Vida y muerte de un pueblo español es considerada, junto con The last time I saw Paris, como la principal obra de Elliot Paul. Publicada originalmente en 1937, hasta la fecha nunca se había traducido al español. La obra es el fruto de la estancia del autor en Santa Eulalia del Río (Ibiza) y constituye un testimonio de enorme valor, comparable en algunos aspectos a la obra de Gerald Brenan. Entre el relato autobiográfico, la crónica social, histórica y antropológica, en esta obra se encuentra un canto encendido a la civilización mediterránea y a la forma de vida de los ibicencos que conoció Paul en los años treinta. El lirismo del relato se alterna con los tonos épicos y elegiacos, constituyendo un valioso y singular testimonio sobre la Guerra Civil, en el que puede verse a Ibiza como un símbolo de España toda, y que cabe leer como añoranza de todo lo que pudo haber sido y se vio truncado por la contienda.
Paul, expat writer and cofounder with Eugene Jolas of "transition" (the biggest little magazine), left Paris in the early 30s and tried to figure out his life in the tranquil town of St Eulalia on Ibiza. "Here at last is peace. I have attained a zone of contemplation where the voices of land and sea say, You may rest."
He didn't have a dime, but soon married a divorced heiress, the third of five wives. The locals -- fishermen and farmers, landowners and shopkeepers -- were tolerant, unassuming people who gently lived-and-let-live. He knew them all. The idyllic scene was shattered by the Spanish Civil War. "So many honest people had no political perspective, no ability to fix the blame. They were capable of suffering but not of understanding, except for those few who had always understood."
With German-Italian fascists supporting Franco, arrests and executions became part of daily life. He remembers "the wine-dark sea and violet warships. The stirring, rising and receding of hydroplanes. The crack of rifles all morning long." He and his wife were forced to flee the day before Italian troops landed and set up a fascist regime.
Without sentiment or emotionalism, this rare document from 1937 shows how "the bloodiest war yet on record" swallowed up a small island. The bigger wrath was still to come.
I don't know that many people will find this book interesting any more, as it is based on the Spanish Revolution. I feel that it is important given how near we may be to war.
It can be tough to read because of the number of names and places that Paul lists, but he is trying to detail the entire life and death of the Spanish town. You could say the story only "gets good" near the middle but the point of the book is not to tell you the story. Rather, the point is to make you feel the life of the town before the war. As far as that goes, it's a good read. By the end, you do feel like something has been lost in the ravages of war.
Este libro es una pequeña joya. El autor, periodista y escritor norteamericano, vivió en la pequeña población de Santa Eulalia del Río desde un par de años antes de la guerra civil hasta el comienzo de ésta. La primera mitad del libro retrata la vida y a los habitantes de esta pequeña población de la isla de Ibiza y la segunda mitad retrata los primeros días de la guerra civil española. Cómo irrumpe la guerra, la violencia, las luchas políticas en un pueblo diminuto en el que todo el mundo se conoce.
Este libro es estupendo. Muy bien escrito … o traducido, no se ya que es más correcto decir. No tengo duda de que un libro traducido lleva en sí una parte del traductor. Sé también que es imposible conocer todas las lenguas escritas como para poder saltarse al “intermediario”. Como también sé que es dificilísimo conocer tan solo una lengua extranjera a un nivel tal como para estar en grado de interpretar el estilo, la sintaxis y hasta la semántica, por no decir las expresiones coloquiales, los refranes, etc. del autor en su lengua nativa. Aprender una lengua, decía Benedict Anderson, no es solamente aprender un método de comunicación lingüístico según unas reglas preestablecidas. Es aprender la historia, los usos y las costumbres de esas personas que se comunican en una lengua distinta a la nuestra. Todo lo que esas personas expresan sintácticamente esta inevitablemente vinculado a su cultura y a su historia. Por eso, detrás de por ejemplo “¡Que hijo de la gran puta!” puede esconderse un insulto o un halago. Sucede además que hoy por hoy, año 2025, es tal la manipulación, intencionada o no, de la información, y tan bajo el nivel de exigencia, que me he vuelto bastante más sensible, y susceptible, a todo lo que oigo y leo. Quizás exagero. Ya se me pasará. En fin, no quiero desviarme del tema. Un grandísimo elogio a Elliot Paul y también a la traductora Pilar de la Peña Minguell. Mucho mayor a Elliot Paul, claro está. No solo es un libro muy bien escrito, sino que cuenta además una historia preciosa y a la vez muy didáctica. Leyéndolo veo reflejada ‘La Rebelión en la Granja”, de Orwell.
