¿Qué es esa cosa llamada ciencia? Es un libro introductorio a la filosofía de la ciencia; Comienza simplificando las dos posturas primordiales: el inductivismo y el falsacionismo. El inductivista ingenuo recopila una cantidad grande de observaciones en diversas condiciones para derivar leyes y teorías. Por ejemplo, tras realizar la observación de cien girasoles amarillos, puede concluir que todos los girasoles son amarillos. A partir de esto, puede predecir que, si siembra un girasol, su floración será amarilla. Aunque el inductivismo es útil, se enfrenta con varios problemas. Entre ellos, que nada nos asegura que el próximo girasol que plantemos no será azul.
La siguiente postura expuesta es el falsacionismo. El falsacionismo hace gala de la imaginación de los científicos para resolver un problema o explicar un hecho. El falsacionista realiza un supuesto al que llamamos hipótesis y se esfuerza en demostrar que es falso. Si a través de la experimentación el investigador descubre que su hipótesis es falsa, la rechaza. Esto no se considera un fracaso, las hipótesis falsadas también aportan al avance científico. En caso de que la hipótesis pase la prueba se dice que ha sido confirmada, esto no es sinónimo de que la hipótesis sea verdadera, ni siquiera probablemente verdadera. Las hipótesis que han sido confirmadas son las que explican de una mejor manera la naturaleza de los hechos. El falsacionista no afirma que una teoría es cierta, pero si puede afirmar que una teoría es falsa.
Después de refutar el inductivismo y el falsacionismo, Alan Chambers expone y rebate posturas más actuales como el relativismo, el individualismo, el realismo y el objetivismo. El libro se apoya enormemente en la historia de la física. Considero que cualquier estudiante de alguna carrera científica se beneficiará de su lectura y obtendrá una mayor comprensión de la labor que se propone a desempeñar.
Una de mis cosas favoritas de este libro, es el hecho de que el autor se mantiene muy imparcial con los temas que explica, y suele explorar posturas opuestas, distinguiéndolas claramente de su propia postura, lo cual incentiva al lector a apropiarse del conocimiento y llegar a conclusiones propias.