Si bien me gustó un poco menos que el primer tomo, sigue en un nivel increíble.
Me descolocó el cambio de rumbo, la caza nazi, la aventura Argentina, pasan a segundo plano para una introspección de los personajes, no solo de Dora.
Como drama es excelente y el dibujo y la narración secuencial son de cátedra.
Difícil no caerle ya mismo al siguiente número.