Esta obra de José Luis Martín Vigil se desarrolla en un mundo que muy pocos conocen. Él ha descendido a la mina y ha recogido de primera mano todo lo que se refiere a la vida difícil y esforzada de aquellos hombres que viven sus problemas bajo tierra.
Nació el 28 de octubre de 1919 en Oviedo, en el seno de una familia acomodada. Cursó estudios de Ingeniería Naval, Humanidades y Teología tras realizar el bachillerato en el Colegio Superior de los Padres Jesuitas. Durante la Guerra Civil, se pasó a la zona nacional. En 1953 fue ordenado sacerdote de la Compañía de Jesús.
Fue capellán de varios colegios mayores y el director de organizaciones católicas en la universidad.
Tras publicar varios libros de tema religioso, a principios de los sesenta y con un éxito editorial sin precedentes, abandonó definitivamente la Orden. Apareció regularmente en programas divulgativos y Televisión Española le ofreció, dentro de uno de sus clásicos programas de interés cultural, una serie de espacios analizando su persona y sus novelas, y poco después, tuvo la oportunidad de escribir una serie propia sobre los problemas y vicisitudes de la familia media española, una especie de docudrama titulado "Bajo el mismo techo".
Este libro es Martín Vigil en toda su esencia. Al principio me costó engancharme, pues las escenas de la mina son descorazonadoras, pero conforme se construyen los personajes a base de analepsis me acabé enamorando. Con este autor nació mi debilidad por la literatura que evoca esas cosas que nunca he conocido ni voy a conocer, los barrios ricos de ciudades importantes españolas a mediados del siglo pasado. En este libro, los protagonistas son ni más ni menos que unos chavales del barrio de Salamanca, y no he podido sino empatizar con ellos. Me derrite cómo refleja este autor la camaradería de los muchachos, sus inquietudes adolescentes, sus devaneos amorosos, sus reflexiones acerca de una fe impuesta culturalmente. No es la obra más reivindicativa que ha escrito Martín Vigil ni de lejos. Bajo mi punto de vista, ese puesto se lo llevaría Una noche, un puñal. Sin embargo, este libro me ha parecido encantador y es el primero que leo en el que el autor nos acerca a su Asturias natal.
Esta novela trata de cinco adolescentes que se quedan atrapados en la mina al hacer un voluntariado. A lo largo del libro va describiendo la vida de los personajes fuera de la mina por lo que hay partes que se hacen más aburridas. Pero me ha gustado porque describe muy bien como es la mina y cada persona se la puede imaginar de una forma distinta. También tiene lugar en España y trata bastante el cristianismo. Al leer este libro te das cuenta de lo duro que es la mina y como deja al hombre destrozado.