómo quiere y a la vez no quiere dejar de serlo, porque no quiere permitirse dejar de soñar. Y me he visto arrastrada por esta sed de aventuras por la que todos pasamos en algún momento de nuestra infancia/adolescencia.
También se palpa la sensación de frío permanente y de cómo éste influye en el carácter de las personas y en el tipo de relaciones que tienen, me gusta cuando un libro logra transmitir este tipo de sensaciones.