La novela (en realidad es más un documento histórico que una novela) me ha encantado. Es verdad que la empecé predispuesto a que me gustase, porque la trama se desarrolla a inicios de los años 30 en el pueblo en el que yo crecí a finales de los 70 y principio de los 80. La década de 1930 fue la época en la que los abuelos de mis compañeros de EGB eran jóvenes. Algunos de ellos, incluida la mamá de mi mejor amiga de la infancia a la que se nombra cuando tenía tan solo 5 años, se los cita en muchos pasajes. Los sitios del pueblo: el Royalti, la Alameda, el cuartel de la guardia civil, Casa Rosita, … me parece que están hoy como los describe Elliot hace casi 100 años. O como estaban en 1986, año en que abandoné la isla (de hecho, Casa Rosita es hoy una tienda de la marca ‘Lacoste’). Total, que hace más de 30 años que conocía la existencia de este libro y por fin me puse a la faena, lo leí, y no me decepcionó.
Vida y muerte de un pueblo español cuenta el cambio que sufrió Santa Eulalia del Rio, pueblo ibicenco del noreste de la isla, con el estallido de la Guerra Civil española de 1936. Descrito por un escritor que, si bien se muestra claramente partidista a favor de los republicanos y en contra de los nacionales, creo que termina por trascender a este maniqueísmo tan propio de los animales de la granja de Orwell para entender, y transmitir muy bien, como el sin sentido de la estupidez humana convirtió a amigos de toda la vida un lunes, a odiarse un martes y a fusilarse a sangre fría un miércoles. Tan absurdo como increíble y triste. Elliot Paul vivió en Santa Eulalia del Rio entre 1931 y el 15 de septiembre de 1936, casi 2 meses después del golpe de estado, los primeros levantamientos y el inicio oficial de la guerra. De modo que todo lo que escribe lo hace en primera persona y lo hace en homenaje a los que durante más de 5 años fueron sus paisanos, algunos sus amigos, a los que llegó a apreciar como a hermanos. Es un documento vivo, y creo que lo narra con mucha honestidad y bastante objetividad.
Tres cosas quiero mencionar de las muchas que me han marcado:
1. La vida es una toma de decisiones continua. Cada decisión, que conlleva al menos un descarte, marca completamente el devenir de los acontecimientos que siguen y en consecuencia el siguiente punto de decisión y descarte. ¿Por qué digo esto? Porque cuando a inicios de Julio de 1936 empezó a enrarecerse el ambiente político en España, que ya venía de atrás pero que como siempre sucede (sucedió hace 30 años en Yugoslavia y ahora en Ucrania) nos negamos a pensar que vaya a desencadenar algo malo (el ser humano es optimista por naturaleza, por eso planeamos nuestra vida pensando que viviremos 80 años), Elliot Paul tenía muy claro en julio que él no iba a abandonar la isla. En agosto dejo pasar una oportunidad de irse cuando una fragata americana atracó en Ibiza para recoger a ciudadanos americanos hasta que el final, después del bombardeo del 13 de septiembre, el 16 embarcó en un acorazado alemán. Casi por casualidad porque ya no estaban previstos más llegadas de barcos extranjeros para repatriar extranjeros.
2. Otra parte que me impactó fue la descripción del fusilamiento del abuelo de Abel Matutes. Más que nada porque de una manera indirecta a través de mi padre, es una persona que conozco y me parece que leer con todo detalle cómo, en venganza por el bombardeo del 13 de septiembre, del que su abuelo supongo que no pintaba nada, más allá de votar a uno u otro partido político, entre otras cosas porque llevaba tiempo hospitalizado, se le saca del hospital y se le pega un tiro sin más … no sé, es asombroso (por usar un adjetivo neutro). Pero, en fin, ya se sabe: rojo = malo, cura = malo; empresario rico = malo. Todo según el criterio de quien dispara. Cuando todo se enturbia hay poco que hacer. Solo queda rezar, pero claro … rezar también malo.
3. El último extracto que quiero resaltar esta relacionado con el punto 1. mencionado antes. En mi mundo de hoy, en el que he vivido en 5 países por decisión propia y voluntad de vivir experiencias, otros han sufrido cambios mucho más bruscos por la fuerza. Me refiero en el libro al personaje Cosmi, amigo de Elliot, que ante el caos de los días siguientes al bombardeo decide embarcarse en el acorazado alemán haciéndose pasar por cocinero argelino (hablaba francés) y la vida lo llevo a enrolarse en un barco ucraniano que transportaba mercancía entre Odesa y Valencia. Pensar que ese hombre, que hasta un mes antes tenía una vida segura y tranquila, con mujer e hijos en un pueblo apacible de la isla de Ibiza, pudo acabar asentado en Ucrania, quizás casado y quizás muerto allí, me resulta impactante. No quiero ni pensar cómo sería Ucrania en la década de los 30. El ‘Holodomor’ ocurrió poco antes, año 1932 – 33. Con eso digo todo. Cómo debía de ser para un pagés ibicenco vivir en Ucrania 3 años después del genocidio del que se dice que hubo hasta canibalismo para sobrevivir.
I had read this book, though I admit it was a long time ago. The most memorable part of the book I remember is the narrative of a drunk man who would argue with himself in one language, and answer in another. I thought that was a very amusing story. The author goes on to introduce the characters of the town in a similar fashion and goes on like this throughout most of the book. I also remember toward the end where he mentions Hitler starting to come to power. It is an interesting book to learn about old time culture and people and what it was like from a more personal perspective. It is not however a story nor is it making a point. It is merely an account of the lives of the people in a small fishing town, on a small island, just before a war and a brief outlook on the effects the war had on those residents once it began.
A reminiscence, and a catalog, describing nearly everyone living in small village on the Spanish island of Ibiza in 1936, at the start of the Spanish civil war. The English author lived in the town and was very fond of it, and with this book hoped to document the place and the people who would later be destroyed, dispersed, or at least severely disturbed by the war. He describes the characters of the villagers, their interactions, and the rhythms of a place he, accurately or not, views as idyllic. I’m glad this book exists, though I also wish it were better. Unfortunately, the book is quite boring. At times it’s wonderful, but there are too many people named, too much description, and though pre-war Ibiza does seem pleasant, low-stress, and beautiful, I am skeptical that it was Eden.
Fascinating portrait of a small fishing village near Ibiza in the years leading up to the Spanish Civil War, shortly before Spain's involvement in WWII ( on the wrong side btw thanks to Franco.) The author spends a great deal of time (2/3 at least of the book in total) introducing the various characters. We meet each one and learn of their role in village life, the author is an occasional participant as well as observer. When the fascists begin to threaten the serenity and complacence of the villagers existence as it has been for centuries the fabric of their lives begins to unravel. The descriptions are very evocative, giving the reader a real sense of what it must have felt like day to day. Strangely this descriptive narrative (if it can be called that, since there is barely a plotline until the last few chapters) becomes more disjointed after the attempted takeover by the fascists. The author dispenses with complete sentences at points, sometimes just using single words to convey the scene. Perhaps this was done to communicate how unsettled and fragmented their lives had become. Coming into this with little to no knowledge of the Spanish Civil War or of life on Ibiza pre-WWII I was fascinated by the first 3/4, less so by the final chapters, partly due to the change in tone I mentioned above. Still, there were enough moments to keep me reading.